Sin indicios de ruptura alianza PAN-PRD
La Entrega por Marco Aurelio Mirón
Aunque en Puebla existen voces en contra de la alianza del PRD con el PAN para la elección a gobernador en 2016, la unión de fuerzas partidistas sigue consolidándose hasta el momento, tal como lo ha planeado el morenovallismo.
La esperanza por impulsar un frente amplio de izquierdas cobró fuerza con la llegada de Agustín Basave al frente del perredismo nacional, pero se ha ido apagando poco a poco ante la decisión de analizar coaliciones con todos los partidos salvo el PRI.
El senador Luis Miguel Barbosa Huerta, uno de los principales promotores porque no se repita en 2016 una versión similar a la coalición Compromiso por Puebla que llevó en 2010 al triunfo al hoy gobernador Rafael Moreno Valle Rosas, ha dejado de lado el tema en las últimas semanas como si supera algo que públicamente aún no se sabe.
Sin embargo, existen otras voces que mantienen una permanente insistencia en pedir que no haya acuerdo entre el PRD y PAN.
Cada quien por su lado, Roxana Luna Porquillo y Socorro Quezada Tiempo, han también impulsado una campaña a efecto que el partido del Sol Azteca vaya por su propio camino o se una a otras fuerzas de izquierda.
Para nadie es un secreto que las expresiones en contra tienen jiribilla.
La razón es negociar posiciones o beneficios.
Los que conocen al Luis Miguel Barbosa, saben que su decisión por rechazar al PAN tiene como objetivo pactar con el morenovallismo.
Así lo hizo políticamente cuando tuvo el control del partido a nivel estatal.
Lo hizo como legislador y como dirigente estatal.
Socorro Quezada, líder estatal perredista, parece ir en la misma línea.
Los que la conocen, la consideran una persona inteligente, trabajadora y con la camisa bien puesta dentro del partido de izquierda.
Sin embargo se le señala de utilizar doble lenguaje con miras a ganar adeptos.
La negociación tiene como objetivo final su posición de inconformidad.
Ambos saben que aunque pataleen o hagan huelga de hambre, las decisiones finales recaerán en la Ciudad de México.
Las dirigencias nacionales habrán de analizar los pros y contras de ir juntos.
Antes de finalizar el mes estará listo el veredicto.Y dicho veredicto del lado del PRD no solamente involucrará a Puebla, sino también a Oaxaca, Tlaxcala y Sinaloa.
En esos cuatro lugares estará definiendo el partido amarillo si decide ir solo o en alianza.
El caso de Roxana Luna es un poco diferente.
No tiene interés en negociar posiciones ni nada parecido que involucre al binomio PRD-PAN.
Su intención es convertirse en la candidata a la llamada mini gubernatura.
Quiere representar las voces inconformes de la militancia y de la ciudadanía que han sido marginadas o afectadas por el morenovallismo.
Una alianza con el blanquiazul obviamente la dejaría fuera de esa posibilidad al recaer la responsabilidad en el todavía alcalde Antonio Gali Fayad.
Los tres personajes por eso tienen intereses ocultos en defender la dizque autonomía del perredismo. Rescatar la ideología partidista que ha sido vapuleada en los últimos cinco años en territorio poblano.
Cada quien juega su propio dominó, pero al parecer las cosas podrían no salir como esperan.
Lo enterados cuentan que la alianza PRD-PAN marcha por buen camino.
Comentarios:
@Marcomironc
