El gran cisma
Las serpientes y escaleras
Por Ricardo Morales
Hace unos días advertí en este mismo espacio que la unidad era la premisa fundamental para que Acción Nacional recupere Los Pinos en el 2018.
El panismo se encuentra en la antesala de recuperar la presidencia de la República. La aduana del PAN no pasa por ganar la elección del Estado de México el próximo año, sino en mantenerse unidos, lo cual se ve complicado.
Lo anterior viene a colación porque ya comenzaron los primeros enfrentamientos entre el gobernador, Rafael Moreno Valle de Puebla y el presidente nacional del PAN, Ricardo Anaya, ambos aspiran a convertirse en el candidato de este partido a la presidencia.
Moreno Valle impulsó y patrocinó a Ricardo Anaya para llegar a la presidencia nacional del PAN, pero una vez en el cargo, el queretano ha traicionado una y otra vez al poblano.
“Una guerra fría” se ha establecido entre ambos aspirantes, la cual ya vivió el pasado jueves por la noche uno de su más fuertes capítulos y el escenario fue san Lázaro, la sede de la cámara de diputados.
Ricardo Anaya, a través de Marko Cortés, el coordinador de los diputados del PAN en San Lázaro, instruyó a los diputados de su partido para votar a favor de la nueva Ley de Ingresos para el 2018, impulsada por el secretario de Hacienda, José Antonio Meade y por los legisladores del tricolor, pero solo en lo general.
Además, Anaya instruyó, a través del coordinador parlamentario, que en lo general, los panistas tendrían que votar en contra de la intención de los priistas de mantener el ISR y también pugnar porque disminuyera el IVA en la frontera, así como otros 16 puntos de la iniciativa peñista.
No obstante, el acuerdo fue rotó por la fracción de diputados federales poblanos del PAN, quienes en el momento de la votación en voz de su coordinador, Eukid Castañón Herrera, se pronunciaron a favor en la general y en los particular por la Ley de Ingresos 2018, en apoyo a la bancada del PRI; con lo cual, el tricolor obtuvo los votos necesarios para sacar adelante el proyecto.
Solo los diputados Juan Pablo Piña Kurczyn y Sergio Gómez Oliver, desobedecieron a Eukid y se sumaron a su grupo legislativo, lo cual, provocó un enfrentamiento al interior de la bancada poblana.
Juan Pablo Piña “paso el Rubicón” y quedo ya marcado como aliado del presidente nacional del PAN, Ricardo Anaya. Cabe destacar que quien acercó al hijo del exgobernador de Puebla, con el dirigente nacional de su partido, fue el exsecretario de Gobernación en los tiempos de Vicente Fox, Santiago Creel Miranda.
Este ya fue el primer enfrentamiento claro entre el líder nacional del PAN, Ricardo Anaya, y el gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, quien apoyó la iniciativa peñista, evidenciando lo que desde este espacio ya habíamos adelantado, el mandatario estatal es el favorito de Los Pinos.
Los acuerdos entre el gobernador poblano y el inquilino de Los Pinos ya son más que evidentes, no el balde el recibimiento que tuvo el presidente Peña la semana pasada cuando vino a la inauguración del segundo piso de la autopsita México-Puebla.
Este fue el primer round ya en vivo y en directo de muchos más que se librarán de aquí al 2018, en donde la moneda está en el aire.
Lo único que es seguro es que Moreno Valle ya mandó un mensaje duro y efectivo, tal vez no pueda ganar, pero si puede hacer perder al PAN, por lo que es mejor hablar, pactar y negociar con él.
El segundo round se va a vivir en la renovación del Consejo Político nacional del albiazul, Moreno Valle ya le dijo a Ricardo Anaya que ahí se verá “de qué cuero salen más correas”.
