Sobre el robo al PRI
Las serpientes y escaleras
Por Ricardo Morales
Una fuente muy bien enterada sobre la vida interna del expartidazo tuvo a consideración platicarme algunas cosas sobre el robo que ocurrió al interior de la sede de este instituto político, ubicado sobre la Diagonal Defensores de la República.
Existen, como es natural, un sin número de versiones que circulan con respecto al asalto que en la madrugada del domingo hubo en las oficinas del PRI.
En el tricolor hay versiones que comenta el personal de ese instituto que van desde las más fantasiosas hasta las más o menos verosímiles. Qué si las oficinas fueron asaltadas por órdenes del gobierno estatal, qué si fue un auto robo o un ajuste de cuentas interno.
Lo que queda claro es que en realidad no fueron los 30 o 40 mil pesos que José Antonio López Malo dice, ya que ahí él guardaba buena parte de los remanentes financieros que se habían logrado hacer, facturas originales y apócrifas, así como documentación muy delicada acerca del destino que a ese dinero se le había dado; también había la información real de cuánto gana cada quien en ese partido, esa información solo la conoce un grupo de personas dentro de los cuales se encuentra el inefable Paco Guerrero, para quien todo indica fue dirigido, entre otros, éste mensaje.
Guerrero se ha dedicado a maltratar al personal que desde hace años labora ahí, a vejarlo, insultarlo, así como tener “favoritas y favoritos”, tratarlos “de perrada y de “pinches jodidos” asalariados que no sirven para nada”, todo parece indicar que hay quienes decidieron tomar la justicia en su propia mano y darle a este sujeto una dosis de su propio chocolate.
Si los documentos se dan a conocer quedaran exhibidos ante el personal, los secretarios y la militancia, los favoritismos de Guerrero, como es el hecho de que él gane 50 mil pesos mensuales, mismos que ningún secretario cobra y que la novia de éste, una tal Yadira, sea la secretaria que más gane en el PRI, esto es 15 mil pesos mensuales, contra sueldos de las demás, los cuales no superan los 6 mil pesos.
Cuando alguien ha tenido el atrevimiento de solicitar un aumento no solo ha sido tratado con un enorme desprecio y prácticamente ha sido echado de las oficinas administrativas, sino que además a grito pelado se le ha dicho que existen tabuladores y que no se pueden superar ciertos límites.
Claro, esos dizque tabuladores, no aplican para Mario Tepox, Yadira Sánchez, Lluvia Cuadradi, Jenny Hidalgo, Juan Díaz, Antonio Haces o Verónica Cabrera y menos para el propio Guerrero que tienen gastos ilimitado, choferes secretarios y secretarias, gasolina, viáticos y todo el personal a su disposición al grito de “para están estos pinches perros”.
Un ejemplo de la prepotencia con la que actúa este señor es que a raíz de la columna anterior, donde comenté lo que ganan los favoritos de Guerrero, la contadora Rosario Serrano fue despedida de manera fulminante por ser supuestamente, “la pinche chismosa que le filtró a Ricardo Morales la nómina”.
Los propios trabajadores del PRI aseguran que no es difícil que en los próximos días aparezcan, en diversas columnas, la información que se robaron de la caja de seguridad, la cual guardaba López Malo y Paquito Guerrero.
Por cierto, vale la pena que la jerarquía priista piense con detenimiento porque solo asaltaron las oficinas del área jurídica, además de la oficina del famoso “Josan”, de donde se llevaron la ya mencionada caja fuerte y las computadoras. ¿Acaso alguien sabía qué y cuánto se guardaba ahí? Así como qué información valiosa se almacenaba en las computadoras sustraídas.
Al mismo tiempo, vale la pena que Jorge Estefan reflexione al respecto de si es conveniente que Guerrero siga manejado el partido como le viene en gana, ocultándole el verdadero estado financiero en el que el PRI se encuentra y que no es tan malo como se lo han querido presentar, para poder manejar las cosas en su beneficio.
Así las cosas en el expartidazo con motivo del misterioso robo, ocurrido en las oficinas de la Diagonal. Hasta el siguiente capítulo.
