El nuevo coordinador de Meade en Puebla hasta hace poco quería ser candidato de Morena
Cuitlatlán
Por: Fermín Alejandro García
El nombramiento de Carlos Barragán Amador –este miércoles– como coordinador en el estado de Puebla de la campaña de José Antonio Meade Kuribreña, el candidato presidencial del PRI, ha sido un balde de agua helada para muchos priistas por dos peculiaridades de este personaje: porque es un político sin ninguna experiencia en el manejo de proyectos electorales de alto calado y porque hasta apenas hace unas semanas, estaba intentando negociar ser el candidato a alcalde de Xicotepec de Juárez pero no por el tricolor, sino por el Partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), que encabeza Andrés Manuel López Obrador.
Tal situación es muy grave para el PRI poblano, ya que los candidatos presidencial y a la gubernatura, José Antonio Meade y Enrique Doger Guerrero, respectivamente, se encuentran en el tercer lugar de los índices de intención del voto y enfrentan un nivel de anti priismo por las nubes. Tal situación requería la llegada de un estratega electoral experto en ganar votaciones en condiciones complicadas y desde la oposición.
Barragán no es alguien con experiencia en el manejo de situaciones de crisis política. Su proyecto para este año era ser candidato a alcalde de Xicotepec de Juárez, dónde ya fue edil de la mano del ex gobernador Mario Marín Torres. No era un activista que estuviera pensando en ser parte de los trabajos electorales del tricolor a nivel estatal o en la campaña presidencial de esta fuerza política.
Apenas hace unas semanas era público su enojo de que había perdido la contienda por la candidatura del PRI para la alcaldía de Xicotepec de Juárez frente a Guadalupe Vargas, la hija del temible Ardelio Vargas Fosado, quien encabeza el Instituto Nacional de Migración y tiene fama de ser un represor consumado.
Por esa razón, Barragán se había visto apático de mostrar su apoyo público a la nominación de Enrique Doger como candidato a la gubernatura y se dice, que estaba intentando negociar con Morena ser el candidato a edil de su municipio. Que tenía listas las maletas para desertar del Partido Revolucionario Institucional.
Trascendió que al presidente estatal del PRI, Jorge Estefan Chidiac, le aterrorizaba la idea de que junto con Barragán se fueran a Morena muchos priistas de la Sierra Norte que están inconformes con las candidaturas a alcaldes y por ese motivo, se propuso retener en las filas priistas al también legislador federal por el distrito de Huauchinango.
La manera que encontró Estefan de evitar la deserción del diputado Barragán fue proponerlo ante el equipo de Meade como coordinador para Puebla, alternativa que fue aprobada de inmediato, que dejó satisfecho el dirigente estatal del PRI y que ha molestado a muchas líderes del tricolor que ven como retroceso poner en esa responsabilidad a un bisoño en el manejo de campañas electorales.
Pareciera que Jorge Estefan en lugar de ser un amigo cercano de José Antonio Meade fuera su enemigo, al haber empujado el nombramiento de Carlos Barragán Amador.
Y es que el actual diputado federal por Huauchinango en general ha sido un político gris.
Cuando fue alcalde, no realizó ninguna transformación relevante de Xicotepec de Juárez, un municipio que está golpeado por el desempleo y el crecimiento delictivo.
Y ahora como diputado federal, Barragán ha pasado sin pena ni gloria. Por lo único que se ha destacado es porque en febrero del año pasado acudió a Manzanillo, Colima, a una reunión de la Comisión de Mariana del Congreso de la Unión y le dieron un balazo en un pie, como parte de un pleito en un antro de mala muerte.
