¿Todos con Doger?
La Entrega
Por: Marco Aurelio Mirón
Aunque el PRI designó a Enrique Doger Guerrero como su mejor carta para alentar a la militancia que habrá competencia real y despejar dudas que existe una elección pactada a favor de Martha Erika Alonso Hidalgo, el próximo candidato priista al gobierno del estado debe sortear obstáculos si quiere que su campaña cumpla con sus expectativas.
El primero relacionado con su imagen. Su nivel de penetración es débil y su nombre esencialmente se conoce en la zona metropolitana.
El segundo y más importante está en lograr la verdadera unidad alrededor de su campaña y evitar las simulaciones que supuestamente han rodeado a los dos últimos contendientes a Casa Puebla: Javier López Zavala y Blanca Alcalá Ruiz.
Sin que se haya comprobado, a Doger Guerrero se le ha señalado como uno de los responsable de fingir apoyo a los entonces abanderados priistas.
Zavala y Blanca Alcalá no lo tienen en el mejor concepto y así lo han dicho de manera interna.
El ex presidente municipal de Puebla tiene la misión de frenar ese fantasma rumbo a los comicios de este año.
Parece que así lo ha entendido y ha dado los primeros pasos aunque sin la seguridad que en la práctica vaya a tener el apoyo necesario.
Ayer hubo una reunión privada en la sede del Comité Directivo Estatal a efecto de emprender la llamada “operación cicatriz”, con liderazgos para sumarse a su proyecto e intentar la campanada este primero de julio.
Doger y la cúpula priista hicieron bien en dar ese primer salto pero no tienen la certeza de lograr resultados.
Cerrar filas parece una tarea complicada cuando se dice que tiene rencillas con grupos importantes, como los Alcalá, los Marín, los Zavala y hasta los Lastiri.
Debe evitar a toda costa que haya “brazos caídos”.
La unidad debe ser real sin dar paso a especulaciones y la mejor manera de hacerlo será mediante acuerdos bien cimentados con todos los grupos y a la vez rodearse de candidaturas “fuertes” al interior del estado.
Si logra aglutinar esfuerzos y permitir que sean elegidos los mejores hombres y mujeres mediante consensos, entonces logrará fortalecer su campaña pues igualmente le ayudará que sea rápidamente conocido más allá de la zona metropolitana.
Enrique Doger Guerrero necesita de un verdadero ejército político que le permita enfrentar la maquinaria panista-gubernamental y el fenómeno MORENA.
La tarea no es fácil.
Por cierto, dicen que durante la reunión privada celebrada ayer en la sede estatal del Revolucionario Institucional, se tiene previsto dar máximo una diputación local plurinominal a Javier López Zavala, ex candidato a gobernador en 2010 –ausente en el encuentro- para que esté contento.
Aún tiene presencia entre sectores priistas como la mixteca poblana.
Otro tema motivo de comidilla fue la sorpresiva llegada de Claudia Hernández, ex diputada local y ex secretaria general del PRI municipal.
Cuentan que quiere una candidatura a legisladora local o federal… pero surgieron las siguientes interrogantes: ¿cuál ha sido su aportación al priismo local en los últimos cinco años? Y ¿sus nexos con Alejandro Armenta Mier, ahora candidato a senador por MORENA?
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Roxana Luna, ex candidata del PRD a la mini gubernatura en 2016, busca a toda costa estar en la lista final de candidata plurinominal al Senado de la República, sin importar que traicione sus ideales y su lucha contra el morenovallismo.
Para lograr su cometido, busca a toda costa el cobijo del líder de Alternativa Democrática Nacional (ADN), Héctor Bautista.
Se ha tenido que tragar sus palabras de criticar las alianzas con el PAN. Ahora será directa o indirectamente un alfil de la campaña panista y en consecuencia en Puebla de Martha Erika Alonso.
Roxana Luna está traicionando sus ideales con tal aparecer en la boleta electoral y mejor por la vía plurinominal.
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@Marcomironc
