AMLO convoca a Espinosa a Morena y RMV busca reprenderlo
Cuitlatlán
Por: Fermín Alejandro García
No hace mucho, en la Ciudad de México, Andrés Manuel López Obrador le expresó al edil de San Pedro Cholula, José Juan Espinosa: "Te queremos ya ver en Morena", lo que ha supuesto la incorporación del alcalde como el principal aspirante a ser candidato a gobernador de esta fuerza política en el año 2018. La reacción a tal situación no se ha hecho esperar, ya que Rafael Moreno Valle Rosas ha amenazado con reprimir a comerciantes de ese municipio e iniciar una serie de auditorías en contra del ayuntamiento cholulteca.
La furibunda actitud que el gobernador ha tomado contra el ayuntamiento de San Pedro Cholula rompe el pacto de civilidad, de no agresión, que había entre el mandatario y la cúpula nacional del Partido Movimiento Ciudadano (PMC) –al que sigue perteneciendo Espinosa– y parecería inscribirse en la actitud asumida por Moreno Valle de ser un abierto opositor, o mejor dicho un golpeador, de todo lo que huela a Morena, a López Obrador.
A finales de la semana pasada el edil fue convocado al despacho del gobernador, en donde recibió advertencias de que los comerciantes asentados en el frente de la zona arqueológica de Cholula –que corresponde a la parte del municipio de San Pedro– serían desalojados, por un fuerte operativo de más de mil policías, y que si no hay colaboración del ayuntamiento se desatará en su contra una larga lista de auditorías, que acabaría paralizando el funcionamiento del gobierno local.
José Juan Espinosa se opuso a la exigencia del mandatario, lo que generó una ríspida reunión entre ambos, pero al final acabó conciliando con el secretario General de Gobierno, Diódoro Carrasco Altamirano, una reubicación pacífica de los comerciantes, aunque eso no supuso un cambio de actitud que el jefe del Ejecutivo tiene contra el gobierno cholulteca.
La actitud del mandatario tomó por sorpresa al edil cholulteca, ya que antes de las pasadas campañas electorales se supone que hubo un acuerdo de no agresión mutua entre Rafael Moreno Valle Rosas y el líder nacional del PMC, Dante Delgado, pero tal parece que esa conciliación se ha esfumado.
El comportamiento explosivo del gobernador contra el edil cholulteca parece obedecer a dos razones:
Por un lado al deseo de Moreno Valle de que el paso de su oneroso tren turístico –que unirá a la capital con la zona arqueológica de Cholula– no se vea opacado por la presencia de vendedores de artesanías y alimentos típicos de la región. Según el criterio del gobierno del estado eso afea las obras que en esa zona realizó la administración morenovallista, mismas que han sido calificadas por connotados especialistas como un atentado en contra del patrimonio cultural.
Y por otro, Moreno Valle está buscando la oportunidad de entrar en confrontación con Espinosa, como parte de una actitud de golpear la construcción del proyecto político de Morena para Puebla.
Como parte de un temor compartido entre panistas y priistas frente al alto índice de popularidad de Andrés Manuel López Obrador, que pese a la constante guerra sucia en su contra, camina como puntero –a la par de albiazul Margarita Zavala– rumbo a la contienda presidencial de 2018.
Y como parte de esa condición Rafael Moreno Valle Rosas se ha vendido –ante priistas y panistas– como un político que saldrá a frenar el avance lopezobradorista, situación que se empezó a observar en el año 2012 cuando el morenovallismo maniobró para que no se reconociera el triunfo en la elección al senado de Manuel Bartlett Díaz, quien habría ganado la contienda como parte del grupo político de Andrés Manuel López Obrador.
En el morenovallismo se tiene conciencia, con base en la experiencia de la contienda federal de 2012, que la realización simultanea de la próxima elección de gobernador de Puebla y del presidente de la República puede llevar a Morena a ganar la titularidad del Poder Ejecutivo poblano.
De ahí que se busque desatar una guerra contra José Juan Espinosa, quien parece ser la mejor carta de Morena para ser una opción competitiva en un par de años.
Dos aspirantes
Tres nombres se han manejado como posibles aspirantes a la candidatura de Morena en el año 2018: el del diputado federal Rodrigo Abdala Dartigues, quien es un desconocido para el grueso del electorado y no tiene ningún trabajo político relevante.
El de José Juan Espinosa, quien en el pasado ha estado presente en las campañas electorales lopezobradoristas.
Y el de Enrique Doger Guerrero, el actual delegado del IMSS, de quien se ha especulado que podría romper con el PRI, aunque no es una posibilidad nueva. El ex rector de la UAP se ha caracterizado por su carácter fuerte y por no atreverse a poner un pie fuera del Partido Revolucionario Institucional.
Por ahora parecería que solamente hay dos aspirantes: Espinosa y Abdala.
Aún se desconoce cómo elegiría a su candidato a gobernador esta nueva fuerza política –que debutó en este año–, pero se ha empezado a mencionar que podría ser mediante una encuesta. El mejor posicionado sería el aspirante al que postularía Morena en la que sería su segunda contienda electoral.
