Ni Gali ni Alcalá para el 2018
La Entrega
Por Marco Aurelio Mirón
Aunque ambos están concentrados en la elección del próximo 5 de junio, también analizan su futuro sin que esté contemplado, por el momento, nuevamente incursionar en la aventura política en el 2018.
Si bien es conocido que tanto Blanca Alcalá Ruiz como José Antonio Gali Fayad hubieran preferido ser candidatos para todo un sexenio en lugar de 20 meses, no está en su radar contender nuevamente en caso de perder la llamada "mini gubernatura".
Grupos al interior de ambos personajes, señalaron que ni Alcalá Ruiz ni Gali Fayad tienen previsto pensar en 2018 en caso de tropezar en este 2016.
El tema no ha sido del todo analizado pero también los sectores priistas y panistas no verían con buenos ojos que el perdedor busque, ahora sí por cuenta propia, abanderar los esfuerzos para gobernar seis años.
En el caso del ex presidente municipal se dice que su aventura política transita exclusivamente en el 2016.
Si gana seguirá sumando esfuerzo a fin que el morenovallismo siga consolidándose en territorio poblano, es decir no solamente seguir como inquilino de Casa Puebla sino también pasando por los 217 ayuntamientos y desde luego las diputaciones locales.
Si resulta derrotado el 5 de junio, pensará en desintoxicarse de la política sin pensar en buscar la nominación panista en 2018.
Sería un desgaste inútil, además que existen otras figuras interesadas en la nominación como sería la esposa de gobernador Rafael Moreno Valle y la actual secretaria General del PAN, Martha Erika Alonso de Moreno Valle.
También puede surgir la figura del mismo alcalde Luis Banck Serrato. Todo dependerá si logra importantes niveles de posicionamiento en los siguientes dos años.
De ahí que el pensamiento de José Antonio Gali no vaya más allá del 2016.
Sería un desgaste inútil.
El caso de Blanca Alcalá es más o menos similar.
Poco o nada se ha hablado del tema al interior del grupo de la Senadora con licencia.
Concentrados más en terminar con el fuego amigo y afinar la estrategia a poner en marcha durante la campaña que inicia el 3 de abril, el tema del 2018 no está del todo en el radar de Blanca Alcalá Ruiz.
Sin embargo, fuentes bien informadas del priismo señalaron que difícilmente la ex presidenta municipal pensaría en volver a postularse en 2018.
Si pierde de entrada regresaría al cargo de senadora y se concentraría en "palomear" las designaciones de los candidatos a diputados locales y algunos presidentes municipales, con puerta abierta para influir en elegir al abanderado a la gubernatura.
El objetivo sería blindar a los suyos garantizándoles posiciones.
De alzar la mano para el 2018, Blanca Alcalá Ruiz sabe que tendrá varias "piedras" en el camino.
Los lastiri, los Armenta, los Estefan Chidiac y sobre todo los Doger apuntarían sus misiles para desarticular cualquier intentona del blanquismo por volver a repetir.
El ex abanderado a gobernador en 2010, Javier López Zavala, lo intentó recientemente y falló en el intento. Los números no le alcanzaron para lograr su objetivo pese a contar con importante estructura en toda la entidad.
Aunque Blanca Alcalá mantuviera niveles de aceptación importantes, la necesidad de buscar una imagen fresca llevaría al PRI a pensar en otra posibilidad en 2018.
Por eso optaría por negociar posiciones y ofrecer su capital político a favor del que esté mejor posicionado.
Ni Blanca Alcalá Ruiz ni José Antonio Gali Fayad piensan en el 2018.
El tiempo dirá si existe un cambio de ideas.
***
El diputado local y dirigente estatal de la CTM, Leobardo Soto Martínez, tiene marcaje personal no solamente de la dirigencia estatal del PRI sino de la misma organización cetemista a nivel nacional.
Los enterados cuentan que el líder local priista, Jorge Estefan Chidiac, quiere compromiso al 100 por ciento por parte de Soto Martínez que ha sido beneficiado en más de una ocasión por el morenovallismo.
El mismo legislador local externó públicamente en agosto de 2014 el agradecimiento al gobernador Rafael Moreno Valle Rosas por los beneficios obtenidos en el sexenio.
Como ejemplo está la llegada de Audi a San José Chiapa donde se dice que Leobardo Soto ha tenido privilegios para hacer millonarios negocios.
De ahí que el actuar del Leobardo Soto haya llegado a los oídos del Carlos Aceves del Olmo, actual líder nacional de la CTM.
Priista de hueso colorado que ha sido beneficiado por dicho partido político durante toda su carrera política como diputado y senador, tiene en su escritorio el dudoso compromiso de su subordinado.
Así como el PRI lo ha favorecido, Leobardo Soto debe retribuir algo de lo recibido, ha sido el señalamiento dirigido al líder cetemista.
Además existe la sospecha que la estructura de la CTM está apoyando al aspirante a candidato independiente a gobernador, Leodegario Pozo, a través de su hermano Oscar Pozos Vergara, líder cetemista en Libres.
Se dice que una de las pruebas para corroborarla fidelidad de Leobardo Soto será durante la campaña cuando se le indique que públicamente realice un pronunciamiento contundente contra Rafael Moreno Valle Rosas por su manera de gobernar.
Comentarios:
@Marcomironc
