Doger está a la espera de que el sábado Meade le dé el espaldarazo
Cuitlatlán
Por: Fermín Alejandro García
Sin duda que el priista que menos dormirá de aquí al próximo sábado es el delegado del IMSS en Puebla, Enrique Doger Guerrero, pues al día de hoy es quien marcha a la cabeza de las posibilidades de ser el candidato del PRI a la gubernatura y dentro de tres días podría recibir el espaldarazo de José Antonio Meade Kuribreña, el virtual abanderado del tricolor a la presidencia de la República, quien el fin de semana estará en la Angelópolis como parte del arranque nacional de su precampaña.
Se dice que si hoy el PRI tuviera que elegir candidatos, el esquema que dominaría sería el siguiente:
Enrique Doger Guerrero sería el candidato a gobernador, por ser quien aparece en primer lugar en las encuestas y por ser quien más ha tocado puertas del PRI nacional, así como del gobierno federal, para promocionar su posible postulación bajo dos ideas: solo con él podría ser competitiva la campaña electoral del tricolor en el estado y si no es ungido como el aspirante podría acabar abandonando las filas del Partido Revolucionario Institucional.
Aunque lo niega, Doger Guerrero ha apostado todo su capital político a que será candidato a gobernador o alcalde de la ciudad de Puebla, pues la segunda opción aunque no es la mejor, le permitiría seguir vigente en la política. Si no logra ser postulado, esta podría ser su última oportunidad de aspirar a un cargo relevante de elección popular.
Todo apunta a que si hoy el PRI decidiera sus candidatos, quien podría ser postulada como aspirante a edil de la capital es la senadora Lucero Saldaña, quien tiene dos ventajas: es ampliamente conocida por José Antonio Meade y eso ahora cuenta mucho, y por su trayectoria en la lucha de los temas de equidad de género, de combate a la discriminación y defensa de los derechos humanos, podría oxigenar la imagen del tricolor, partido que es claramente identificado –por el grueso de la ciudadanía– con la corrupción.
La desventaja de Lucero Saldaña es que es muy mala oradora, su discurso es disperso y poco atractivo. Además, tiene una pobre presencia en el estado de Puebla, ya que su carrera política en los últimos años ha transitado solamente en el ámbito legislativo nacional.
Si este fin de semana se tomaran decisiones sobre la sucesión en Puebla, la dirigencia estatal del PRI sería para Javier López Zavala, quien es visto como un activo importante por el grupo político de Meade, debido a que es alguien que conoce y mueve a la estructura electoral del tricolor.
López Zavala se mantiene firme en el proyecto de dirigir el PRI y al mismo tiempo, ser candidato a senador.
En la cúpula estatal del PRI se tiene claro algo: el priista que el próximo sábado se le permita estar más cerca de Meade Kuribreña, seguramente será ungido como candidato a gobernador.
Pero si en esta visita del ex secretario de Hacienda y Crédito Público no se muestra una preferencia clara hacia un determinado priista, será una señal de que no están decididas las candidaturas de Puebla y las definiciones se podrían hacer en las próximas dos semanas, antes de que inicie 2018.
Si ocurriera el segundo escenario, podría ser una advertencia de que Doger no está del todo firme en la posibilidad de ser el candidato.
A eso se debe que Doger aplazó la fecha para su renuncia a la delegación del IMSS en el estado.
Originalmente había fijado el 15 de diciembre, es decir este viernes, para dejar la delegación del Instituto Mexicano del Seguro Social, pero de última hora cambió de planes y ahora su posible separación del cargo se hará hasta el día 26 del presente mes.
El también ex rector de la UAP no quiere quedarse como “el perro de los dos tortas”, es decir solamente dejara la representación del IMSS si tiene amarrada la candidatura con el PRI o con otro partido.
No quiere iniciar el año desempleado.
