Y ahora, la reconstrucción
Las serpientes y escaleras
Por Ricardo Morales
Además del dolor causado por los decesos ocurridos por el sismo del pasado martes, quedan aún por cerrar los traumas que entre miles de poblanos quedan, luego de este terrorífico evento.
Miles de personas, entre ellos niños, quedaron traumados por este evento, el cual afortunadamente, en la mayoría de los casos, sacó lo mejor de cada uno de nosotros.
Los gestos de solidaridad entre la gente son sin duda la mejor muestra de que entre los mexicanos y los poblanos prevalece aún el espíritu de la solidaridad y el trabajo para salir adelante ante las adversidades.
Ahora viene el recuento de los daños y la reconstrucción, el tratar de cerrar las heridas dejadas por este terremoto que sacudió al estado de Puebla y que hasta el momento dejan un saldo de 43 víctimas.
Atlixco, Izúcar de Matamoros, Atzala, la mixteca poblana, son parte de las principales zonas afectadas por este evento de 7.1 grados en la escala de Richter, el cual también destrozó una buena parte de templos, considerados en su mayoría patrimonio histórico, el cual es irrecuperable.
Hasta el momento, el gobierno del Estado aún no habla sobre el seguro, el cual se había contratado en caso de desastres naturales, mismo que había adquirido por parte de la pasada administración e ignoro si sigue vigente a la fecha.
Con Moreno Valle, el seguro para desastres naturales ascendía a 30 millones de dólares por el pago a los daños ocasionados, ojalá en la presente administración se haya renovado dicha póliza o siga vigente, ya que esperar a que lleguen los recursos del Fonden, sería una verdadera tortura.
La póliza se extendía hasta 60 millones de dólares en caso de ser necesario, pero su vigencia se mantenía hasta el 2016.
Melquiades Morales Flores padeció un verdadero calvario durante su administración, la cual se vio interrumpida casi al inicio de su gestión, por un fuerte sismo que sacudió el 15 de junio al estado de Puebla, provocando graves daños en gran parte del estado, afectando miles de viviendas.
Posteriormente, las lluvias del mes de finales de septiembre y del mes de octubre le darían la puntilla a la entidad, al evento el entonces presidente, Ernesto Zedillo lo bautizó como la “tragedia de la década”.
Las labores de reconstrucción resultaron muy costosas y por supuesto, todos los recursos de esa administración (la de Melquiades) se tuvieron que destinar a levantar de nueva cuenta a la entidad, la cual había padecido un fuerte sismo y posteriormente una inundación de dimensiones, nunca antes vistas.
Pero volviendo al tema del seguro adquirido por la pasada administración y que incluso llegó a ser criticado por el alto costo que implicaba su pago, ojalá hoy siga vigente, porque de lo contrario se tendrán que cancelar muchos de los proyectos que Tony Gali tiene prácticamente listos para su puesta en marcha.
Y es que no existe en este momento ninguna otra prioridad, que no sea atender a las personas que resultaron afectadas por esta nueva tragedia.
De acuerdo a los primeros reportes son más de mil 500 los inmuebles afectados, entre casas, escuelas y hospitales y aun así la cifra me parece bastante conservadora.
La increíble fractura geológica. Llama la atención la increíble fractura geológica que el sismo, registrado el martes pasado, ocasionó entre san Lorenzo Chiautzingo y la zona de Huejotzingo.
Se trata de una inmensa grieta provocada por el temblor y que fue detectada por presidencia de la República, cuando el presidente Peña, sobrevolaba esta zona de regreso a la ciudad de México.
Las imágenes hablan por sí mismas y cuentan los habitantes de la zona, que la una fuerte actividad volcánica, antecedió al sismo ocurrido el martes a las 13 horas con 14 minutos, después de lo cual, se originó esta fractura geológica, la cual debe de ser objeto de estudio por parte de los especialistas en el tema, ya que causa temor y preocupación entre los habitantes de la zona.
Hoy dice que solo son las barrancas de la región, pero la verdad, es que los mismos habitantes de la región aseguran que dicha fractura no existía antes del sismo.