Tony Gali
Las serpientes y escaleras
Por Ricardo Morales
Este día José Antonio Gali Fayad tomará posesión como gobernador del estado de Puebla para un periodo de 22 meses al frente de la administración pública.
¿Qué puedo decir de Gali, que no se haya dicho ya? Si una palabra se puede utilizar para definir al gobernador de Puebla, es generosidad.
Si algo caracteriza a Tony y a sus hijos es precisamente su don de gente, la cual no es falsa o de pose, Gali sabe ser amigo, como también sabe perfectamente darle a cada quien lo que se merece.
Conocí a Tony hace más de 24 años, por ahí del año de 1993 cuando se incorporó al gobierno del entonces gobernador Manuel Bartlett Díaz, quien lo nombró director del Instituto para la Asistencia Pública, el IAPEP. Ese fue mi primer contacto con el hoy gobernador.
Más tarde nos volvimos a encontrar cuando fue nombrado subsecretario de la SCT en la misma administración de Bartlett, ahí hacía pareja con el “cuñadito”, David Villa Issa, ambos a las órdenes de Sergio Martínez Taboada.
El final de esa administración llegó y Gali se la jugó, como casi todos los bartlistas, con el entonces secretario de Finanzas, José Luis Flores Hernández, quien fue derrotado en la interna tricolor por Melquiades Morales Flores.
Tiempos difíciles vinieron para Gali, quien tuvo que ser cobijado por el que hoy será su secretario de Finanzas, Raúl Sánchez Kobashi, fue la primera vez que Tony ocupaba la delegación del SAT, en donde pasado el tiempo, ayudó al gobernador de Puebla, su antiguo adversario, Melquiades a solventar una antiguo adeudo con el SAT a través de su jefe Sánchez Kobashi. La administración de Morales logró ahorros en ese tiempo por la intervención del funcionario federal por 40 millones de pesos. Por cierto, ahí tuvo sus primeros contactos con Moreno Valle, en ese entonces secretario de Finanzas.
El tiempo volvió a pasar, Tony conocía a Mario Marín desde los tiempos de Bartlett y volvió a apostar por quien fuera su compañero dentro de aquella administración.
Tras el triunfo de Marín muchos daban por hecho que Gali estaría dentro de la administración estatal, algunos lo daban ya como el titular de la SCT, pero el destino de nueva cuenta se volvió a cruzar en su camino.
Las grillas al interior del equipo marinista lo hicieron a un lado y no solo eso, lo hicieron un personaje indeseable a los ojos del entonces gobernador de Puebla.
Vinieron los años de vino y rosas, del Clauser, de I’l Canto, del Pepes, de todos es conocida la afición de Tony y Edy Gali por el canto.
Ese mismo destino que lo alejó del marinismo lo llevo a encontrarse con Rafael Moreno Valle los últimos días del mes de diciembre del 2005 en un exclusivo desarrollo inmobiliario en Acapulco, en donde coincidieron con sus respectivas parejas.
En ese encuentro, Moreno Valle lo invitó a sumarse a su movimiento, el entonces líder del Congreso local, tenía ya la certeza de que Mario Marín no iba a cumplir con el acuerdo de hacerlo candidato al Senado de la República. Una cena en el paradisiaco Pacífico, selló el pacto.
El escándalo del Lydiagate estalló el 14 de febrero del 2006 y cambio para siempre la historia de Puebla, Moreno Valle renunció al PRI y con el apoyo de la maestra Elba Esther Gordillo incursionó en el Partido Acción Nacional, en donde encabezó la fórmula al Senado de la República.
Gali siguió a Moreno Valle en su camino y organizó en plena campaña del 2006 una cena en sus entonces casa de Estrellas del Sur, para el entonces candidato a la Presidencia de la República, Felipe Calderón y para su amigo Rafa, misma que marcó sus destino.
Gali fue designado, tras el triunfo de Calderón, delegado de la Condusef y luego del SAT a nivel regional, lo que consolidó sus lazos con Moreno Valle, quien en el 2010 se convirtió en candidato del PAN a la gubernatura y en el primer hombre en sacar el PRI de Casa Puebla.
Gali volvió a dar muestras de total lealtad al proyecto morenovallista, arriesgando a su propio hijo, Tony Gali López, quien fue como candidato a diputado local por el entonces distrito 3 con cabecera en la ciudad de Puebla.
El resto ya es historia, Gali fue nombrado secretario de Infraestructura, luego candidato a la presidencia municipal de Puebla, en donde despachó al exrector de la UAP Enrique Agüera y luego candidato a la gubernatura derrotando a Blanca Alcalá Ruiz.
Este día arranca la etapa de Gali gobernador, la cual será a partir de hoy juzgado por la historia.
