Una agenda de riesgos bastante amplia
Las serpientes y escaleras
Por Ricardo Morales
A partir del uno de febrero Tony Gali Fayad será el nuevo gobernador de Puebla, pero el inicio de su administración se puede tornar difícil, si el gobierno federal mantiene su intención de incrementar nuevamente en un ocho por ciento, el precio de la gasolina.
Gali toma posesión el miércoles 1 y el viernes 3 de ese mismo mes se tiene programado el segundo “gasolinazo”, el cual puede prender de nueva cuenta la mecha de las inconformidades, tal y como ocurrió el pasado día 5 de enero, previo a la llegada de los Reyes Magos.
La situación no es menor, el “gasolinazo” despertó una inconformidad pocas veces vista entre todos los sectores y a todos los niveles, lo cual se vio reflejado en un fin de semana de auténtico terror en varios estados de la República, incluida Puebla.
Esta será pues, la primera prueba para la administración entrante, la cual deberá de tomar en cuenta esta posibilidad y tratar de prevenir los posibles efectos de un nuevo “gasolinazo” por parte de la administración peñista.
Otro de los riegos que a corto plazo debe de atender la administración de Gali es el crecimiento que ha registrado el robo de combustible, en el llamado “triángulo rojo” ante la indiferencia de las autoridades, que se hacen ya de la “vista gorda” ante el robo y venta del hidrocarburo.
El descaro es tal, que ya se comercializa a plena luz del día tanto en las colonias del sur de la capital, como en la autopista a la Ciudad de México y a Veracruz.
Los huachicoleros se han apoderado de poblaciones completas, en donde cuentan con la complicidad de los mismos habitantes que los protegen ante los operativos de las autoridades e incluso los niños, se han transformado en “halcones”, informantes que avisan sobre la llegada y movimientos de la policía y el ejército mexicano, quienes llegan a ganar hasta 7 mil pesos a la semana.
Un tercer aspecto tiene que ver con las presiones que buscan ejercer las diversas organizaciones del transporte público, las cuales quieren que se incremente la tarifa en un peso con cincuenta centavos.
Las organizaciones van a aguantar hasta la salida del gobernador Moreno Valle, pero se aprestan para tratar de presionar a la nueva administración, la cual hay que reconocer, se ha adelantado en el tema y ha entrado en contacto con los transportistas para cerrarles el paso.
Un tema por demás importante para la nueva administración, es frenar la ola de feminicidios que se presentaron el año pasado, así como mejorar las condiciones en el tema de la seguridad pública, en donde el robo a transporte público, cuenta habientes y autopartes se desató por más que quieran minimizar el tema.
Otro punto, es el referente a la cuenta pública del expresidente municipal de Puebla, Eduardo Rivera Pérez, el cual si bien es cierto, no es de incumbencia del Ejecutivo, sino del Legislativo, también es factor de riesgo para la gobernabilidad, por lo que representa el exedil para la organización de ultraderecha el Yunque y también al interior del albiazul, especialmente para Margarita Zavala, esposa del expresidente Calderón y aspirante a la candidatura a la presidencia de la República.
Las mismas aspiraciones presidenciales de quien a partir del uno de febrero será el exgobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, también son otro factor de riesgo, a tomarse en cuenta por quien será el nuevo mandatario estatal.
Como se puede ver, la agenda de riesgos no es nada fácil, tal vez por eso y otras razones, haya recaído en el experimentado Diódoro Carrasco Altamirano, la responsabilidad de estar a cargo de la gobernabilidad en Puebla.
El propio Tony Gali es un factor importante para tratar de apaciguar los ánimos, los cuales se encuentran bastante caldeados, la personalidad de quien será el nuevo gobernador, puede ayudar mucho a templar las cosas, no por nada le gusta ser cercano a la gente, pero sobre todo sensible a los problemas.
