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Candidatura de Doger, sin unidad, y rodeado de aspirantes débiles

Candidatura de Doger, sin unidad, y rodeado de aspirantes débiles

Cuitlatlán

Por: Fermín Alejandro García

El PRI no se equivocó al ungir a Enrique Doger Guerrero como virtual abanderado a la gubernatura, pues es el aspirante priista más competitivo, pero en contraparte el partido no pudo construir una candidatura de unidad, ya que importantes líderes del tricolor se sienten excluidos –entre ellos Javier López Zavala y Leobardo Soto Martínez– por la forma en que se dio la designación y, al mismo tiempo, lo hacen acompañar de una serie de candidatos débiles, impopulares y poco confiables. El proyecto del ex alcalde de la capital para buscar llegar a Casa Puebla –por ahora– registra mucho más debilidades que fortalezas.

A lo anterior se debe sumar que Enrique Doger arriba a la candidatura bajo la percepción de que el PRI nacional ya negoció con el ex gobernador Rafael Moreno Valle Rosas, para intentar garantizar que el triunfo en la gubernatura sea a favor de Martha Erika Alonso Hidalgo, la aspirante del PAN.

La manera en que se dio este domingo la selección de Enrique Doger, pareciera que el priista camina en la misma ruta que enfrentó Blanca Alcalá Ruiz en 2016, pues aunque era una candidata a la gubernatura con altos índices de popularidad, de opiniones favorables del electorado y una imagen pública muy positiva, el PRI pactó con Moreno Valle y eso provocó que la mayor parte de las facciones priistas la abandonaran, se abstuvieran de colaborar con ella y sus ventajas competitivas se resquebrajaron.

Muchos de los priistas que abandonaron a Blanca Alcalá ahora aparecen como los candidatos que van a rodear a Enrique Doger, entre ellos Juan Carlos Lastiri Quirós, el ex subsecretario de la Sedatu y ahora aspirante a ser abanderado al Senado, quien en 2016 fue señalado ente el Comité Ejecutivo Nacional del PRI –por la misma Alcalá– como alguien que inmovilizó las estructuras electorales del tricolor.

O en contraparte le mandan a Doger un candidato extremadamente débil para que compita por la alcaldía de Puebla, a Guillermo Deloya Cobián, quien tiene un pésimo posicionamiento en el electorado de la capital, es un personaje impopular y sin experiencia en el terreno electoral.

Deloya es un priista que en los últimos seis años estuvo ausente del estado y en los años anteriores, permaneció confinado en una oficina, en la secretaría privada de Mario Marín Torres. No es conocido por la militancia priista y mucho menos por el electorado.

Visto de otra manera, Doger parece ser un aspirante fuerte, pero rodeado de candidatos débiles o que pueden pactar con el morenovallismo.

Con esos aspirantes débiles, Doger Guerrero tendrá a su alrededor a varios candidatos que en lugar de ayudarlo a crecer, lo van a anclar en los índices de las preferencias electorales.

Algo muy similar a lo que sucedió en 2010, cuando Javier López Zavala era un fuerte aspirante a la gubernatura, pero el entonces mandatario Mario Marín Torres pactó con el morenovallismo ponerle una larga lista de malos candidatos a alcaldes y los mismos hicieron que las preferencias electorales del PRI nunca pudieran crecer.

Un problema de fondo de Enrique Doger es que es un personaje sin pericia para generar la necesaria cohesión de las fuerzas internas del PRI. El también ex rector de la UAP, en por lo menos cuatro ocasiones ha sido acusado por sus correligionarios priistas de que siempre se suma a la unidad del partido, pero acababa abandonando el trabajo electoral.

Durante mucho tiempo ese comportamiento se explicaba por la estrecha relación que tenía con Rafael Moreno Valle Rosas, la cual nació antes de que el segundo derrotara al PRI en 2010 y ganara la gubernatura.

Por eso en muchos priistas dudan de Doger, ya que si en el pasado no fue factor de unidad y lealtad al PRI, ahora la pregunta clave es: ¿Cómo va a lograr que el PRI sí se cohesione y lo haga en torno a su persona?

Los inconformes

Javier López Zavala ya no tiene el potencial electoral de hace siete años, pero sí tiene el control de una parte importante de la estructura del PRI.

Su presencia es fundamental para que el tricolor aspire a recuperar la titularidad del Poder Ejecutivo.

Por eso resulta incomprensible que López Zavala haya quedado excluido del proyecto de candidaturas del PRI.

El partido le había pedido que se hiciera cargo de la dirigencia estatal del PRI y él puso como condición que al mismo tiempo lo postularan como candidato plurinominal al Senado.

La respuesta del CEN del PRI es que quedaba fuera de las candidaturas plurinominales a la Cámara Alta.

El sábado tuvo tres reuniones con Enrique Ochoa Reza, el presidente nacional del PRI, y no logró un acuerdo. Este domingo hubo otros dos esfuerzos y no hubo un buen arreglo.

Por eso López Zavala se abstuvo de levantarle la mano a Enrique Doger.

Algo parecido sucedió con el poderoso líder de la CTM, Leobardo Soto, no le dieron las candidaturas solicitadas y entonces hizo mutis para no acudir a felicitar a Enrique Doger.

Mal arranque electoral para el PRI y su candidato a la gubernatura.

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