La lucha por la alcaldía
Una lucha muy cerrada por la candidatura a la alcaldía es la que se vivirá al interior del Partido Acción Nacional, en donde tres aspirantes lucen con amplias posibilidades de alzarse con la investidura.
Se trata del líder del Congreso local, el diputado Jorge Aguilar Chedraui, el secretario general del Ayuntamiento de Puebla, Mario Riestra Piña y el auditor mayor, David Villanueva Lomelí.
A Jorge Aguilar se le ha vuelto a abrir el panorama, tiene tanto oportunidad de competir por la alcaldía como por la gubernatura, esta última sobre todo, si Rafael Moreno Valle se convierte en el candidato del PAN a la Presidencia de la República.
Jorge tiene posicionamiento principalmente a nivel de Puebla capital, pero es otra de las cartas del morenovallismo a la gubernatura, sobre todo, insisto, si Rafael Moreno Valle gana la nominación a la Presidencia de la República, lo que dejaría a la carta más fuerte del albiazul fuera de la contienda. En ese escenario, aunque lleva mano el alcalde Luis Banck, ante una eventualidad, Jorge podría también ser una buena apuesta.
Las posibilidades existen y en tanto, el diputado panista aprieta el paso, tratando de mejorar su relación con el gobernador Gali, con quien ha sostenido una serie de reuniones de trabajo, mismo que ha contribuido a un mayor acercamiento.
El otro de los aspirantes, el secretario general del Ayuntamiento de Puebla, Mario Riestra Piña, ha realizado un trabajo impecable dentro de la comuna, el cual se ve reflejado en el cabildo de Puebla, en donde trae a raya a los señores de la ultraderecha poblana.
Riestra tiene, además de su trabajo, un punto a favor, el de la poblanidad, argumento que ha sido explotado una y otra vez por el morenovallismo para derrotar a sus adversarios, los cuales no han podido contrarrestar esta fórmula, la cual ha funcionado una y otra vez.
Cuando ha sido necesario, el morenogalicismo ha utilizado como arma política, el tema de la poblanidad, del cual cayeron víctimas, en el 2010 Javier López Zavala nacido en Pijijiapan, Chiapas, Enrique Agüera originario de Poza Rica, Veracruz y Blanca Alcalá nacida en Tlaxcala.
A los tres priistas se les atacó hasta el cansancio de no ser originarios de Puebla y eso entre otras cosas, pesó en el ánimo del electorado, el cual no se identificaba con estos personajes nacidos en otras partes de México, pese a que vivieron la mayor parte de su vida en la Angelópolis.
Riestra tiene eso a su favor, el ser un poblano, poblano, de arraigo e identificado con la forma de ser y de sentir de los habitantes del también llamado valle de Cuetlaxcoapan (lugar donde las víboras cambian de piel)
Mario debe de subir aún más sus números, si es que quiere alcanzar la nominación, ya que una y otra vez se le ha escuchado decir al gobernador Gali, que el candidato a la alcaldía deberá de ser el que tenga los mejores números.
El resultado de la pasada elección celebrada en el Estado de México parece corroborar lo dicho por Gali, Acción Nacional deberá de ir de la mano de sus mejores cuadros, de lo contrario el fantasma de la derrota se puede aparecer. En Edomex, luego de arrancar empatados en las encuestas, el PAN se fue a la cuarta fuerza, producto de enviar a una pésima candidata como Josefina Vázquez Mota.
No hay tiempo para improvisaciones al interior del albiazul, los resultados de ir con candidatos sin arraigo son catastróficos y el morenogalicismo ya sabe algo de esto cuando en el 2015, perdieron 3 de las 4 diputaciones federales en la capital, aunque también hay que reconocer que se negoció el resultado con el presidente Peña.
El último de los aspirantes, David Villanueva es un personaje completo, aunque sin arraigo al interior del panismo poblano.
Villanueva tiene en contra el hecho de no haber nacido en Puebla, lo cual como ya lo explique pesa y pesa mucho en esta ciudad.
Sus posibilidades estriba en que se presente una polarización de fuerzas entre Aguilar Chedraui y Mario Riestra, la cual pueda poner en riesgo la unidad y entonces ese escenario, en la del descarte, pudiera emerger su figura para tratar de unir y cohesionar al morenogalicismo.
El auditor mayor tiene a su favor ser amigo tanto del exgobernador Moreno Valle como del actual mandatario, Tony Gali, con quien mantiene constante comunicación.
David puede sumar votos del morenogalicismo y robarle votos también al PRI, partido político en el cual milita su suegro y mentor, Melquiades Morales Flores.
