Guerra sin cuartel en el PAN
Serpientes y Escaleras
Por Ricardo Morales
Al parecer las cosas en el Partido Acción Nacional van a tener que llegar hasta las últimas consecuencias.
La semana pasada, el exgobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, se reunió con el dirigente nacional de su partido, Ricardo Anaya Cortés, (el Cerillo) para tratar de encontrar un método que deje satisfechos a todos los integrantes del frente, para la elección de su candidato a la presidencia de la República.
Presentes en la reunión estuvieron también los gobernadores del Partido Acción Nacional, todos ellos líderes en sus respectivas demarcaciones.
Al encuentro asistieron 11 de los 12 gobernadores emanados del PAN o sus diferentes coaliciones con otras fuerzas políticas, como es el caso de Puebla.
De los 11 gobernadores que estuvieron presentes en el encuentro, 6 estuvieron a favor del “Cerillo” Anaya, quien se aferró al método de consulta entre la militancia, en tanto, 5 apoyaron a Rafael Moreno Valle, quien puso sobre la mesa el ir con un “método hibrido”, consulta a la base y consulta abierta a la población.
Como han sido los anteriores encuentros entre el “Cerillo” y el exgobernador de Puebla no hubo arreglo y las cosas se pusieron ríspidas entre ambos personajes, por lo que incluso hubo por ahí, quien puso sobre la mesa, el que ninguno de los dos personajes fuera el candidato del PAN y hubiera un tercero en discordia para evitar la ruptura.
Esta demás decir que la propuesta incrementó aún más la molestia de los dos grupos en pugna, por lo que no se vislumbra que se llegue a un acuerdo antes de que termine el presentes mes que hoy inicia.
Los riegos de la división interna siguen latentes y difícilmente se ve que puedan llegar a un acuerdo “El Cerillo” Anaya y Rafael Moreno Valle, simplemente porque los dos quieren lo mismo.
Noviembre es el mes clave para definir la candidatura del PAN a la Presidencia de la República y por ende, el que tenga la mayor oportunidad de convertirse en el candidato del frente conformado por el PRD y Movimiento Ciudadano, pero ni Moreno Valle, ni muchos menos Ricardo Anaya se ve que estén dispuestos a ceder, ni un solo centímetro.
Las precisiones de Estefan. El día de ayer me buscó el diputado federal, Jorge Estefan Chidiac, para hacer algunas precisiones en torno a la columna que publique el pasado martes, titulada “Estefan se juega el todo por el todo”.
Jorge confirma que si tuvo un desencuentro, pero niega que haya sido con personal de seguridad de la señora Laura Vargas, esposa del secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong.
De acuerdo a la versión de Jorge, el desencuentro fue con su tocayo el oficial mayor de la Secretaría de Gobernación, Jorge Márquez, quien en la sesión del consejo político nacional del PRI apartó 10 lugares, uno de los cuales supuestamente eran de la señora Laura.
Estefan se fue a sentar con el grupo de la Secretaría de Hacienda, todos ellos gente del secretario Meade, ocupando uno de los 10 lugares que tenía apartados Jorge Márquez, quien se molestó cuando Estefan se paró a saludar a su amigo, Pepe Toño.
Los lugares, asegura Estefan, no estaban personalizados, pero luego de saludar a Meade, esté regresó a su silla y Jorge Márquez, molestó por este encuentro, encaró a Estefan y le dijo que no sabía hacer política, que se había sentado en el lugar reservado para la esposa del secretario de Gobernación; lo cual, según el poblano, no es cierto, ya que la señora Laura, ni siquiera llegó a la sesión.
Según el diputado federal poblano, de ahí la versión de que él había ocupado el lugar reservado para la señora lo cual no es cierto.
Estefan también negó que haya pedido la cabeza de algunos delegados federales en Puebla, como lo señale en esta columna.
Según Jorge, no hubo ninguna solicitud a “Clavillazo” Ochoa, por parte de la Presidencia, para que se hiciera un reporte de Puebla, aunque en este punto mis fuentes me reiteraron que si hubo tal encuentro.
Ahí están pues las aclaraciones del presidente estatal del PRI y también presidente de la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados, Jorge Estefan Chidiac.
Estás servido, amigo.
Ricardo Morales Sánchez
