Otra derrota del Yunque
Serpientes y Escaleras
Por Ricardo Morales
“El Peje”, Andrés Manuel López Obrador, le propinó una nueva derrota al Yunque poblano, el cual ingenuamente creyó que se iba a quedar con Morena en Puebla.
El Yunque pensó que aplicarían el dicho “nadie sabe para quién trabaja” y que a través del exrector Cárdenas se iban a quedar con este partido, luego de que fueran desalojados del Partido Acción Nacional por el “morenogalicismo”.
Todo esto viene a colación porque los Yunques pensaron que iban a desplazar a las nuevas adquisiciones del “Peje”, las cuales a su vez, hicieron a un lado a los viejos cuadros que lucharon durante años con el tabasqueño y que participaron en la toma de Reforma, luego del robo en el 2006, cuando López Obrador venció a Felipe Calderón, pero no fue así.
En Puebla, los ciudadanos, que en un principio le dieron el apoyo popular al movimiento, fueron desplazados por una serie de grupos, intereses y liderazgos, lo que hoy hace de Morena una mezcla ideológica, bastante confusa. Hay expriistas como Bartlett y Armenta; experredistas como Luis Miguel Barbosa; de Movimiento Ciudadano como José Juan Espinosa; pero López Obrador no cedió al “canto de las sirenas” por parte de la ultraderecha poblana, la cual pensó que sustituiría a las siglas del PAN por las del partido del tabasqueño.
El Yunque, desplazado del PAN por el morenogalicismo, buscaba ahora hacerse fuerte a través del movimiento de López Obrador, pero cayeron ingenuamente en la trampa del “taimado” Peje, el cual no mordió el anzuelo y desecho la propuesta del exrector de la UDLAP.
Lo cierto es que en Puebla las principales bases de apoyo que ha recibió el exrector fue de la ultraderecha poblana, la cual se opone a los matrimonios entre personas del mismo sexo y al aborto, solo por mencionar algunas cosas, que se contraponen completamente a lo que apoya Morena.
La UPAEP, el semillero yunquista, se había desbordado en apoyo al académico, tomando como bandera el tema de la inseguridad y también la violencia contra las mujeres.
Cada vez eran más los grupos ligados a la ultraderecha poblana que se sumaban a la propuesta de Cárdenas, quien no en balde también coqueteo con el exalcalde capitalino, Eduardo Rivera Pérez, “príncipe” de la organización, y quien cuenta con una buena reputación y capital político.
Factor importante para sumar a todos los grupos de la ultraderecha poblana al proyecto de Cárdenas fue el exsecretario general de Gobierno y cuñado el exgobernador, Rafael Moreno Valle, Fernando Manzanilla Prieto, quien trae una añeja relación con los Yunques, desde que aspiró a convertirse en el candidato del PAN a la alcaldía en el 2013.
Los Yunques, desplazados del PAN por el morenogalicismo, los nuevos dueños ya desde hace años de la nomenclatura albiazul en Puebla, querían comenzar a migrar hacia Morena, pero les falló el cálculo.
La osadía de los grupos de ultraderecha que pugnaban por quedarse con Morena iba más allá, ya que la semana pasada se dio a conocer la intensión de estos personajes de tratar de quedarse también, a propuesta del exrector Cárdenas, con la candidatura a la presidencia municipal de Puebla, en la persona de Paola Migoya.
Luego de la fallida candidatura del exrector de la UDLAP, creó que los Yunques deben de replantear su estrategia, incluida la postulación de Paola Migoya como candidata de Morena a la alcaldía.
Los mismo debe suceder con el promotor de la candidatura del exrector Cárdenas, Fernando Manzanilla, quien nos guste o no, es otro de los grandes perdedores, tras el fallido intento de impulsar al académico.
Queda claro que luego de haber sido desplazados del PAN, el yunquismo parecía haber encontrado la “llave” en Morena para poder enfrentar a su odiado adversario, el morenogalicismo, pero fracasaron. Ya será para la otra.
Sobre los cambios en la UAP. El rector de la Universidad Autónoma de Puebla, Alfonso Esparza Ortiz, realizó ayer el primer enroque dentro de su segundo periodo al frente de la máxima casa de estudios en el estado.
El secretario general de la UAP, René Valdivieso, dejó su cargo y en su lugar arribo, Jaime Vázquez, viejo conocido de la universidad.
Valdivieso era un verdadero lastre para Esparza, le generaba más enemistades y dificultades que otra cosa, por su manera de ser arrogante y antipático; además, comenzó a jugar su propio juego, creyendo que se podía convertir en el sucesor del rector.
Jaime Vázquez llega ahora a ocupar ese cargo, Vázquez es un personaje que durante algún tiempo se pensó podría haber sustituido a Enrique Agüera al frente de la máxima casa de estudios, tras el triunfo de Moreno Valle en el 2010.
Vázquez era personaje cercano al exgobernador, pero finalmente solo se quedó como Vicerrector, por lo que Agüera pudo continuar al frente de la UAP, aunque ahora está de regreso, habrá que ver si entra en el juego de la sucesión dentro de tres años.
