Transparencia como alternativa a las megaobras
A Puerta Cerrada
Por: Jorge Rodríguez
Ante la imposibilidad de concretar grandes obras de infraestructura en un periodo de apenas 22 meses y en medio de un contexto económico adverso, en el que imperarán los ajustes presupuestales como medida de contención por parte del gobierno federal, José Antonio Gali Fayad pretende usar la transparencia y la rendición de cuentas como sello distintivo de su administración.
El gobernador electo parece haber comprendido por anticipado las dificultades que tendrá para marcar su paso por Casa Puebla a partir del desarrollo de los complejos y vistosos proyectos de obra pública que suelen adornar a un gobierno.
La falta de tiempo y la presumible escasez de recursos económicos, que golpeará a las finanzas públicas en los próximos dos años, han obligado a Gali y a los integrantes de su equipo de transición a pensar en acciones alternativas.
Una de ellas tiene que ver con la transparencia, mucho menos costosa y sumamente redituable en términos de imagen pública.
Frente a la constante pasarela nacional de gobernantes corruptos y la exhibición cotidiana del triunfo de la impunidad sobre el ejercicio de la ley, aquí y en cualquier otro rincón del país, la transparencia adquiere una inusual relevancia.
Promover y liderar un gobierno abierto se ha vuelto condición indispensable para alcanzar la necesaria rendición de cuentas.
Eso lo saben los asesores de José Antonio Gali.
Y justo es por eso que tienen en mente dedicar una parte importante de sus esfuerzos a esa área del ejercicio público.
***
Tuvieron que pasar tres años y 10 meses para que los delegados federales asentados en Puebla convocaran en bloque a un encuentro con directivos y representantes de los medios de comunicación para informar un poco de aquello que hace el gobierno de la república, y por tanto el presidente Enrique Peña Nieto, en el estado.
Casi cuatro años de vacío informativo pretenden corregirse ahora con una sentada a comer a la que ha invitado la delegada de la Secretaría de Gobernación y ex presidenta del Comité Directivo Estatal del PRI, Ana Isabel Allende Cano.
El baúl sin fondo al que se ha ido la credibilidad del Presidente, el derrumbe del PRI como alternativa de gobierno y la proximidad de las elecciones (federales y locales) de 2018 han obligado a la estructura de la administración pública federal, de todo el país, a echar mano de sus recursos para tratar de impedir el inminente naufragio.
Ese es el contexto político en que se dará el encuentro de esta semana entre los funcionarios y los representantes de los medios poblanos.
La cita es para el miércoles en el Jardín Hacienda Zerezotla, una propiedad del delegado de la Secretaría de Economía, Juan Pablo Jiménez Concha, que se ubica en San Pedro Cholula.
“Más vale tarde que nunca”, dirán los convocantes.
A ver si es cierto.
***
¿Le parecería viable y razonable volver a encontrarse a Pablo Rodríguez Regordosa en las boletas electorales de 2018, como candidato del PAN a la presidencia municipal de Puebla?
Al margen de lo que usted haya respondido a esta pregunta, debe saber que el diputado local y dirigente municipal del partido blanquiazul tiene pensado colarse de nueva cuenta a la contienda por la alcaldía después de hacerlo en 2004 y perder ante el priista Enrique Doger Guerrero.
En efecto, 14 años después, en 2018, Rodríguez Regordosa podría ir por la revancha.
Al menos eso es lo que se cuenta, de manera muy entusiasta, en su círculo de colaboradores.
¿Será posible?
Quizá.
Cierta eficiencia en la protección de los intereses del nuevo panismo y una probada lealtad a los dictados del gobernador Rafael Moreno Valle le han dado un sitio de privilegio al interior del grupo en el poder.
Eso sí, antes tendrá que dejar en el camino al también diputado Jorge Aguilar Chedraui, si es que Martha Erika Alonso compite por Casa Puebla en ese mismo año, y al secretario del Ayuntamiento Mario Riestra Piña, hasta ahora los más visibles rivales por ese cargo de elección popular.
***
Para ser candidato a gobernador, pero sobre todo gobernador, no se puede ser tan distraído.
Apenas el 22 de julio en esta columna se informaba del puntual seguimiento que le daban a Juan Carlos Lastiri desde la administración estatal.
“Juan Carlos Lastiri Quirós debería cuidar un poco más sus andanzas en busca de la candidatura del PRI al gobierno del estado de Puebla”, decía la columna de ese viernes.
“Al subsecretario de la Sedatu le hacen marcaje personal desde el morenovallismo, donde creen poseer la información suficiente para meterlo en aprietos jurídicos en el futuro”, agregaba.
La supuesta evidencia que involucra a su hijo en el manejo de recursos públicos con presumibles fines políticos muestra que no tuvo precaución alguna.
Con descuidos de ese tamaño no va a llegar muy lejos.
@jorgerdzc
