Tetela había pagado “piso” para no ser molestados por la policía
Cuitlatlán
Por Fermín Alejandro García
En la revuelta que se vivió en Acajete el viernes de la semana pasada, luego de que presuntamente agentes de la Policía Estatal dieron muerte a un menor de edad, docenas de pobladores salieron a protestar por la muerte del adolescente Luis Ángel León Cid y por los abusos cometidos por los uniformados, pero también entre la gente se encontraba revuelto un grupo de hombres y mujeres reclamando que habían “pagado piso” y que con ello se había roto el pacto de no permitir la entrada de la fuerza pública en esa zona para que actuaran en contra de las bandas de ladrones de ductos de Pemex.
Un hecho que pasó desapercibido es que antes del bloqueo de la autopista México–Puebla –que duró nueve horas–, la gente primero se fue a manifestar a la presidencia municipal de Acajete para reclamar la muerte del adolescente y en el caso de un grupo especifico de pobladores, su enojo era porque se había roto el pacto de no agresión contra las bandas de los llamados huachicoleros, tal como se conoce a quienes roban gasolina de los ductos de la paraestatal.
Conocedores de la zona dicen que La Magdalena Tetela es un pueblo de Acajete en donde en los últimos cuatro años la carencia de empleos se resolvió con la actividad económica que ha surgido en torno del lucrativo e ilegal negocio de la venta de gasolina robada.
Y que hasta antes del operativo del viernes, de manera sospechosa el pueblo nunca había sido objeto de incursiones de la Policía Estatal y del Ejército. Era una comunidad protegida de toda intromisión de las fuerzas de seguridad pública, incluidas las del municipio de Acajete.
Otro dato relevante es que La Magdalena Tetela es una comunidad gobernada por un alcalde auxiliar que es hermano de Antonio Aguilar Reyes, el edil de Acajete, quien en lugar de buscar aclarar lo ocurrido, se ha negado a hablar en las horas y días posteriores a los hechos violentos del fin de semana.
También ha trascendido que tenía muchos meses que era un secreto a voces que había una protección “oficial” a las bandas de huachicoleros de esa zona del estado y que es encabezada por una organización llamada “los Aarones”.
Se dice que el sábado en la madrugada, cuando la gente se retiró del plantón de la autopista, entró a la región de La Magdalena Tetela un grupo nutrido de militares a bordo de cuatro vehículos blindados, que a su vez eran custodiados desde el aire por un helicóptero, quienes intentaron cazar a los líderes de los huachicoleros, es decir a las cabezas de la banda de “los Aarones”, pero éstos ya se habían esfumado, lo cual confirmaría que existe una red de alertamiento a favor de las bandas criminales.
Una hipótesis de lo ocurrido el fin de semana, que podría para servir para armar el rompecabezas de lo que realmente sucedió, apunta a las siguientes versiones extraoficiales:
La primera: que la estructura de huachicoleros de La Magdalena Tetela no pagó “el piso”, que significa entregar sobornos a cambio de la protección que se brinda a grupos criminales para que las fuerzas del orden no los toquen.
Y que en revancha se desató el operativo policiaco contra la comunidad, que derivó en el asesinato del adolescente de 16 años Luis Ángel León Cid.
La segunda: es que si pagaron “el piso” y alguien no cumplió con lo pactado, que era alertar, desde Acajete, a los grupos que actúan en La Magdalena Tetela de la presencia policiaca.
Por eso una vez que terminó el fallido operativo policiaco en la Magdalena, ya que no hubo detenidos y presuntamente se asesinó a un inocente, surgió un airado reclamo contra gente del ayuntamiento de Acajete por no cumplir lo acordado.
Frente a estos hechos surgen las siguientes preguntas:
¿A quién o quiénes estaban dirigidos los reclamos del pago “de piso” en el ayuntamiento de Acajete?
¿Dicho pago de sobornos solamente alcanza a las autoridades locales o también del ámbito estatal y federal?
¿Por qué antes del pasado fin de semana no entraban las fuerzas públicas y el Ejército a La Magdalena Tetela?
¿Solamente era miedo por lo violenta que es la gente de ese poblado o porque había acuerdos para darle impunidad a los huachicoleros de esa zona?
No es creíble en ningún sentido que las fuerzas policíacas no entraban a La Magdalena Tetela solamente por el miedo a la reacción de los huachicoleros.
En todo el tema del crecimiento exorbitante del robo de combustible en el estado sale a relucir la pobre actuación de las autoridades policiacas y de procuración de Justicia del estado, lo cual es indicativo de que la corrupción oficial ha sido el principal factor que dejó crecer a esta industria delictiva que ya alcanza proporciones propias de los cárteles del narcotráfico.
Y hasta ahora no se percibe que el gobierno del estado esté investigando quién o quiénes han dado protección, desde el más alto nivel, a los capos del huachicol.
