Equipo de Zavala evita confrontarse con RMV
Cuitlatlán
Por Fermín Alejandro García
Aunque no hay evidencias de que el problema oftalmológico de Margarita Zavala Gómez del Campo haya sido una coartada para no realizar la visita programada que este martes a Puebla, se percibe en los grupos de apoyo de la panista un ánimo de contención, de mesura, para evitar confrontaciones con el grupo político de Rafael Moreno Valle Rosas. Ese comportamiento parece obedecer a dos factores: el miedo a la represión morenovallista, por un lado, y por otro a que en el equipo del matrimonio Calderón– Zavala no se descarta la posibilidad de que se limen asperezas y se acabe negociando una alianza con el gobernador.
Se dice que la gira de Zavala por la capital estaba diseñada para que en las tres reuniones que iba a tener, que incluía una comida y un encuentro con universitarios, El Yunque se expresara marcando un deslinde frente a los proyectos políticos del gobernador Rafael Moreno Valle Rosas. Y advirtiendo que los yunquistas de todo el país van a cerrar filas para que el mandatario poblano no sea el candidato presidencial del PAN.
Ese tono beligerante –se dice– no acababa de agradar al círculo cercano de Margarita Zavala. Por eso el mal oftalmológico que ayer llevo al quirófano a la panista resultó ser un alivio para evitar un choque de trenes en Puebla.
¿Por qué habría este mesura? La respuesta es: la ex pareja presidencial formada por Felipe Calderón Hinojosa y Margarita Zavala Gómez del Campo estaría buscando regresar a Los Pinos bajo la misma estrategia que siguió en el proceso electoral de 2006, que fue hacer alianzas de facto con gobernadores, legisladores y organizaciones priistas.
Y un artífice de esas alianzas entre sectores del PRI y El Yunque, que es la organización que regenteaba al PAN en 2006, fue Rafael Moreno Valle Rosas, por órdenes de su entonces jefa política: Elba Esther Gordillo.
Calderón fue quien operó directamente para que Moreno Valle –al renunciar el PRI en 2006 por la falta de cumplimiento de un acuerdo político de parte del gobernador Mario Marín Torres– no se fuera del lado de Andrés Manuel López Obrador y se acabara pasando al PAN, ocupando una candidatura al Senado y quitando de esa postulación al yunquista Ángel Alonso Díaz Caneja. Luego de esos movimientos, el ahora mandatario se dedicó a buscar priistas para pasarlos al proyecto calderonista.
Los priistas en 2006 vivían en el desconcierto al ver cómo el PRI se resquebrajaba por los escándalos de corrupción de Arturo Montiel, el ex gobernador del estado de México, y la mediocridad del candidato presidencial Roberto Madrazo Pintado. Por eso a varios miembros de la cúpula priista les cayó como bálsamo una llamada telefónica de Elba Esther Gordillo o de Rafael Moreno Valle pidiéndoles hacer alianzas con Calderón para evitar el triunfo de Andrés Manuel López Obrador.
Ahora hay condiciones para que pase algo similar. El PRI es el partido más rechazado, más identificado con la corrupción, que enfrenta una brutal caída en sus índices de popularidad y que tiene a Enrique Peña Nieto como un presidente extraviado y empequeñecido, que está cavando la tumba del tricolor, por lo que muchos priistas con poder político y económico ya están pensando en ser parte del regreso del PAN a Los Pinos y en volver a frenar al líder de Morena.
Al final del sexenio pasado se rompió por completo la buena relación entre Moreno Valle y Calderón, hasta llegar al punto de la confrontación, pero en la política mexicana la ética y la dignidad son inexistentes. Por eso no se debe descartar que en algún momento, de aquí a la elección de 2018, se vuelva a ver de la mano a Moreno Valle y al matrimonio Calderón–Zavala.
También hay condiciones para que eso suceda por segunda ocasión.
Robo de mujeres en Ahuatepec
El desmesurado crecimiento en Puebla de asesinatos de mujeres, el robo de féminas, las agresiones contra adolescentes y amas de casa, se debe a la ineficacia o colusión de las autoridades del gobierno del estado o de los ayuntamientos. Para muestra la siguiente historia ocurrida en Ahuatepec, una pequeña comunidad de 4 mil habitantes del municipio de Tecali.
Hace tres semanas en ese poblado una muchacha intentó ser subida a la fuerza a un auto por desconocidos. El viernes pasado ocurrió lo mismo con una niña y el sábado con una adolescente. Eso provocó la indignación de la gente que llamó a una asamblea comunitaria el lunes, a la cual se negó a acudir el alcalde de Tecali de Herrera, Onésimo Téllez de los Santos.
Este martes los policías comunitarios de Ahuatepec pararon un vehículo sospechoso, de donde bajó el conductor, echó a correr y huyó en otro coche que lo venía siguiendo. Los agentes de seguridad con sorpresa encontraron en la cajuela a una mujer amordazada, de 33 años de edad, quien regresaba de la ciudad de Puebla y en la entrada de Tecali de Herrera fue levantada.
Los pobladores hablaron a la presidencia municipal de Tecali de Herrera. Del presidente municipal les dijeron que no los podía atender porque “estaba impartiendo una conferencia”. Y la policía municipal, llegó un par de horas después de que huyeron los ladrones.
¿Negligencia o complicidad con los ladrones de mujeres es lo que impide al presidente municipal de Tecali de Herrera atender al pueblo de Ahuatepec?
Esto pasa en casi todos los municipios del estado.
