Crece rivalidad silenciosa entre Mancera y Moreno Valle
Cuitlatlán
Por Fermín Alejandro García
La inasistencia de Rafael Moreno Valle Rosas al informe de gobierno de la Ciudad de México y su asistencia al de Michoacán, encabezado por Silvano Aureoles Conejo, muestra que entre el mandatario poblano y el de la capital del país, Miguel Ángel Mancera, existe una creciente rivalidad en torno a los proyectos político–electorales que cada uno acaricia, que van en direcciones contrarias y que los coloca en una posición de confrontación.
Ambos comparten un estilo de no ventilar en público sus diferencias o confrontaciones con otros actores políticos –a excepción de Moreno Valle y su animadversión hacia Andrés Manuel López Obrador–, por lo que poco se ha percibido algunos roces que han surgido entre los dos gobernantes.
Uno de ellos es que el pasado 26 de enero, en el seno del Comité Ejecutivo Nacional del PRD, unos 20 consejeros votaron en contra de hacer una alianza con el PAN para el caso de Puebla, pese a que la Comisión Permanente de Acción Nacional ya había aceptado formar una coalición con el instituto del sol azteca para los casos de la entidad poblana y de Tlaxcala.
Se supo que varios de esos 20 consejeros decidieron su posición de último momento, sobre todo influenciado por un bloque de miembros de ese órgano de gobierno del PRD que son parte de la facción de Miguel Ángel Mancera, quien aunque nunca se le conoció de algún pronunciamiento respecto a las alianzas electorales, no estuvo de acuerdo en que el perredismo formara un bloque con el blanquiazul de Rafael Moreno Valle.
Un revire vino en los últimos días de marzo de este año, cuando la Ciudad de México enfrentó una fuerte contingencia ambiental y se sugirió, nunca se hizo una propuesta formal, de parte del grupo de colaboradores de Mancera de ampliar la aplicación del programa Hoy no Circula a toda la megalópolis, que abarca la zona metropolitana de la ciudad de Puebla.
El primer gobernador en reaccionar en contra de esa sugerencia fue Rafael Moreno Valle Rosas, quien enfatizó en su declaración que quien manda en Puebla es él, como dando a entender que no se va a acatar nada que se sugiera en el gobierno de la capital, al decir las siguientes palabras:
“Yo soy el gobernador libre y soberano del estado de Puebla, y en base a la información que tenemos disponible, entendemos que en esta entidad federativa no se requiere aprobar el Hoy no Circula, y no se va a aplicar el programa Hoy no Circula”.
Hace aproximadamente un mes la presidente nacional del PRD, Alejandra Barrales Magdaleno, se sumó de inmediato en apoyo al grupo de alcaldes perredistas de Puebla que enfrentan procesos de la Auditoria Superior del Estado como revancha por no haber apoyado al PAN en la pasada campaña electoral.
La reacción de Barrales obedece a que ella es una pieza clave de los futuros proyectos políticos de Miguel Ángel Mancera, quien busca ser el candidato presidencial del PRD en 2018 o por lo menos influir en quien debe ser el abanderado perredista.
Dos proyectos enfrentados
Si algo caracteriza a Rafael Moreno Valle Rosas es que va a los informes de cualquier gobernador, sin importar el partido al que pertenece, y en ocasiones a los eventos de algunos alcaldes de las capitales estatales. Se dice que es el mandatario que más presencia tiene en este tipo de actos políticos, ya que aprovecha toda oportunidad para tejer relaciones y alianzas con diferentes actores de poder.
Por eso su ausencia en el cuarto informe de Miguel Ángel Mancera, que rindió el sábado ante la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México, causó mucha inquietud, junto con la inasistencia de Ricardo Monreal Ávila, el jefe delegacional de Cuauhtémoc y uno de los líderes de Morena.
Las diferencias entre Mancera y Moreno Valle se explican por lo siguiente:
El gobernador de Puebla está haciendo esfuerzos extraordinarios para lograr que el PRD se acabe aliando electoralmente con el PAN para que peleen juntos por la presidencia de la República en el año 2018.
Ese esfuerzo incluye que Moreno Vale quiere ganar la presidencia nacional del PRD, mediante la probable candidatura de Luis Maldonado Venegas o algún integrante de la corriente de Los Chuchos, que es Nueva Izquierda.
Mientras que Mancera, quien es más cercano a los intereses del PRI, estaría buscando que el PRD no se vuelva a aliar con el PAN y tampoco opte por el Partido del Movimiento de Regeneración Nacional, la fuerza política de Andrés Manuel López Obrador.
Su proyecto se encamina a que el PRD haga alianzas con partidos pequeños –como el PT y Movimiento Ciudadano– y vaya con un candidato propio a pelear la elección presidencial.
Ese candidato podría ser él u otra figura nacional del perredismo, en lo que parecería ser una estrategia que beneficia al PRI.
Al PRI le conviene que el PRD salga a contender por su cuenta, que no sea parte del proyecto ni del PAN y de Morena. Con ello, se atomizaría el voto anti priista.
Dicha visión de las cosas, es lo que llevó a que el sábado en la Asamblea Legislativa se ausentara Rafael Moreno Valle e hiciera acto de presencia, como si fuera un acto priista, el secretario de Gobernación a nivel federal, Miguel Ángel Osorio Chong.
