No más muerte ni explotación: Papa
Dios pedirá cuenta a los esclavistas de nuestros días, dijo ante empresarios
Pidió a los reclusos no quedarse en el pasado y frenar el círculo de la violencia
No se puede negar la crisis humanitaria por la migración, expresó en Ciudad Juárez
Exigen parar muertes
DICE QUE LA SOLUCIÓN NO SÓLO ES ENCARCELAR.
"Rompamos el circulo de la violencia".
Recuerda que la reinserción no empieza en los penales, sino en las calles, creando un sistema de "salud social", donde existan sanas relaciones y se prevengan las acciones que lastimen a la comunidad.
CIUDAD JUÁREZ, Chih. El papa Francisco se despidió de México con un llamado a reaccionar ante lo que está destruyendo a las personas: “¡No más muerte ni explotación!
Siempre hay una salida, siempre hay una oportunidad”.
En esta urbe fronteriza de Chihuahua, ante reos del Centro de Readaptación Social Número 3, el Pontífice los llamó “a no quedar presos del pasado”, y les pidió que “ayuden a frenar el círculo de la violencia y la exclusión.”
Más tarde, Francisco tuvo un encuentro con empresarios y trabajadores, a quienes les dijo que con diálogo se construye el futuro.
Al deplorar el uso de trabajadores “como objetos para usar y descartar”, expresó que “Dios pedirá cuenta a los esclavistas de nuestros días, y nosotros hemos de hacer todo para que estas situaciones no se produzcan más”.
Francisco acudió también a la Cruz del Migrante, donde depositó flores blancas.
En el recinto ferial de Ciudad Juárez, ante miles de fieles, donde también se despidió de los feligreses reunidos en el estadio Sun Bowl, de la Universidad de El Paso, el obispo de Roma aseguró que no se puede negar la crisis humanitaria por la migración.En esta ciudad, el presidente Enrique Peña Nieto y funcionarios despidieron al Papa que partió hacia Roma.
En Ciudad Juárez también demanda frenar la explotación; asevera que no se puede negar la crisis por migración; llama a romper círculos de la violencia.
CIUDAD JUÁREZ. En su último día en México, el papa Francisco lanzó un ya basta contra la muerte y la explotación y dijo que siempre hay posibilidad de cambio, pues "estamos a tiempo de reaccionar transformar lo que nos está destruyendo como pueblo, lo que nos está degradando como humanidad En la misa que celebró en la frontera entre México y Estados Unidos, en la zona conocida como El Chamizal, denunció las "terribles Injusticias" que sufren los migrantes en su intento por llegar "al otro lado".
"Esclavizados, secuestrados, extorsionados, muchos hermanos nuestros son fruto del negocio del tránsito humano dijo el Papa.
Recordó que no se puede negar la crisis humanitaria que vive el mundo, representada por la migración forzada.
Antes, en su visita al Cereso 3 de Ciudad Juárez. Francisco urgió a romper los círculos de la violencia y de la delincuencia.
Indicó que suman "varias décadas perdidas pensando y creyendo que todo se resuelve aislando. apartando, encarcelando, sacándonos los problemas de encima, creyendo que estas medidas solucionan verdaderamente los problemas".
Durante un encuentro con empresarios y trabajadores, dijo que Dios pedirá cuentas a los "esclavistas de nuestros días" y pidió darles trabajo y oportunidad a los jóvenes para que no caigan en los círculos del narco y el crimen, IV-VII
CIUDAD JUÁREZ. Ante unos 700 reos del Cereso número 3 de Chihuahua, incluidas 200 mujeres, el papa Francisco urgió a romper los círculos de la violencia de la delincuencia. El Sumo Pontífice comentó que suman "varias décadas perdidas pensando y creyendo que todo se resuelve aislando, apartando, encarcelando, sacándonos los problemas de encima, creyendo que estas medidas solucionan verdaderamente los problemas."
Ante ello, dijo, es necesario concentrarse en la verdadera preocupación: la vida de las personas. sus familias y las de aquellos que también han sufrido a causa de este círculo de violencia.
"La misericordia divina nos recuerda que las cárceles son un síntoma de cómo estamos en la sociedad, son un síntoma en muchos casos de silencios, de omisiones que han provocado una cultura del descarte. Son un síntoma de una cultura que ha dejado de apostar por la vida; de una sociedad que poco a poco ha ido abandonando asus hijos", externó.
Según el obispo de Roma, la reinserción no comienza dentro de las paredes de la cárcel sino que debería comenzar afuera. en las calles de la ciudad, creando un sistema de "salud social" donde existan sanas relaciones en las plazas en los hogares, donde se prevengan todas las acciones que lastimen a la comunidad.
"La reinserción social comienza insertando a todos nuestros hijos en las escuelas y a sus familias en trabajos dignos, generando espacios públicos de esparcimiento y recreación, habilitando instancias de participación ciudadana", insistió.
Luego de reunirse con al menos 250 familiares de los Internos. manifestó que en la capacidad que tenga una sociedad de incluir a sus pobres a sus enfermos o a sus presos está la posibilidad de que ellos puedan sanar sus heridas y ser constructores de una buena convivencia.
Dirigiéndose a los presos les pidió no olvidar que tienen a su alcance "la fuerza de la resurrección" y de la "misericordia divina' para dejar atrás el dolor de la caída y poder rehacer la propia vida después del arrepentimiento.
"Ahora les puede tocar la parte más dura, más difícil, pero que posiblemente sea la que más fruto genere. luchen desde acá dentro por revertirlas situaciones que generan más exclusión", los animó.
"Hablen con los suyos, cuenten su experiencia, ayuden a frenar el círculo de la violencia y la exclusión. Quien ha sufrido el dolor al máximo. y que podríamos decir experimentó el Infierno, puede volverse un profeta en la sociedad apuntó.
INCAPACITAR Durante una emotiva jornada en el Cereso 3 de Ciudad Juárez, el cual fue llegado a considerarse uno de los mas peligrosos del país. Francisco insistió en que a veces pareciera que las cárceles se proponen incapacitar a las personas a seguir cometiendo delitos, más que promover los procesos de reinserción que permitan atender los problemas sociales, sicológicos y familiares que llevaron a una persona a una determinada actitud: "El problema de la seguridad no se agotan encarcelando, sino que es un llamado a Intervenir afrontando las causas estructurales y culturales de la Inseguridad, que afectan a todo el entramado social".
Manifestó que celebrar el Jubileo de la Misericordia con los reos es aprender a no quedar presos del pasado, del ayer.
Es aprender a abrir la puerta al futuro, al mañana: es creer que las cosas pueden ser diferentes. Es invitarlos a levantar la cabeza y a trabajar para ganar ese espacio de libertad anhelado.
Después del mensaje, invitó a los reos a orar en silencio y pensar en sus vidas, Las lagrimas corrieron por los rostros de varios de ellos.
Dos reos músicos, llorando, se arrodillaron para besar sus manos, mientras el Papa oró con ellos y los bendijo, en tanto que un hombre tocaba su guitarra sin cesar.
Luego. el Sumo Pontífice se acercó a besar a una niña y a una mujer, quien trabaja en el penal, para luego salir del reclusorio.
