La marca Gali-PAN rumbo al 2018
La Entrega
Marco Aurelio Mirón
Si el gobernador Antonio Gali Fayad cumple sus promesas de campaña, como así parece, y las acciones del gobierno federal de extracción priista continúan siendo impopulares, entonces el PAN tendrá altas posibilidades de ganar en Puebla los comicios del 2018 pese al avance de Morena vía Andrés Manuel López Obrador.
Conforme progrese la era galista, poco a poco el sello “morenovallista” se irá diluyendo dejando en el pasado señalamientos de la gestión de la continuidad o el maximato.
De esta manera, el PRI vía su candidato, como podría ser Juan Carlos Lastiri, quien piensa que puede ganar montado en su papel de poderoso subsecretario de la SEDATU realizando recorridos en el interior del estado y promoviendo su imagen en espectaculares, cumpliría las expectativas de varios académicos y especialistas: ser tercera fuerza política en la entidad por primera vez en su historia.
Gali Fayad sabe que en 22 meses de administración no tiene margen de error y menos en desaprovechar el tiempo. Ayer, durante su toma de protesta dio a conocer más o menos el sello de su manera de conducir el estado.
Habrá seguimiento programas morenovallistas. Tal es el caso de la tercera línea de la RUTA, modernización de vialidades como el Bulevar Forjadores o pavimentaciones con concreto hidráulico así como la entrega de uniformes gratuitos a nivel básico.
Si a esto se agregan anuncios de alto impacto como disminuir él y su grupo de colaboradores 10 por ciento su salario –medida de austeridad aplicada durante su paso en el Ayuntamiento de Puebla-, entonces la maquina panista rumbo al 2018 marcha por buen camino.
Aunque la sombra de Moreno Valle estará rodeando a José Antonio Gali Fayad, el trabajo del nuevo gobierno basado en el consenso y diálogo ayudará mantener al PRI alejado de Casa Puebla y con altas posibilidades de vencer a Morena.
La prueba que Gali Fayad mantendrá una relación sana y cordial con todas las fuerzas políticas y organizaciones, tiene su primer punto a favor con los asistentes a la toma de protesta realizada ayer pasado del medio día en el Auditorio Metropolitano.
Regidores, delegados federales, diputados locales, dirigentes del PRI, así como panistas del ala tradicional –con quienes nunca hubo empatía con Moreno Valle- estuvieron en el evento a manera de abrir un nuevo capítulo en la historia de Puebla.
Los resultados reflejarán si la armonía inicial se mantiene y todo indica que así será.
El anuncio por cumplir en 30 días 9 de los 22 compromisos de campaña firmados ante notario público, da una buena señal ayudando a fortalecer la marca PAN en la entidad poblana.
Políticamente la ruta se encamina a no soltar los destinos de Puebla y eso lo sabe perfectamente el PRI que está sumergido todavía en una crisis interna tras la derrota electoral de 2010 y que para el 2018, no se le ve posibilidades de recuperar la entidad.
Un buen gobierno de Antonio Gali sumado al malestar ciudadano contra el gobierno federal por acciones como el gasolinazo, darán en consecuencia que el PRI esté fuera de toda posibilidad de competencia.
Si las condiciones políticas se alinean, como parece ser, donde Martha Erika Alonso de Moreno Valle sea la abanderada de Acción Nacional en 2018, tendrá poco efecto los embates en contra de ser la esposa del ex gobernador Rafael Moreno Valle Rosas.
A la población le interesa la solución de sus problemas y si Gali Fayad ayuda con políticas públicas de alto impacto, entonces habrá dado un paso importante para vencer en las urnas al candidato que impulse en Puebla Andrés Manuel López Obrador.
Comentarios:
@Marcomironc
