Se calientan las campañas
Serpientes y Escaleras
Por Ricardo Morales
La lucha por Casa Puebla se comenzó a calentar, luego de que durante el desfile del 5 de Mayo, supuestos brigadistas de Morena repartieran propaganda negra en contra de la candidata de la coalición “Por Puebla al Frente”, Martha Erika Alonso Hidalgo.
En respuesta, el vocero de la campaña de la coalición que encabeza el Partido Acción Nacional, Maximiliano Cortázar Lara, acusó al senador con licencia, Luis Miguel Barbosa, candidato a la gubernatura por la coalición “Juntos Haremos Historia”, de haber mentido en su declaración “tres de tres” de interés patrimonial de esconder los gastos de sus viajes al extranjero, así como ocultar el haber adquirido un inmueble que fue propiedad del expresidente de la República, Miguel de la Madrid Hurtado.
La polarización de las campañas a nadie beneficia, estos esquemas de campaña negra solo sirven para dividir a la ciudadanía y dejar heridas muy fuertes entre los contendientes, las cuales resultan muy difíciles de poder cerrar.
En el 2010, Puebla vivió una de las campañas más duras y complicadas, en la disputa entre Rafael Moreno Valle y Javier López Zavala, la polarización llegó a su clímax en el debate celebrado el 16 de junio de ese mismo año.
Las acusaciones entre ambos candidatos, principalmente por parte de Zavala, llegaron a lo personal. Las heridas ocasionadas por este tema, tardaron más de tres años en lograr superarse, dejando una polarización social muy fuerte entre vencedores y vencidos.
Hoy, de nueva cuenta, los asesores de los candidatos buscan regresar a este esquema, el cual causa demasiados enconos y deja a un lado lo más importante, el debate de ideas y la confrontación de proyectos, los cuales ya sé, a casi nadie le interesan.
Los ciudadanos son los principales culpables de que los partidos políticos, los candidatos y sus asesores, recurran a este tipo de estrategias, debido a que lejos de demandar y consumir propuestas, se dejan llevar por el morbo que provocan los escándalos de los diversos protagonistas de estas campañas.
Inevitablemente el esquema de polarización al parecer llegó para quedarse en las campañas de nuestro país y ahora amenaza con hacerse presente en Puebla, en donde ciertamente así se esperaba que fuera, por la capacidad de los tres principales contendientes.
Lo que se viene sin duda será de pronóstico reservado, no en balde en ambos bandos hay buenos polemistas y expertos en hacer uso de la tribuna.
Mucho cuidado deberán de tener los integrantes de Morena ante sus señalamientos, ya que en su afán de dañar la campaña de Martha Erika Alonso, han comenzado a rayar en la violencia de género, tema por demás delicado.
También del lado de Martha Erika Alonso deberán de tener mucho cuidado en no victimizar a Barbosa. Las denuncias presentadas en contra del senador con licencia, se pueden convertir en un boomerang, mismo que se les puede regresar, si no van acompañadas de pruebas, pero sobre todo de “colas chicas, muy chicas”.
Tarde llegó el relevo en el PRI. De poco o prácticamente de nada servirá el relevo de Jorge Estefan quien dejó la dirigencia estatal del PRI, para incorporarse a la dirigencia nacional del tricolor.
En el lugar de Estefan arriba al hombre fuerte de Enrique Doger, Javier Casique, pero reitero, la medida parece llegar demasiado tarde.
Todo está prácticamente entregado, Casique llega a administrar solo el desastre del tricolor y a tratar de mitigar que la derrota priista no sea humillante.
Poco, muy poco podrá hacer el oaxaqueño, sobre todo, si la plaza como todo parecer indicar, ya está entregada.
Deloya recibe el respaldo del CEN. La cercanía del candidato del PRI a la alcaldía de Puebla al nuevo dirigente nacional del tricolor, René Juárez Cisneros, es tal, que el poblano asistió ayer a México, para estar presente en el evento “Avanzando Juntos” de su partido.
Ahí Deloya recibió el espaldarazo total por parte de su amigo, Juárez, para que se convierta en el nuevo presidente municipal de Puebla.
El guerrerense se comprometió con el poblano a darle todo el apoyo, para que Memo pueda luchar de tú a tú con los Rivera. (Lalo y Claudia)
