Negociación presupuestal
Las serpientes y escaleras
Por Ricardo Morales
Aunque muchos buscan colgarse de la medalla de haber servido como mediadores de la negociación presupuestal para Puebla en el 2017, solo dos personas fueron los artífices de haber conseguido importantes recursos para Puebla, el aún mandatario estatal Rafael Moreno Valle y el gobernador electo, Antonio Gali.
Y es que ni Moreno Valle, ni Gali necesitan mediadores para abrir las puertas que se tienen que abrir, ambos tienen acceso directo con el secretario de Hacienda, José Antonio Meade, multi-mencionado en este espacio, por los nexos con el gobernador de Puebla y su grupo.
Hace dos semanas, Gali y Meade se reunieron para platicar sobre el presupuesto y la preocupación que existía en ese momento por parte del gobernador electo de Puebla, de que la entidad se pudiera ver afectada en algo así como 12 mil millones de pesos.
Tanto Moreno Valle como Gali fueron advertidos de la maniobra que preparaba el PRI, en donde las principales afectaciones presupuestales para el próximo año las sufrieran las entidades que no eran gobernadas por este partido político, caso concreto el de la Ciudad de México y su gobernador, Miguel Ángel Mancera.
Una estrategia electoral del tricolor es “castigar” a las entidades que no están bajo el control del Revolucionario, pero de manera oportuna el gobernador Moreno Valle y José Antonio Gali, maniobraron para evitar que Puebla se viera afectada.
La operación fue efectiva, pero Meade les solicitó que como parte de la “cortesía” política, le dieran su lugar a los diputados federales de Puebla, para “cubrir las formas” y darle su lugar a las diferentes bancadas en San Lázaro.
Fue así como se dio la reunión en la Ciudad de México con los miembros de todas las bancadas que tienen representación de Puebla, a excepción de Morena y sus tres diputados federales, con los cuales ni siquiera hubo acercamientos.
Esta es la verdad sobre la negociación del Presupuesto 2017; hoy, muchos buscan colgarse las medallas, pero en realidad fueron los dos mejores “cabildeadores” de Puebla, los que personalmente se encargaron del paquete 2017.
El destape de Riestra. El próximo sábado, el secretario General del Ayuntamiento de Puebla, Mario Riestra Piña, celebrará con sus amigos, su cumpleaños, el cual fue el pasado 2 de octubre.
El evento tiene un fuerte olor a “destape” y es que Riestra quiere ser el candidato del PAN a la presidencia municipal en el 2018, y dice él que ya cuenta con la venia de su jefe el alcalde Banck, con quien ha entablado una fuerte complicidad y del gobernador electo, Tony Gali.
Riestra cuenta con una fuerte estructura, la cual será respetada por el nuevo gobernador. Su hermano Rodrigo se mantendrá el frente de Desarrollo Rural y Reordenamiento Territorial, virtud a sus propios méritos, su esposa Patricia, está casi amarrada para mantenerse en la SEP, gracias a que puso esta estructura ya totalmente en manos de la secretaria general del PAN, la señora Martha Erika Alonso de Moreno Valle, para lo que se ofrezca, su hermana Susana se mantendrá como diputada local y presidenta de la Comisión de Gobernación y será candidata a diputada federal en el 2018, para cubrir la cuota de género, y Mario se mantendrá como secretario General hasta que llegue la hora de enviarlo al comité municipal del albiazul para suplir a Pablo Rodríguez Regordosa, quien alega que quiere ser candidato al Senado de la República.
No por nada a los Riestra ya se les conoce como los “nuevos Kennedy de Puebla”, igualan a los Morales en posiciones gubernamentales y canonjías.
Riestra, en complicidad con el alcalde Banck, ya se apropió además de varias posiciones al interior del ayuntamiento de Puebla, en donde ha colocado a varios de sus incondicionales al igual que en la SEP, los cuales tiene como finalidad apoyar su candidatura a la presidencia municipal de Puebla, luego le cuento a la gente de que personaje desplazó de la comuna.
