RMV ya puede perder una elección interna del PAN poblano con el nuevo padrón
Cuitlatlán
Fermín Alejandro García
El resultado final de la depuración del padrón de militantes del PAN es un fuerte revés para Rafael Morano Valle Rosas y su esposa Martha Erika Alonso, quien además es secretaria general del albiazul, ya que la eliminación de 16 mil 140 nombres de las listas de integrantes de esta fuerza política desinfla el poder hegemónico que el morenovallismo tenía en el albiazul.
La eliminación de miles de registros de personas que no se presentaron a refrendar su militancia en Acción Nacional podría fácilmente llevar a que el morenovallismo pierda una votación interna del partido o por lo menos, que exista una contienda reñida con otras expresiones del panismo.
Dicha depuración es una importante victoria del panismo tradicional en contra del autoritarismo morenovallista, aunque con resultados limitados en el corto plazo, ya que los efectos de la “limpieza” del padrón panista no se conocerán en lo inmediato, pues que de acuerdo con la tendencia que se registra en el PAN todo apunta a que el próximo candidato a la gubernatura será designado desde el Comité Ejecutivo Nacional del albiazul, lo cual evita que se convoque a una consulta a las bases.
Lo irónico de esta situación es que el ex gobernador Rafael Moreno Valle durante meses demandó, exigió, que el próximo candidato presidencial fuera electo por la militancia del PAN, sabedor de que tenía un padrón a su favor, ya que se había inflado por el morenovallismo en por lo menos cinco estados del país. Ahora el ex mandatario podría perder una elección interna en el albiazul en Puebla en caso de que se convocara a sus miembros a acudir a las urnas.
Numéricamente el cambio se dio de esta manera:
Antes de que Moreno Valle controlara de manera autoritaria al PAN, había 13 mil 857 militantes panistas, entre los que había muchos seguidores del ex priista, pero también un dominio de las corrientes que tradicionalmente habían dirigido esta fuerza política.
A finales del año 2014, se dio una afiliación atípica en el PAN, ya que de pronto se presentaron de manera masiva 22 mil 138 personas a pedir su incorporación a este partido.
Hoy se sabe que muchos eran burócratas del gobierno del estado, militantes de otras fuerzas políticas, profesores del Colegio de Bachilleres o personas a las que anotaron contra su voluntad.
La mayor parte de esos 22 mil “nuevos militantes” era parte de un ejército con el cual el morenovallismo se proponía nulificar a las corrientes tradicionales del PAN, ya que las mismas perdieron toda posibilidad de ganar una contienda interna del partido.
Casi la mayoría de esos “nuevos militantes” en realidad eran personas ajenas al PAN, que no estaban anotadas en el padrón panista por convicción, sino obedecían a presiones para evitar perder el empleo en el gobierno o estaban ahí a cambio de beneficios económicos.
Luego de una larga lucha para que el Comité Ejecutivo Nacional del PAN accediera a revisar los padrones, se decidió depurar la militancia, sobre todo porque se tuvo claridad de las maniobras morenovallistas para ensanchar las listas de afiliados en algunos estados del país.
Por eso se echó a andar un sofisticado programa de refrendo de militancia, con equipos de cómputo que detectaban huellas digitales y los procesos de ratificar la pertenencia al PAN se hacían en tiempo real con un sistema cibernético instalado en la sede nacional del albiazul. Es decir, toda una serie de estrictas medidas de seguridad para evitar trampas o manipulación en las revisiones de las listas de integrantes de dicho instituto político.
Al final, el número de militantes real del PAN en Puebla es de 19 mil 855 personas, es decir 16 mil 140 registros menos de los que había hasta hace tres años.
Se estima que de los 22 mil 138 “nuevos militantes” que entraron masivamente en 2014 por obra y gracia del morenovallismo, solamente unos 6 mil se presentaron a refrendar su pertenencia política al PAN.
¿Por qué es una derrota compartida entre el ex gobernador Rafael Moreno Valle Rosas y su esposa, Martha Erika Alonso? Porque la cónyuge del ex mandatario, como secretaria general del albiazul, tenía la misión de evitar que se evidenciaran las trampas en el padrón blanquiazul.
Dicho de otra manera, tenía la tarea de no perder el control hegemónico del PAN de Puebla y no lo logró.
