PRI poblano primero apoyó y luego abandonó a ganadora de concurso de belleza que discriminaron
Cuitlatlán
Por: Fermín Alejandro García
Este lunes se realizó el “capitulo 1” del certamen Mexicana Universal Puebla, mismo que hasta el año pasado se llamaba Nuestra Belleza México y que debió de cambiar de nombre para enfrentar un importante escándalo de corrupción y discriminación, el cual se ventila en los tribunales y está a punto de ser ganado por la joven Diana Leal Herrera, la principal damnificada por una larga serie de abusos. Lo interesante de este asunto es que no se ha aclarado por qué la dirigencia estatal del PRI y algunos delegados del gobierno federal quisieron intervenir para que se hiciera justicia y al final acabaron abandonando a los afectados.
Sobre este asunto se ha escrito mucho y se ha documentado ampliamente por medios de comunicación electrónicos –principalmente dedicados a los espectáculos–, pero poco se ha indagado acerca del papel que jugó el presidente estatal del PRI, Jorge Estefan Chidiac, quien primero intervino en este escándalo y luego se hizo a un lado.
Lo mismo pasó con las delegadas de las secretaría de Gobernación y del Trabajo, Isabel Allende Cano y Vanesa Barahona de la Rosa, respectivamente, quienes buscaron ayudar a resolver el tema de abuso y discriminación que sufrió Diana Leal, a quien despojaron del titulo Nuestra Belleza México Puebla por una actitud racista ante el hecho de ser una mujer mixteca, y luego se desatendieron de dicho asunto.
Tal parece que tanto los dirigentes del PRI y las funcionarias federales tuvieron temor a enfrentarse con la empresa Televisa, la cual trató de evitar que escalara el escándalo que significó quitarle “la corona” a una ganadora de un concurso de belleza, quien sufrió maltratos por ser originaria de Acatlán de Osorio y porque nunca le entregaron los premios, junto con beneficios económicos a que se había hecho acreedora.
Por esa razón hay temor de Diana Leal Herrera, junto con su familia, de que surjan presiones o abusos de autoridad que impidan ganar los procesos legales –que estarían a punto de resolverse– en contra de Jorge Maceda Villa y Lupita Jones –quien fue la primera miss universo mexicana–, quienes están acusados de cometer los abusos contra la ganadora del concurso Nuestra Belleza 2016.
La historia de este asunto es más o menos así:
El año pasado Diana Leal Herrera, una joven universitaria de 19 años de edad, se inscribió en el concurso Nuestra Belleza México y con el apoyo de su familia logró movilizar a mucha gente de su comunidad para que se trasladara a Puebla a apoyarla. Fue un respaldo pocas veces visto en este tipo de concursos.
Se dice que por la presión ejercida por los habitantes de Acatlán de Osorio se desarticuló el arreglo que previamente había para que necesariamente ganara otra participante, quien finalmente quedó en segundo lugar.
Eso no habría gustado a los organizadores, quienes en los tres meses posteriores a la final del concurso se mostraron hostiles con Diana Leal, a quien trataban despectivamente por ser oriunda de Acatlán de Osorio y nunca la apoyaron económicamente, pues al revés la ganadora del certamen se financió los gastos y el vestuario que implicó hacer una larga serie de presentaciones públicas como la triunfadora de la contienda Nuestra Belleza México en Puebla.
Llegó un momento en que la mandaron a llamar y la presionaron para que firmara su renuncia al primer lugar, bajo el engaño de que si no lo hacía sería multada con 350 mil pesos.
Una vez que plasmó su rúbrica en la renuncia, entonces se concretó el proyecto original de darle el titulo de Nuestra Belleza México a la muchacha que había quedado en el segundo lugar.
Diana Leal y su familia recurrieron a la asesoría legal, lo que les permitió emprender varios procesos legales contra Jorge Maceda y Lupita Jones. Estos iban desde que nunca le pagaron un salario a esta muchacha, tal como correspondía por prestar sus servicios a una empresa privada. También porque nunca le entregaron los premios que establecía la convocatoria del certamen. Y por el maltrato que sufrió al ser señalada como alguien inferior por ser de la Mixteca poblana.
Las denuncias avanzaron tan bien, que se llegó al extremo de que Maceda y Jones ya no pudieron seguir utilizando el nombre de Nuestra Belleza México, por enfrentar problemas con los propietarios de esa marca. A ello obedece a que cambiaron la denominación del concurso y ahora se llama Mexicana Universal, además de que dejaron las filas de Televisa y se pasaron a Televisión Azteca para hacer la transmisión de la selección de quien será la ganadora de la justa del presente año.
