Al 2017 la resolución de procesos vs. morenovallistas en el PRD
Cuitlatlán
Por Fermín Alejandro García
Dos asuntos torales en el PRD poblano como son la manipulación del padrón de militantes y el proceso de expulsión de Luis Maldonado Venegas, junto con otros morenovallistas, han sido pospuestos para ser analizados y dictaminados hasta los primeros meses de 2017, toda vez que en los órganos nacionales de este partido no han sido considerados prioritarios, ya que su resolución en mucho dependerá de las coyunturas políticas del próximo año.
Por los menos son cuatro las coyunturas que decidirán el futuro de ese par de asuntos:
La primera es si avanza o se frena el intento de alianza entre el PAN y el PRD para la elección del estado de México, el cual es considerado como el proceso electoral que definirá los derroteros que tomará la contienda presidencial del año 2018. En ese juego de poder, el gobernador Rafael Moreno Valle y la corriente de Los Chuchos, es decir Nueva Izquierda, son dos actores que están empujando la conformación de un bloque opositor al PRI en los comicios mexiquenses.
Si logra triunfar las posiciones de los que se oponen a esa alianza, entre los que se encuentra el grupo político de Miguel Ángel Mancera, el jefe de Gobierno de la Ciudad de México, se puede abrir la posibilidad de que en el PRD se considere como graves las anomalías cometidas por los morenovallistas y se pudiera llegar a su expulsión.
Una segunda coyuntura es la definición de la fecha de la elección con que habrá de renovarse la dirigencia nacional del PRD, junto con varios comités ejecutivos estatales, entre ellos el de Puebla.
Al no existir una fecha tentativa para los comicios perredistas, no se ha considerado prioritario revisar los padrones de militantes del PRD y por ende no está en análisis la solicitud de auditoria que se hizo de la membresía de perredistas poblanos, ante la sospecha de que los morenovallistas inflaron los registros al anotar los nombres de 35 mil trabajadores de los poderes públicos del estado, del Colegio de Bachilleres y de varios ayuntamientos de la entidad, entre ellos el de la capital.
La tercera coyuntura es saber qué tanto poder de control podrá adquirir en los próximos meses Miguel Ángel Mancera en el interior del PRD, ya que el gobernante busca dirigir el destino del partido en torno a la sucesión presidencial.
Si Mancera avanza en su dominio del PRD nacional, el gobernador Rafael Moreno Valle Rosas perderá influencia en ese partido, ya que es un secreto a voces que entre ambos políticos existe una fuerte rivalidad por representar cada uno un proyecto totalmente opuesto sobre el camino que debe seguir dicha formación.
Mientras el gobernador de Puebla busca que el instituto del sol azteca sea un aliado incondicional del PAN, el mandatario de la ciudad de México pugna para que esta fuerza política contienda sola en los comicios de 2018.
Una cuarta coyuntura es si se mantiene la alianza entre las corrientes Nueva Izquierda y Foro Nuevo Sol, que dirigen Jesús Ortega y Vladimir Aguilar, respectivamente. Como parte de la alianza que existe entre ambos grupos, el bloque morenovallista ha encontrado impunidad en las instancias nacionales del PRD.
El proceso que existe contra Luis Maldonado Venegas, Carlos Martínez Amador, Jorge Benito Cruz Bermúdez y Julián Rendón, todo ellos morenovallistas y acusados de traidores del PRD, ya que apoyaron a una fuerza política ajena al instituto del sol azteca en el proceso electoral de Puebla de este año, se encuentra detenido por obra y gracia de las corrientes Nueva Izquierda y Foro Nuevo Sol.
Resulta que el órgano jurisdiccional del PRD ya tendría que haber resuelto sobre la demanda que la presidente del partido, Socorro Quezada Tiempo, presentó para solicitar la expulsión de los morenovallistas. Sin embargo el asunto no camina porque fue “congelado”.
El órgano jurisdiccional lo conforman tres consejeros: uno es de Nueva Izquierda, el otro es de Nuevo Foro Sol y el tercero es de la corriente Alternativa Democrática Nacional. Los dos primeros han conseguido que el caso se “congele” y no entre a sus análisis y resolución.
La corriente Nuevo Foro Sol ha estado de acuerdo en frenar dicho caso para proteger a Julián Rendón, diputado local de Puebla, quien es parte de esa expresión. Pero también se sabe que su comportamiento es consecuencia de una alianza con Nueva Izquierda y el gobierno morenovallista.
Si se rompe esta alianza, entonces los morenovallistas no podrán mantenerse dentro del PRD.
Habrá que preguntarse: ¿Qué beneficios esta obteniendo en Puebla la corriente Nuevo Foro Sol para brindarle impunidad a los morenovallistas dentro del PRD?
Algunas voces dicen que podría ser un asunto de varios ceros. ¿Será?
