Empezó entre los Priistas la Puja por el Senado
La Quinta Columna Mario Alberto Mejía.
Un pequeño detalle está obstruyendo la nominación priista en Puebla: el de las candidaturas al Senado en 2018.
El capítulo de la minigubernatura quedó atrás desde hace varias semanas, cuando la senadora Blanca Alcalá escuchó las palabras mayores.
A partir de entonces, con el cabal conocimiento de los hechos por parte de los demás actores algunos cómicos, otros de carácter, unos más de reparto, iniciaron los chantajes y las extorsiones a los que son tan afectos personajes como Enrique Doger.
En efecto: la minigubernatura quedó atrás, hoy lo que importa son las ganancias que tendrán quienes compitieron sin capital político suficiente con la senadora.
Dos de estos actores Doger y Alberto Jiménez Merino han dicho algo así como "¿y yo con qué ojos veo?".
En el árbol navideño del PRI colocaron sus deseos, mismos que tienen que ver con el 2018.
Fuentes priistas que nunca se equivocan, revelaron que las candidaturas al Senado ya están siendo disputadas por Doger y Jiménez Merino.
No son los únicos.
A la lista hay que agregar a Mario Marín Torres faltaba más y a Víctor Giorgana.
Y no hay que olvidar a Jorge Estefan Chidiac, quien no ha caído en el ridículo en el que cayeron sus compañeros de partido, pero que cuenta con los atributos necesarios y un capital político notable.
Doger y Jiménez Merino se mueven para presionar y ganar desde ya las nominaciones al Senado.
Saben que la decisión de la minigubernatura está tomada desde noviembre pasado, pero hacen como que lo ignoran.
Es su juego.
Presionar, chantajear, extorsionar.
El sello de la Casa Doger.
Ya lo sabe el hipócrita lector.
Ya lo saben en el CEN del PRI.
Ya lo saben en las casas de los involucrados.
Esto se relajará en cuanto empiecen los acuerdos.
No podía ser de otra manera.
El Policía Chino Este lunes estuvo en el Royalty un policía chino: Jaime Alcántara Silva.
¿Qué hacía ahí? Organizaba, por órdenes de Mario Marín, la movilización de Alberto Jiménez Merino que este martes asaltó las calles para mostrar un músculo menor.
Músculo pasado por agua.
Desde el Royalty, Alcántara Silva organizaba a las huestes.
Luego se fue a su casa a hacer lo mismo.
Sigue esperando que la petición que hizo Beatriz Paredes, en el sentido de que lo hagan delegado de la Sedatu en Puebla, se haga realidad.
Que siga esperando, dicen en la secretaría.
Y si es sentado, mejor.