Lo interesante es que el asunto indignó a mucha gente de Acatlán de Osorio, quienes empezaron a reclamar la intervención del diputado federal del distrito, es decir de Jorge Estefan Chidiac, el también presidente estatal del PRI, quien en un inicio reaccionó con enojo por la discriminación ejercida contra Diana Leal.
Posteriormente logró que intervinieran las delegadas de Gobernación y del Trabajo, ya que son temas de su incumbencia, por haber abusos laborales y porque no se cumplió con la entrega de premios y beneficios económicos de un concurso que se supone es regulado por el gobierno federal.
Sin embargo, el enojo inicial de Jorge Estefan Chidiac se acabó de un día para otro, así como el de las delegadas federales. Todo apunta a que no se quisieron enfrentar a los intereses económicos que hay atrás de estos concursos que promueven un prototipo de belleza que discrimina al grueso de las mujeres de este país.
Carta de la constructora de la torre Quore
Aurelio Fernández Fuentes
Director general de La Jornada de Oriente
El que suscribe Rubén Fernando Madero González, representante legal de la persona moral denominada Residencias Inmobiliarias, S.A. de C.V. personalidad que he dejado acreditada ante usted, con todo respeto expongo:
Que respecto de la publicación de reportaje de fecha veintiocho de septiembre del año en curso, firmado por el c. Fermín Alejandro García en su columna titulada Cuitlatlán, solicito se publique en el mismo diario realizar las siguientes aclaraciones:
Es falso que la construcción de la torre Quore, se haya derribado parte de su estructura metálica, toda vez que como consecuencia del sismo ocurrido el pasado 19 de septiembre del año en curso, la construcción no sufrió daño alguno, ni en su estructura, como tampoco en columnas, muros, vigas principales, ni en ninguna de sus partes, así lo demuestra el estudio practicado a la obra, por la empresa denominada Diseño Inteligente en Ingeniería Civil, S.A. de C.V. de la ciudad de México, solicitado por el suscrito, días antes de la publicación de la nota periodística, de la cual se anexa copia simple y en la que textualmente dice:
“Atención: Lic. Rubén Fernando Madero González.
“Estimado Lic. Madero.
“El viernes 23 de septiembre de 2017 ha solicitud de usted se realizó una visita para inspección visual para la estructura de la obra a su digno cargo; el resultado fue satisfactorio pues no existe algún signo que muestre deficiencia en la respuesta estructural a la luz de los trabajos actuales y de los eventos sísmicos que se han presentado en estas fechas.
“La visita consistió en un recorrido de la estructura en su totalidad, con especial atención a los miembros sismoresidentes previstos para tal efecto, columnas, muros y vigas principales.
“Sin otro particular y en espera de que esta información resulte de utilidad, quedamos a sus órdenes.
“Atentamente.
“M. en I. José Eduardo Romero López”.
Es falto totalmente lo señalado por el periodista, lo cual desmentimos.
Mi representada a la fecha cuenta con todos y cada uno de los permisos de construcción requeridos por la autoridad, los cuales se tramitaron con anticipación al inicio de la obra, lo que demuestra lo tendencioso de la nota periodística y su falta de ética, ya que antes de publicar, debió solicitar a mi representada, la información que menciona y en caso de no obtenerla así afirmarlo, pero al publicar algo que no investigo, solo deja al descubierto su falta de profesionalismo e intención de causar un daño.
Atentamente.
Rubén Fernando Madero González
Respuesta
La misiva en cuestión solo contiene una serie de descalificaciones que no demuestran nada. Que se hable de un peritaje realizado por una empresa privada a otra no demuestra nada, porque no sabemos si ambas guarden algún tipo de relación.
Tendría que ser una instancia oficial de Protección Civil la que dé su aval de que dicha estructura –de la torre Quore– no sufrió daños durante el sismo del 19 de septiembre y no representa algún riesgo en la actualidad, y eso no ha ocurrido.
El supuesto peritaje que se da a conocer en sí mismo se autodescalifica, ya que en el mismo se menciona que se solicitó hasta el día 23 de septiembre, es decir cuatro días después del sismo. En mi columna mencioné que luego del movimiento telúrico del 19 de septiembre, de inmediato se habría procedido a arreglar los presuntos daños ocurridos en la estructura y hasta se trabajó en turnos nocturnos. Tal vez cuando se hizo la revisión en cuestión, ya se habían arreglado los desperfectos. ¿O no?
Atentamente
Fermín Alejandro García
