Morenovallismo creó un ambiente de tensión e incomodad hacia Ricardo Anaya
Cuitlatlán
Por Fermín Alejandro García
Los que estuvieron cerca dicen que durante la unción de Antonio Gali Fayad como nuevo gobernador de Puebla hubo una atmosfera de tensión, de incomodidad, entre el líder nacional del PAN, Ricardo Anaya Cortés, y Martha Erika Alonso, quienes estuvieron sentados juntos durante el acto protocolario. Y es que el ambiente, o mejor dicho el diseño del acto estuvo de tal manera que Rafael Moreno Valle Rosas mandó el mensaje a la cúpula panista nacional de que puede armar una importante disidencia política contra el albiazul si no le dan condiciones para competir por la candidatura presidencial.
El mensaje entre líneas que Moreno Valle le habría mandado a Anaya es que hay por lo menos cuatro partidos, un bloque de políticos salinistas, de panistas inconformes y de gobernadores priistas, del PVEM y del PRD que podrían apoyarlo para ser candidato presidencial fuera del PAN, mediante una coalición de fuerzas plurales, en caso de que la dirigencia panista soslaye su capital político.
Moreno Valle ayer, tal como se preveía, rompió las reglas protocolarias, de urbanidad política y en lugar de ubicarse como un invitado más en la ceremonia de rendición de protesta de Gali Fayad, se colocó en el presídium, a un costado del presiente del Tribunal Superior de Justicia, Roberto Flores Toledano, a quien parecía darle órdenes. Con ello quiso dejar en claro que sigue influyendo –por lo menos hasta ayer– en el desarrollo de la política local y en la manera en que se desarrolló dicho acto.
Si partimos de que la forma es fondo en la política, ocurrió una larga serie de detalles que se habrían usado para dejar en claro –ante Ricardo Anaya—cuáles son las fuerzas con que cuenta Moreno Valle en su proyecto para buscar ser candidato presidencial. Veamos algunos aspectos:
Una de las figuras más aplaudidas por los acarreados del morenovallismo fue el panista Diego Fernández de Cevallos, quien no tendría nada que hacer en Puebla.
La importancia de la presencia de Fernández de Cevallos es que es uno de los salinistas más connotados del país. Es la pieza que el ex presidente Carlos Salinas de Gortari tiene dentro del PAN y la política nacional para mover sus intereses de grupo.
Diego Fernández desde el año 2006 se ha evidenciado como un furibundo opositor a Andrés Manuel López Obrador, junto con Salinas, y desde hace un mes ha corrido la versión de que estos dos personajes han visto en Rafael Moreno Valle Rosas una pieza clave para formar un frente contra el líder de Morena, luego de que marcha en el primer lugar de las encuestas que mide a los aspirantes presidenciales de todos los partidos políticos.
Otro salinista que tampoco había una razón lógica para que estuviera ahí sentando en la unción de Gali es el perredista y líder de Nueva Izquierda Jesús Ortega, quien también ha sido usado por la derecha para oponerse a López Obrador. Este personaje fue quien lucró con la alianza que la mitad del sexenio pasado hubo entre el PRD y Moreno Valle.
Otro detalle relevante es que a nivel nacional se considera que en Puebla hubo un triunfo del PAN en la gubernatura, aunque Gali se defina como un político sin militancia partidista, y pese a que se ve al gobierno estatal como una administración de extracción panista, Ricardo Anaya –el líder de Acción Nacional– no tuvo un papel protagónico en el acto de ayer.
Por encima de Anaya se presentó como invitado especial, con muchos elogios, a Luis Castro, el dirigente nacional del Panal, el partido que creó Elba Esther Gordillo Morales, la mentora política de Moreno Valle.
Luego de que se presentó a Luis Castro, se hizo mención de la presencia de Anaya, como si el PAN no fuera gobierno en Puebla. La ocasión se prestaba para que el líder panista fuera el más ovacionado, el más exhibido y el más arropado, lo que no ocurrió.
Tal vez por eso el dirigente albiazul declaró en Puebla que Rafael Moreno Valle es uno más de los contendientes en la pelea interna del albiazul por la candidatura presidencial.
A la ceremonia invitaron a varios senadores; algunos de ellos se han destacado por sus desencuentros con Ricardo Anaya, como es el caso de Mariana Gómez del Campo, la pariente del matrimonio de Felipe Calderón y Margarita Zavala.
La presencia de Luis Castro del Panal, de Dante Delgado Rannauro el líder del Partido Movimiento Ciudadano; de un representante de Alberto Anaya, el dueño del PT, y del gobernador de Chiapas, Javier Velasco, quien ahora controla el PVEM y estuvo dos días en Puebla, sirvió para establecer que los partidos que representan dichos personajes estarían en la posibilidad de respaldar una posible candidatura de Moreno Valle fuera del PAN.
Otro apoyo que exhibió Moreno Valle es el de un bloque de gobernadores, encabezado por Graco Ramírez de Morelos, quien también en su afán de traicionar a la izquierda, de frenar a López Obrador, es capaz de alinearse con la derecha.
Todo el anterior ambiente es lo que propició que entre Ricardo Anaya y Martha Erika Alonso hubiera risas forzadas, que sólo brotaban cuando los enfocaban las cámaras.
Entre ambos había un ambiente tenso.
Una muestra de las diferencias entre Moreno Valle y Ricardo Anaya.
