¿De dónde saca Lastiri el gasto millonario de su activismo político?
Cuitlatlán
Por Fermín Alejandro García
Se dice que Juan Carlos Lastiri pretendía gastarse alrededor de un millón de pesos en su fallido arranque de campaña –del domingo pasado– para convertirse en candidato del PRI a gobernador. Por eso resulta pertinente preguntarse, desde ahora: ¿de dónde saca tanto dinero el subsecretario de la Sedatu para organizar un acto disfrazado de reunión espontánea con la militancia priista?, ¿son fondos federales utilizados descaradamente para actividades proselitistas o son del bolsillo personal del político tricolor? No cabe duda de que hay un tufo de corrupción en el activismo del también ex edil de Zacatlán.
Ahora se comenta que gastará un poco menos en su segundo intento de arranque de actividades proselitistas, que será a mediados de este mes. Por lo que de manera global, gastará más o menos una cantidad cercana al millón y medio de pesos, un monto que se supone no puede financiar un político en lo individual, como es el caso de Lastiri.
Y si lo hace, entonces ese gasto servirá tal vez para constatar lo que en algunas columnas periodísticas dicen de él, que es el político poblano que más propiedades habría comprado en el exclusivo fraccionamiento La Vista.
El domingo pasado Lastiri había armado un acto masivo disfrazado de ser un movimiento espontáneo de la militancia priista para exigirle el PRI que, el próximo candidato a gobernador, sea electo por el voto de las bases priistas.
Todo mundo sabe que la inquietud de Lastiri no es democratizar a su partido político, que por naturaleza es autoritario, sino busca utilizar ese pretexto para ganar simpatías y posicionarse como la mejor opción para ser el abanderado tricolor para el proceso electoral local de 2018.
Para ello se dispuso que el domingo movilizaría entre 3 y 5 mil priistas de la Sierra Norte y la Mixteca poblana, quienes atiborrarían el salón principal del Centro de Convenciones del Paseo de San Francisco. Se sabe que esos asistentes no necesariamente son adeptos de Lastiri o son militantes del tricolor preocupados por la vida interna de su partido, sino en realidad son beneficiarios de programas sociales del gobierno federal.
Lo relevante es que se sabe que el equipo de Lastiri pagó el espacio del Centro de Convenciones, la renta de unos 150 autobuses de pasajeros, la compra de desayunos y comidas para los asistentes, junto con miles de botellas de agua. Además se cubrió el alquiler de equipos de sonido, de video y vehículos, sin contar que se buscaba contratar espacios en medios de comunicación.
El acto se canceló bajo el pretexto de que Lastiri mejor había decidido apoyar el cierre de campaña del candidato del PRI en el estado de México, Alfredo del Mazo Maza, pero eso fue mentira, ya que se le vio en una fiesta familiar en lugar de estar en los actos públicos de su partido en territorio mexiquense.
Mucho del gasto que se utilizó para el primer intento de arranque de campaña se utilizará para el segundo. Sin embargo lo grave es que Lastiri no transparente de dónde saca su financiamiento, lo cual es muy grave, ya que su sueldo de ex edil de Zacatlán, de ex legislador, de ex dirigente priista, de ex funcionario estatal y ahora subsecretario en la Sedatu no le dan, aunque haya ahorrado todo, para darse la vida política y personal que goza.
