El PT va con el PRI
Ricardo Morales Sánchez
Serpientes y Escaleras
El morenovallismo comienza a sufrir diversas traiciones, a los hechos ocurridos con el PRD partido que se esperaba pudiera apoyar una alianza con el PAN, el principal partido que impulsará las aspiraciones de Tony Gali, ahora se suma la negativa del PT para sumarse a la campaña del expresidente municipal de Puebla.
Contra todos los pronósticos que apuntaban a que Alberto Anaya el dirigente nacional de este partido, se sumaría a la campaña de Gali, luego del apoyo que el gobernador Moreno Valle le dio a este instituto político en Aguascalientes, para para que este partido pudiera mantener su registro, la traición manchó también a la dirigencia del Partido del Trabajo.
Y es que el mandatario poblano, había sido un factor clave para que el PT hubiera recuperado su registro, luego de la elección extraordinaria que se celebró en el distrito 01 de Aguascalientes, en donde Acción Nacional se alzó con el triunfo en esta localidad, en el cual operaron el diputado federal, Juan Pablo Piña y el dirigente estatal de Nueva Alianza en Puebla, Gerardo Islas Maldonado.
Los votos que obtuvo el PT en esa elección, inyectados por los operadores morenovallistas, fueron fundamentales para que el Partido del Trabajo, pudiera recuperar su registro a nivel nacional, el cual había perdido, luego de dicho proceso.
La promesa de Alberto Anaya era que una vez que volvieran a obtener el registro, el PT iría de la mano del PAN en Puebla y solo en esta entidad, pero las presiones y las ofertas económicas de Bucareli al parecer fueron más fuertes.
La semana pasada Anaya se reunió con Antonio Gali para comunicarle no solo su decisión de no ir en alianza en Puebla con el PAN, sino que además le notificó que si lo harán de la mano de la candidata del PRI a la gubernatura Blanca Alcalá Ruiz.
Fueron cientos de millones de pesos, los que el morenovallismo le inyectó al Partido del Trabajo, ente que alimentaron a través del “borrachín” Mariano Hernández, al cual hicieron diputado local y favorecieron a través de diversos contratos de obra pública.
Alberto Anaya el dueño a nivel nacional de esta marca también recibió millonarios beneficios por parte de la administración estatal, ya que varios CENDIS (Centros de Desarrollo Infantil) fueron inaugurados por el otrora aliado del gobernador Moreno Valle, el cual como vil traidor, decidió darle la espalda al mandatario y a Gali.
Pareciera ser que la misma película del “Ñoño” y del PRD se repite ahora, pero con el PT partido que fue uno de los principales beneficiarios del morenovallismo y que ahora simplemente muerden la mano que les dio de comer.
En diferentes ocasiones advertimos al mandatario, que debería de tener cuidado con la serie de aliados que ha venido cosechando, ya que no todos corresponden de la misma manera.
La historia del PT y de su líder Alberto Anaya está llena de traición al igual que la del “Ñoño” Barbosa, son engendros de la política mexicana, los cuales como viles mercenarios, solo se dedican a sacar dinero, sin tomar en cuenta la condición ideológica y sobre todo las necesidades reales del pueblo.
Lo ocurrido con el PT estaba más que cantado, en los procesos electorales que se avecinan en varios estados, el Partido del Trabajo se ha aliado con el PRI, dejando en claro que para ellos, el compromiso de tener su registro y por ende acceso a las prerrogativas, es con Bucareli y no con casa Puebla.
Las cosas no pintan nada bien en materia de alianzas para el morenovallismo, aunque para consuelo de la causa de Gali y compañía, es realmente muy poco lo que le puedan aportar estos aliados, es un tema más mediático y de imagen lo que les da este tipo de sumas.
Ahora en lo que realmente se debe de poner a trabajar el morenovallismo, es lograr consolidar una estructura propia, aceitada por Eukid Castañón, el cual será el verdadero comandante de la campaña y olvidarse del tema de los bloques, los cuales como se ha visto han sido la aportación de Bucareli a la causa del PRI y de Blanca.
Ojalá el mismo empeño que ahora ponen en Puebla, lo hubieran puesto hace seis años, cuando de la mano de Beatriz Paredes se dejó hacer y se dejó pasar todo tipo de situaciones. En fin nadie puede hacer regresar el tiempo y ahora si el PRI se puso las pilas en un tema que era fundamental para su candidata del tema de las alianzas.
Vamos a ver ahora que tanto le puede aportar a la candidata del PRI, su nuevo aliado, el Partido del Trabajo, de la mano del mercenario Alberto Anaya y demás filibusteros que les acompañan.
