Derbez deja la UDLAP
A Puerta Cerrada
Jorge Rodríguez
Justo un año atrás, en julio de 2016, Luis Ernesto Derbez Bautista acaparaba espacios en medios de comunicación con una declaración poco convencional.
En su calidad de militante panista y ex secretario del gobierno federal en dos ocasiones, Derbez proponía una alianza partidista entre el PAN y el PRI para encarar la elección presidencial del 2018.
De alguna manera, sugería formalizar la sociedad que algunos panistas pretendían llevar a cabo con el PRI de Enrique Peña Nieto para impedir una eventual victoria de Andrés Manuel López Obrador.
Sin mencionar al fundador y dueño de Morena, Derbez argumentaba que la unidad del panismo con el priismo, legalizada a través de una alianza electoral, aseguraría la estabilidad política del país.
Así dijo:
“Estabilidad política”.
Sus palabras quedaron registradas en las ediciones de páginas web y periódicos impresos de finales de julio.
Esa vez, en la misma declaración, el político nacido en la Ciudad de México veía solo a tres aspirantes presidenciales del PAN en competencia y señalaba como favorito a Rafael Moreno Valle:
“Yo diría que quien debe llevar la delantera es Moreno Valle, porque es quien ha demostrado durante un periodo prácticamente de casi seis años que sí puede hacer cosas, que es un ejecutivo que ejecuta, que hace bien las cosas, que tiene calidad”.
“Rafael puede no proponer”, remataba, “pero ya su trayectoria determina qué es lo que puede hacer. Ni Margarita (Zavala) ni (Ricardo) Anaya traen hasta el momento ninguna propuesta sólida”.
Medio año después, Derbez dio un giro en su punto de vista.
A principios de 2017 anunció que valoraba contender por la candidatura presidencial del PAN para los comicios federales del 2018.
Luego de eso se convirtió en promotor de un movimiento gestado al interior del panismo que lleva como lema “Primero la propuesta” y se olvidó de los elogios al ex gobernador poblano.
Aun así, la supuesta aspiración presidencial que lo llevaba a opinar sobre política nacional no cuajaba en el círculo rojo.
Pese a su amplia y reconocida trayectoria, tanto en el sector público como en la academia, Luis Ernesto Derbez no era tomado en serio.
Y no podía serlo mientras se mantuviera como rector de la Universidad de las Américas Puebla.
La noticia es que esa atadura política ya no existirá más.
La semana pasada, los trabajadores que ocupan posiciones directivas en la UDLAP fueron informados de la próxima salida del rector.
El economista ha decidido renunciar a la universidad de los Jenkins para meterse de lleno en la contienda electoral, primero como aspirante y después, si las condiciones le favorecen, como candidato, que no necesariamente presidencial.
En agosto se irá de la institución.
Con su partida, el PAN ganará un cuadro importante para alimentar la disputa interna, pero, en cambio, la UDLAP perderá al conductor que la llevó a recuperar el sitio de prestigio que se había puesto en riesgo tras las administraciones fallidas de Nora Lustig y Pedro Ángel Palou.
El blanquiazul terminará por resolver de la manera en que se resuelven estos asuntos allá en el Comité Ejecutivo Nacional.
En lo personal no me parece que Derbez tenga posibilidades de hacerse de la candidatura, aunque tenga mejores ideas y pueda ofrecer mejores resultados, desde el gobierno, que algunos de los tres que aventajan la competencia.
Mientras, aquí en Puebla, la Fundación Jenkins tendrá que definir al relevo del casi ex rector para ingresar en una nueva etapa institucional.
El reto será encontrar a quien pueda consolidar e incluso mejorar el trabajo de los últimos nueve años.
@jorgerdzc
