¿Indefinición riesgosa?
A Puerta Cerrada por Jorge Rodríguez Corona
Con la novedad de que el dirigente nacional antorchista, Aquiles Córdova Morán, podría quedarse fuera de la repartición de los dividendos gubernamentales y políticos del estado una vez que concluya el proceso electoral. Gane quien gane.
Son ciertos los trascendidos que evidencian la creciente desconfianza que le tienen en el Partido Revolucionario Institucional y en la Secretaría de Gobernación federal por los acuerdos que ha celebrado con el morenovallismo en el pasado reciente, pero en Casa Puebla y en el Partido Acción Nacional tampoco creen mucho en su palabra.
Después de la negociación política que Córdova Morán celebró con el gobernador Rafael Moreno Valle, a través de Luis Maldonado Venegas, en 2015, que a Antorcha Campesina le garantizó las diputaciones federales de Atlixco (para Juan Manuel Celis Aguirre) y Ajalpan (para Edith Villa Trujillo), todo parecía indicar que los operadores de la organización nacida en Tecomatlán trabajarían a favor de José Antonio Gali Fayad.
Eso ya no es una certeza al interior del morenovallismo.
Con todo y las críticas que Córdova Morán le ha lanzado al partido tricolor y el aparente desmarque que hizo de Blanca Alcalá Ruiz, allá en Los Fuertes existen serias dudas acerca de sus lealtades políticas.
Piensan que tan solo unos días antes de la elección del 5 de junio puede optar por faltar a los acuerdos de 2015 y ceder a las presiones que le ha hecho la Segob federal para sumarse al PRI y a su candidata.
Por tanto, no esperan gran cosa de Antorcha ni la suman a las previsiones electorales que se realizan en el búnker de Gali.
Lo mismo ocurre en el bando tricolor.
Aun con el trato respetuoso, con pinzas, que Jorge Estefan Chidiac le ha otorgado al dirigente antorchista en público, con el propósito de no hacerlo enojar para tratar de mantenerlo del lado del PRI, una parte del grupo de asesores de la candidata a gobernadora ya lo da por perdido.
Esa no es una buena noticia para Aquiles Córdova.
Si los dos grupos desconfían de su apoyo, y si así termina la contienda por la minigubernatura, aquel que resulte ganador tampoco querrá agradecerle nada.
Puede ser que el líder antorchista esté metido en una estrategia de supuesta indefinición por así convenir a sus intereses.
O que en verdad todavía no decida con quién ir, si con Alcalá o con Gali.
Como sea, por lo que se comenta de él en ambos cuarteles de guerra, parece que ha optado por una posición arriesgada para el futuro.
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Finalmente fue más de un sitio el que los dos principales candidatos a la minigubernatura visitaron en su primer día de campaña.
En las horas previas al arranque, tanto 'Tony' Gali como Blanca Alcalá anunciaron que encabezarían un solo acto público. El equipo del panista lo ubicó al medio día del domingo en la junta auxiliar de Azumiatla, en Puebla, y el de la priista la puso, también al medio día, en Zihuateutla.
Los recorridos proselitistas fueron en realidad mucho más nutridos.
El presidente municipal de Puebla con licencia (definitiva) comenzó el primer minuto del domingo con un mitin en el Paseo Bravo. Después acudió a Atlixco, regresó a Puebla (para ir a Azumiatla) y por la tarde partió a Coyomeapan, municipio de la región de Tehuacán (colindante al sur con Oaxaca) donde fue acompañado por el dirigente nacional del PAN, Ricardo Anaya Cortés.
La senadora con licencia arrancó de la misma forma, en la madrugada del domingo.
Blanca Alcalá eligió una ruta por la sierra norte del estado.
Dio inicio en Naupan, donde pernoctó para trasladarse posteriormente a Jalpan, Xicotepec, Zihuateutla, Zacatlán y Chignahuapan.
La gran ausencia en el primer día de campaña priista fue la del dirigente nacional Manlio Fabio Beltrones Rivera.
En respuesta, Alcalá dijo que el presidente del PRI estará aquí el martes, para acompañarla en la presentación de su plan de gobierno.
Así comenzaron campaña los rivales más fuertes.
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El miércoles le compartí que en el Instituto Electoral del Estado ya se daba por hecho la aprobación de solo cuatro candidaturas para competir por la minigubernatura.
Con varios días de anticipación, allá en la sede del organismo electoral ya se sabía que irían para adelante los registros de Blanca Alcalá, José Antonio Gali, Roxana Luna Porquillo (PRD) y Abraham Quiroz Palacios (Morena).
Así fue.
El sábado por la noche se le negó la participación al aspirante a independiente Ricardo Jiménez Hernández y se aplazó casi una semana la definición para responderle a la ex panista Ana Teresa Aranda Orozco, con motivo de un recurso jurídico que de última hora presentó el PAN en su contra.
Así fue como los consejeros electorales determinaron, por mayoría de votos, no por unanimidad, la apertura formal de la contienda sin la participación de candidatos independientes.
@jorgerdzc
