Dos Bodas y un Funeral
La Quinta Columna
Por: Mario Alberto Mejía / @QuintaMam
El sábado 18 de junio se casaron en Acapulco Ernesto Echeguren y Gaby Piña Villarreal.
El sábado 25 de junio se casaron en la ex Hacienda de Munive –en Huejotzingo– Roberto Moya y Alejandra Maupomé.
El sábado 25 de junio celebró su cumpleaños-funeral en el restaurante “La Perla” Mario Marín.
La boda de Echeguren-Piña fue a unos metros de la playa en un condominio en la zona de la alberca.
El ambiente no pudo ser mejor.
Ernesto y Gaby se veían plenos, frescos, amorosos.
Entre los invitados poblanos destacaron don Melquiades Morales, Salvador Echeguren, Fernando Morales, Fernando Manzanilla, Ricardo Urzúa, César Sotomayor, Javier Llaca, Maru Marín, Gerardo Islas y los hermanos Tame: Emilio y Adrián.
Junto a Ernesto estuvieron, faltaba menos, sus dos hijos: Vica y Alonso.
La nota política se dio en la mesa integrada por Fernando Morales, Manzanilla, Urzúa y Sotomayor.
De hecho, los dos primeros hablaron largamente.
A la boda Moya-Maupomé acudieron, entre otros, el gobernador Rafael Moreno Valle y Martha Érika Alonso, José Antonio Meade Kuribreña, Fernando Aportela –subsecretario de Hacienda–, Carlos Mendoza Davis –gobernador de Baja California Sur–, Virgilio Andrade, Luis Banck, Jorge Aguilar Chedraui, Javier Lozano, Diódoro Carrasco, Alfonso Esparza, David Villanueva, Francisco Abundis, Diego Corona, Gerardo Islas, Ángel Trauwitz y Mario Riestra.
Roberto y Alejandra dejaron atrás las tradicionales bodas blancas y optaron por una decoración muy vintage, plena en detalles góticos y barrocos.
Los tonos oscuros y los candiles que colgaban del techo terminaron por darle un aire perturbador y elegante.
Los novios se veían francamente felices y divertidos.
Cuando el grupo Matute salió a escena, Roberto y Alejandra se metieron entre los invitados a bailar y cantar.
Compañeros de mesa, Moreno Valle, Meade y Aportela no dejaron de hablar.
El gobernador se veía pleno y contento.
Todo mundo conversó con él.
Su mesa era el paso obligado de los invitados.
Hubo un momento en que una voz dijo que la boda había servido también como una celebración del 5 de junio.
Y es que los morenovallistas se veían más que eufóricos.
Dos ausencias notables: Tony Gali Fayad y Eukid Castañón.
El gobernador electo anda de viaje y regresará en los primeros días de julio.
El cumpleaños-funeral de Mario Marín tuvo como sede el rancho “El Pastor”, de Rafael Forcelledo.
El exgobernador celebró sus 62 años de edad rodeado de amigos y familiares.
Un aire de luto recorría las mesas.
Y es que la derrota del 5 de junio sigue pesando como un camión materialista.
Qué diferencia del cumpleaños 61, cuando, según la crónica del reportero Gerardo Ruiz, todo mundo acudió a comer carnitas frías y cervezas tibias.
En aquel cumpleaños destacó Blanca Alcalá, quien ya sonaba como candidata a la gubernatura.
Cómo olvidar la frase que marcó esa celebración: “Ya nos dimos cuenta que unidos sí podemos ganar”.
Y es que estaba fresco el triunfo hechizo de las diputaciones federales.
Esta vez el discurso fue sombrío, apagado, fúnebre.
Eso sí: no faltaron las carnitas frías, las cervezas tibias y los tequilas que tanto le gustan al tristemente célebre Mario Marín.
