La actualidad del PRI
Serpientes y Escaleras por Ricardo Morales Sánchez
El priismo poblano decidió irse a las festejar la Navidad en calma.
La unción de Blanca Alcalá como la candidata del PRI a la gubernatura del estado será hasta marzo, fecha en que la senadora de la República y exalcaldesa solicite licencia para poder venir a competir en contra de Antonio Gali y el morenovallismo.
Antes de este acontecimiento, habrá cambios en la dirigencia estatal del partidazo, en donde Ana Isabel Allende -como lo adelanté será relevada del cargo, la exdiputada federal se irá como delegada; se dice que podría tomar en sus manos la representación de la Secretaría de Gobernación federal.
En este mismo espacio habíamos hablado de que Isabel sería la delegada de la Secretaría de Relaciones Exteriores, puesto que la dejará María Isabel Izaguirre Francos, Carmenchu, quien es la suplente de Alcalá en el Senado de la República, pero no será así porque Blanca quiere que el relevo en el PRI se dé en el mes de febrero, para que en marzo solicite licencia y sea ungida como candidata de unidad en sesión del Consejo Político Estatal del tricolor.
Las fechas fatídicas ya están aprobadas en Insurgentes Norte y en Bucareli, desde donde se monitorea todo lo que ocurre en Puebla y se busca "planchar" a todos aquellos que aspiraron a la candidatura a casa Puebla, aunque han dejado un cabo suelto llamado Javier López Zavala, a quien no se cansan de "minimizar".
Puebla será de los últimos estados en donde se unja al candidato, aunque las cosas están ya decididas.
Como también lo adelante desde hace tiempo, el coordinador de la campaña será el diputado federal Alejandro Armenta Mier, quien cuenta con todo el respaldo del secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong.
La "proveedora" de los recursos para la campaña será la titular de la Sedatu, Rosario Robles Berlanga, Chayito, quien instruyó ya a su alfil, Juan Carlos Lastiri Quirós, para que ponga al servicio de la que será la candidata del PRI a la gubernatura toda la estructura federal a su disposición.
Al exgobernador Mario Marín Torres le han solicitado que por el momento baje su perfil y que su gente se sume al proyecto de Alcalá, ya que muchos -originalmente por órdenes del propio exmandatario- se habían dividido: unos le daban el apoyo a Enrique Doger, mientras que otros se dejaban ver de la mano de Alberto Jiménez Merino.
De esta forma el expartidazo se prepara para irse de vacaciones y regresar a "tambor batiente" a una contienda en donde los asesores del tricolo han decidido ya replicar la estrategia política y de comunicación que utilizó el morenovallismo en el 2010.
Me explico: las baterías del priismo no se dirigirán hacia el candidato Tony Gali, sino hacia su amigo y protector: el gobernador del Estado, Rafael Moreno Valle Rosas.
La estrategia busca que la elección se convierta en referéndum para el gobernador su administración, para de este modo despertar el resentimiento social y que la gente acuda a votar.
De acuerdo con los diversos estudios de opinión que se tienen del lado del tricolor, si hoy fueran las elecciones la participación ciudadana en el proceso sería del 45 por ciento; los estrategas del PRI tienen como meta que la participación suba 10 puntos, es decir, que llegue el 55 por ciento; si logran esto, aseguran que la elección será muy cerrada y proclive a su bando.
