La caja china a todo lo que da.
Serpientes y Escaleras por Ricardo Morales
México sin duda se encuentra sumido en una grave crisis económica de la cual nadie quiere hablar o nos la disfrazan.
La caja china del gobierno federal opera a todo vapor, para tratar de ocultar el severo problema económico con el cual arrancó el 2016 y que tiene al dólar a punto de alcanzar los 19 pesos, lo que a todas luces es una devaluación monetaria.
La captura del Chapo, la telenovela de Kate del Castillo, la detención de Moreira, son los distractores que ha puesto en marcha el gobierno federal para desviar al país del verdadero centro del debate: El desastre económico en el que se encuentra México.
En 1970 al término de la administración de Gustavo Díaz Ordaz, la paridad peso dólar era de 12.50, la inflación en el país era del 4.69 y en Estados Unidos era del 5.57.
Para 1976 al culminar el sexenio de Luis Echeverría Álvarez, la paridad peso-dólar era de 20 y la inflación se disparó en 27.7 por ciento, mientras que en Estados Unidos 4.86.
En 1982 al concluir la era de José López Portillo la inflación se fue al cielo, subió 98.84 por ciento, la paridad peso-dólar se fue a 149.4 por ciento y eso que el presidente había jurado que íbamos a administrar la riqueza (Por el descubrimiento de los yacimientos de petróleo en Cantarel) y a defender el peso como un “perro”.
Su sucesor, Miguel de la Madrid Hurtado tuvo durante su sexenio inflaciones del 105 en 1986 y de 159 por ciento y cerró su administración con una inflación del 51.6 por ciento, la paridad peso-dólar se fue al cielo 2289 pesos por cada dólar, algo brutal para nuestro país.
En 1989 al iniciar la administración de Carlos Salinas de Gortari, la inflación fue controlada y bajo a 19.70 y la paridad cambiaria peso dólar se sitúo en 2679 pesos.
En esa administración se tomó la genial idea de disfrazar la paridad cambiaria, es decir, quitarle tres pesos a nuestra moneda. Era el inicio de la entrada de México al primer mundo de la mano del salinato
Al cierre de la administración salinista en el convulsionado 1994 y aún con el levantamiento zapatista y los asesinatos de Luis Donaldo Colosio y José Francisco Ruiz Massieu, la inflación registrada en ese año fue de solo 7.05 por ciento, la paridad peso-dólar no obstante se fue a los 5320 pesos a si lo queremos ver desde la óptica del gobierno federal de 5.3 pesos por dólar.
En 1995 y aún con el error de diciembre, la inflación registrada en el país fue del 51.97 y la paridad peso-dólar se situó en 7.6.
En el año 2000, el año de la transición en el país y de la caída del régimen priista, la inflación fue del 8.6 por ciento y la paridad peso-dólar fue de 9.5.
Durante el sexenio de Vicente Fox, el primer presidente panista, la inflación fue de 4.40 en el 2001, de 5.70 en el 2002, de 3.98 en el 2003, de 5.19 en el 2004 de 3.33 en el 2005 y de 4.05 en el 2006, el año del cierre de su administración cerrando con una paridad peso-dólar 10.87.
Su sucesor Felipe Calderón mantuvo prácticamente en las mismas cifras la inflación siendo el 2008 su peor año con 8 por ciento, debido a la recesión mundial que se detonó en ese año, por la caída del mercado inmobiliario en los Estados Unidos, pero cerro su administración con 3.57 y una paridad cambiaria de 12.98.
El 2012 representó el retorno del PRI a Los Pinos, pero aunque la inflación se mantenido controlada, la paridad cambiaria ha sido el talón de Aquiles de la administración peñista, la cual ha sufrido una devaluación disfrazada de 5 pesos en tan solo tres años, siendo el impacto más notable, el incremento de la moneda norteamericana a finales del 2015.
Durante el peñismo, el dólar paso de 12.98 a 13 pesos en el 2013, a 14.73 en el 2014 y cerró en 2015 a 17.33 y actualmente casi alcanza los 19 pesos.
Usted me dirá si se trata o no de una devaluación disfrazada lo que ocurre en México, producto del desastre provocado por el modelo económico puesto en marcha, lo cual debe de ser tema central del debate de la cumbre de Davos en los próximos días.
