La repentina importancia del PRD (ante una eventual alianza con Morena)
A Puerta Cerrada
Por: Jorge Rodríguez
La guerra electoral que se avecina y que representa para el grupo en el poder la posibilidad de extender sus dominios seis años más, a través de Martha Érika Alonso Hidalgo o cualquier otro candidato, obliga al PAN a concretar una alianza partidista igual o más fuerte que la de 2010, en la que el PRD vuelva a estar de su lado.
Poco significativo en los comicios de gobernador de 2016, con apenas 3.8 por ciento de los votos, el partido del sol azteca tiende a convertirse para el 2018 en fiel de la balanza gracias a Morena y el efecto Andrés Manuel López Obrador.
De la misma manera que ocurre en la elección de mandatario del Estado de México, donde tanto el PRI como Morena buscan aliar de última hora al PRD y su abanderado Juan Zepeda Hernández, que ha dado la gran sorpresa en campaña, el rol que juegue el partido amarillo podría ser en Puebla la diferencia entre ganar y perder.
El buen desempeño de Zepeda en aquella entidad ha llevado a López Obrador a olvidar su animadversión por el instituto político que lo cobijó en el pasado.
Apenas el fin de semana, el dueño de Morena llamó al PRD a sumarse a su partido en los cuatro estados donde habrá elecciones el próximo 4 de junio.
Eso no significa que de repente le viera cualidades para participar en la construcción del país que dice querer, sino que cayó en la cuenta del enorme daño que este instituto le puede hacer en un proceso electoral cerrado, quizá de tercios, justo como el que se espera para la contienda presidencial del 2018.
Las últimas encuestas del Estado de México ponen a Zepeda en tercer lugar, prácticamente empatado con la panista Josefina Vázquez Mota.
Por eso es que ese perredismo irrelevante de otros años podría representar mucho para la sucesión de gobernador de José Antonio Gali Fayad, aquí en Puebla.
Si bien la conducción del PRD estatal se encuentra en manos del lopezobradorista Luis Miguel Barbosa a través de Socorro Quezada Tiempo, la invasión que hizo el morenovallismo con Luis Maldonado Venegas como punta de lanza ha conseguido restarle capacidad de maniobra a quienes apoyarían sin pensar una suma de fuerzas con el ‘Peje’.
La disputa por el control del perredismo quedó evidenciada en los comicios de 2016, cuando Barbosa impidió que el partido del sol azteca volviera a alinearse con los intereses de Rafael Moreno Valle y el grupo del entonces gobernador le jugó las contras a Roxana Luna Porquillo, su abanderada.
Quien piense que la puja concluyó está equivocado.
Barbosistas y morenovallistas siguen tirándose puntapiés por debajo de la mesa para quedarse con la presidencia del partido.
Quezada ya no quiere irse y Maldonado Venegas prepara a uno de sus cuadros para tratar de sustituirla.
La lucha por el PRD puede volverse más cruenta una vez que los protagonistas de la elección que viene comprendan la importancia que puede tener el partido para sus objetivos.
Aun con una escasa votación, el porcentaje que reúna en los comicios de gobernador de 2018 podría hacer la diferencia entre el PAN y Morena.
En el cuarto de guerra del panismo se piensa que, solo, el PRD le haría más daño a López Obrador y a su abanderado a gobernador que al blanquiazul, lo cual es muy probable, dado el perfil político de los simpatizantes perredistas.
Pero aliado con el ‘Peje’ se volvería un peligro para los intereses electorales del partido de Jesús Giles Carmona (es un decir) y Martha Érika Alonso.
Tocará a la dirigencia nacional definir si muerde o no el anzuelo lanzado por López Obrador y por tanto esbozar o enterrar las posibilidades de una futura alianza para el 2018.
Mientras, los locales continuarán en el jaloneo, ante la eventualidad de que ese famélico partido se convierta en fiel de la balanza.
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Luis Banck Serrato tiende puentes políticos para lo que se ofrezca en 2018.
O eso parece.
El presidente municipal de Puebla asistió el lunes a la comida de aniversario de la UPAEP, en la que pudo saludar y conversar con varios de los panistas distanciados (incluso enemistados) con el ex gobernador Rafael Moreno Valle.
La comida, que se realizó en el campus central de esa universidad, reunió a influyentes personajes de la institución ligados al Yunque (o a influyentes personajes del Yunque ligados a la institución, como usted guste) como Francisco Hemelhainz, Juan José Rodríguez Posada, José Argüelles, Vicente Pacheco, Herberto Rodríguez, Agustín Aizpuru, Juan Carlos Espina, Liliana Ortiz (de Eduardo Rivera), Carlos Ortiz Rosas, Antonio Sánchez Díaz de Rivera, el rector José Baños y don Manuel Díaz Cid, entre otros.
Cuentan que el alcalde mostró una excelente relación institucional y en algunos casos hasta personal con varios de los presentes, lo que causó una buena impresión entre quienes no habían cruzado palabras con él en el pasado.
Sin duda, soplan aires de precampaña.
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El diputado federal panista Juan Pablo Piña Kurczyn visitó a los familiares de los menores de edad afectados por la explosión de un polvorín en el municipio de Chilchotla.
El hijo del ex gobernador Mariano Piña Olaya acudió el martes por la mañana a las instalaciones del Hospital para el Niño Poblano, donde ofreció apoyo a los parientes de los cinco infantes ingresados tras la tragedia.
Chilchotla es uno de los municipios que conforman el distrito de Teziutlán, por donde Piña es legislador.
@jorgerdzc
