Quiroz Palacios va por la revancha
A Puerta Cerrada
Por Jorge Rodríguez
Quien crea que el proceso electoral de 2016 fue más que suficiente para que el otrora candidato del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Abraham Quiroz Palacios, optara por regresar a la vida académica para nunca más volver a la actividad político-partidista, se equivoca rotundamente.
Lejos de lo que pudiera pensarse, al egresado de la licenciatura en Psicología por la UNAM e integrante de la plantilla de docentes e investigadores de la BUAP no le provocó ninguna incomodidad participar en los comicios de minigobernador del presente año.
Por el contrario, parece que haber representado al partido de Andrés Manuel López Obrador en esa disputa despertó en él un gusto que ahora pretende prolongar en los tiempos por venir.
Al menos, y aquí es donde radica la importancia del trascendido, hasta 2018.
En efecto, su tercer lugar en la elección, en la que se hizo del 9.5 por ciento de los votos, solo detrás de José Antonio Gali Fayad –hoy gobernador electo—y Blanca Alcalá Ruiz, así como la presunta continuidad del respaldo de la militancia que ya lo hizo abanderado una vez, han llevado a Abraham Quiroz a imaginarse de vuelta en las boletas.
No se trata de una ocurrencia del columnista ni de una interpretación superficial.
Para nada.
Quiroz ha sido el encargado de propalar la especie entre sus colaboradores.
Si revisa usted el contenido de sus redes sociales verá que ha comenzado a recorrer el estado y a reunirse con simpatizantes de Morena.
Eso no es usual en un candidato que acaba de perder una elección, a menos, claro, que desee participar en la siguiente.
Y justo es eso lo que Abraham Quiroz tiene en la mira, enfundarse en la camiseta de candidato a gobernador para la sucesión de ‘Tony’ Gali.
Si algo aprendió durante su primera incursión en política-partidista, y seguro que así fue, el académico de la BUAP debe tener claro que para lograr su propósito tendrá que enfrentar y dejar en el camino a personajes que albergan una idéntica aspiración a la suya.
Junto con esos personajes, o detrás de ellos, estarán también sus ‘padrinos’.
Rodrigo Abdala Dartigues y José Juan Espinosa Torres están en la primera fila de tiradores a la candidatura de 2018.
El diputado federal cuenta con el padrinazgo combinado del ex gobernador Manuel Bartlett Díaz y el líder de Morena en la Ciudad de México, Martí Batres Guadarrama.
Por su parte, el presidente municipal de San Pedro Cholula tiene en Ricardo Monreal Ávila, jefe de la delegación Cuauhtémoc en la capital del país y ex gobernador de Zacatecas, a su principal promotor.
Otro suspirante al que tendría que enfrentar Quiroz Palacios se llama Enrique Doger Guerrero, quien aunque insista en negarlo, cruza los dedos para tener su oportunidad en el partido del ‘Peje’ una vez que (en caso de que así ocurra) le propinen un nuevo portazo en el PRI.
El objetivo luce complicado para el académico que recibió un alud de críticas en el pasado proceso electoral por su bajo perfil político y su (muy) deficiente desempeño en episodios trascendentales como el debate del 12 de mayo.
Aun así, y aunque usted no lo crea, quiere hacerlo otra vez.
@jorgerdzc
