Líder de la CNC quiso sabotear acto de López Obrador con apoyo del PAN
Cuitlatlán por Fermín Alejandro García
Un extraño y torpe comportamiento mostró este domingo la dirigente de la Confederación Nacional Campesina (CNC), Maritza Marín Marcelo, quien buscó boicotear –en la comunidad de Ayoxuxtla– el acto en que se recordó el 97 aniversario del asesinato de Emiliano Zapata, pues se contó con la participación de Andrés Manuel López Obrador. Lo que sorprende es que para ese propósito la dirigente del sector agrarista del PRI se apoyó de grupos afines y financiados por el PAN, que abiertamente estuvieron haciendo proselitismo por el abanderado albiazul, Antonio Gali Fayad.
Entonces surge una duda razonable: ¿A quién está apoyando en la práctica, no en lo formal, la líder estatal de la CNC: a la priista Blanca Alcalá Ruiz o al candidato externo del PAN, Antonio Gali Fayad?
Por lo que se vio en Ayoxuxtla, parecía que la dirigente campesina del tricolor buscaba favorecer los intereses del panismo o de Casa Puebla.
Una situación que no es imposible que ocurra, si se toma en cuenta que una parte muy importante de la estructura del PRI en el estado es controlada de manera soterrada por el morenovallismo, y al mismo tiempo hay priistas que descaradamente están operando a favor de la campaña electoral del blanquiazul, como son algunos miembros y personajes afines a la familia del ex gobernador Melquiades Morales Flores.
El acuerdo no cumplido
Como cada año, en la comunidad de Ayoxuxtla –del municipio de Huehuetlán el Chico– se reunieron grupos campesinos para recordar el surgimiento del Plan de Ayala, que es la base del agrarismo mexicano, y al mismo tiempo la muerte del caudillo del sur, Emiliano Zapata.
En esta ocasión llamó la atención que en días anteriores a la conmemoración, la líder de la CNC en el estado buscó a los dirigentes de organizaciones campesinas independientes para proponerles que se juntaran para hacer un solo acto en memoria de Emiliano Zapata, ya que era importante mostrar la unidad de los productores agrícolas.
La respuesta que le dieron es que era imposible por dos razones:
Que al acto había sido invitado Andrés Manuel López Obrador, líder y fundador de Morena, quien sigue manteniendo vigentes algunas tesis del agrarismo zapatista.
Y la segunda, que los discursos del evento independiente estaban orientados a denunciar que el PRI ha desmantelado la riqueza del país, al permitir la venta del sector energético a manos privadas.
En lo único que se pusieron de acuerdo es que la CNC haría su acto a las 11 de la mañana de este domingo y los grupos simpatizantes de López Obrador luego de las 14 horas. Esa distribución de horarios no fue respetada por Maritza Marín.
Aunque la dirigente cenecista llegó muy temprano al pequeño y empobrecido pueblo de Ayoxuxtla, no desplegó ninguna actividad hasta que arribó a la plaza de la comunidad el ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador.
Fue entonces cuando los priistas prendieron sus equipos de sonido –a todo volumen– e hicieron aparecer a unos 20 caballos, para que éstos movieran a la gente que estaba esperando a Andrés Manuel López Obrador.
Lo que no calculó Maritza Marín es que estaba en condiciones de inferioridad, ya que a ella la acompañaban unas 150 personas y los seguidores lopezobradoristas eran unos 600, quienes no se dejaron interrumpir por la impertinencia de los cenecistas.
Y lo que fue peor para Maritza Marín, es que algunos acarreados que ella movilizó ahí no olvidaron su sentido de pertenencia al agrarismo mexicano y acabaron escuchando, aplaudiendo y siguiendo en su recorrido a López Obrador, uno de los últimos políticos que cree en el Nacionalismo Revolucionario.
De todo esto lo que no cuadró es que al acto llegaron uno o dos microbuses que trasladaron a un nutrido grupo de miembros de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA), cuyos vehículos iban tapizados con la propaganda de la campaña electoral del PAN.
Incluso algunos de los miembros de la UNTA ahí comentaron que ellos sabían que del PAN se habría pagado la renta de los microbuses.
Y los integrantes de esa organización no ignoraron su simpatía por Antonio Gali, pues algunos de ellos repartieron propaganda del PAN.
Su presencia no fue fortuita, ya que en su discurso Maritza Marín agradeció que la UNTA se haya sumado a los proyectos del presidente Enrique Peña Nieto, y no dijo nada de la candidata del PRI, Blanca Alcalá.
Dice la máxima: piensa mal y acertaras. En ese sentido es importante preguntarse: ¿A quién le interesaba intentar interrumpir, trastornar, alterar, el acto de López Obrador.
Es cierto que en el PRI se ve con preocupación el avance de López Obrador en las preferencias electorales, pero en Puebla el tricolor no mueve un dedo contra el tabasqueño.
En cambio para nadie es desconocido que en el despacho principal de Casa Puebla salta la bilis cuando López Obrador toca suelo poblano.
Entonces parecería que el intento de sabotaje de doña Maritza Marín tenía la intención de generar agrado en alguien que tiene sus oficinas en la zona de los Fuertes de Loreto y Guadalupe.
