La importancia de la percepción, otra vez
A Puerta Cerrada
Jorge Rodríguez Corona
De nueva cuenta, como lo han hecho prácticamente desde el comienzo de la contienda, los priistas integrantes del cuarto de guerra de Blanca Alcalá Ruiz minimizaron los resultados de una encuesta electoral, la del periódico Reforma esta vez.
Según este diario, José Antonio Gali Fayad lidera las preferencias electorales para gobernador del estado con 43 por ciento de la intención de voto.
Detrás de Gali sigue Alcalá, en segundo lugar, con 32 por ciento de las preferencias.
Cuando nos encontramos a solo dos semanas de la celebración de los comicios, la encuesta le otorga al ex presidente municipal de Puebla, candidato de la coalición "Sigamos Adelante", que agrupa a los partidos PAN, Nueva Alianza, PT, Compromiso por Puebla y PSI, una ventaja de 11 puntos.
Esa no es una buena noticia para las aspiraciones del PRI y su candidata.
No obstante, listos para combatir los números de cualquier estudio de opinión que los muestre contra las cuerdas, a punto del nocaut, los tricolores ponen sobre la mesa el tema de los votantes indecisos y aquellos que no declaran preferencia (18 por ciento según Reforma) para asegurar que ninguna encuesta es confiable.
Parafrasean entonces a su dirigente nacional, Manlio Fabio Beltrones Rivera, quien dijo el martes en San Andrés Cholula que la verdadera encuesta será contestada por los poblanos el 5 de junio.
Intentan distorsionar la realidad, más por estrategia de lucha que por convicción, con la mira puesta en un imaginario vuelco que lleve a su abanderada al primer lugar.
El problema de fondo para el PRI, que va en alianza con el Partido Verde y en candidatura común con el PES, aunque no parezca, es que sus rivales lograron construir una mejor percepción alrededor de 'Tony' Gali, lo que le otorgó el aura de candidato ganador frente al electorado.
La encuesta de Reforma también midió la percepción.
Ahí la diferencia entre el primer y segundo lugar se hace más grande.
Mientras el 62 por ciento de los encuestados por el diario cree que Gali Fayad va a ganar las elecciones para gobernador de Puebla, solo un 18 por ciento ve a Alcalá Ruiz alzándose con el triunfo.
La distancia entre uno y otro es de 44 puntos.
Estos números jugarán un papel relevante en la elección.
Si el PRI espera un despliegue masivo de indecisos para el día de la jornada electoral, que sufraguen a favor de su causa, deberá esperar con mayor certeza el abandono de una buena parte de sus simpatizantes por culpa de esa percepción mayoritaria que lo anticipa derrotado.
Si la percepción mueve voluntades, también las frena.
Votantes afines al partido tricolor y a la senadora con licencia podrían fallar a su cita con las urnas por desánimo, por aquella creencia generalizada que dice que, aun con su voto, no habrá nada que hacer para impedir la victoria del contrincante.
Por otra parte, los electores volátiles (que modifican una o más veces el sentido de su voto en el transcurso de la campaña) podrían optar por sumarse a la tendencia "ganadora" y sufragar en consecuencia por Gali.
De ese tamaño es la importancia de la percepción, una herramienta de competencia electoral que los priistas desdeñaron por considerar que no permeaba más allá del círculo rojo.
Además de batallar con una desventaja que parece alcanzar los dos dígitos, el PRI (en su alianza con el Verde y el PES) tendrá que luchar contra esa idea colectiva que ya desde ahora lo da por vencido.
Habrá quienes digan que al partido tricolor le queda el recurso de la movilización electoral a través de la estructura, cierto, pero ahí tampoco se vislumbra mejor que el ejército de operadores de Gali.
Como se verá, una misión cuesta arriba para un tiempo tan breve, escaso: 16 días.
@jorgerdzc
