Guerras internas.
Serpientes y Escaleras por Ricardo Morales
Al interior de las principales fuerzas políticas se viven momentos difíciles provocados por la lucha entre grupos.
En el PRI y en el PAN se libran luchas rumbo al 2018, en el marco de una sucesión presidencial adelantada, la cual ya se juega desde este momento.
En el PRI el choque que ya se hizo visible se da entre el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong y el líder nacional del tricolor, Manlio Fabio Beltrones.
El encontronazo se da en el contexto de las elecciones que tendrán lugar próximo año en 12 entidades del país, más la extraordinaria que habrá de celebrarse en el estado de Colima.
En estas elecciones estará en juego el 40 por ciento del padrón electoral del país, las entidades más importantes que estará en juego son: Veracruz, Puebla y Oaxaca, de estas tres, las dos últimas están en manos de la oposición al gobierno federal.
Tanto Chong como Beltrones se juegan gran parte de sus aspiraciones en estos procesos que se viven en 13 diferentes pistas.
El primer golpe contra Beltrones recién estrenado como presidente nacional del PRI, fue la anulación de la elección de Colima, debido al descarado apoyo que la delegación de la Sedesol le brindó al candidato del tricolor.
El presidente Peña, no resistió la presión ejercida por Acción Nacional y le giró órdenes a Gobernación para que el Tribunal Electoral cediera a la plaza y procediera la anulación de la elección.
El segundo golpe en contra del sonorense fue todavía más duro, el procedimiento legal iniciado por la Fepade en contra de Arturo Escobar y Vega, quien fue destituido como subsecretario de Gobernación. Escobar había sido dirigente del Partido Verde, ente político propiedad de Manlio Fabio y apéndice electoral del PRI.
El inicio del procedimiento en contra de este personaje, fue un golpe directo en contra de Beltrones, no por nada su yerno el senador, Pablo Escudero, a nombre precisamente del Partido Verde, se lanzó con todo en contra de la Fepade.
Pero Beltrones que no está manco, no se ha quedado con las manos cruzadas, pese a que sabe perfectamente que su probable candidatura al 2018 depende de los resultados electorales que entregue, de esta forma Manlio ha comenzado también a responder a los golpes recibidos y que mejor manera que humillando a su adversario en su propia tierra.
El sonorense está acostumbrado a devolver golpe por golpe y para ello, comenzó a financiar ya, la campaña del expanista, exconvergente y exsenador de la República, Francisco Xavier Berganza, como lo adelantamos en este mismo espacio.
Auspiciado por Beltrones, el excantante y exnovio de Lucero Hogaza, busca ahora participar como candidato “independiente” al gobierno del estado de Hidalgo. Tal vez el exfaradulero no gane, pero si le puede hacer un hueco a Chong y a su candidato muy importante.
Manlio sabe que ese es su instrumento de presión para doblegar al hidalguense, en las 12 entidades restantes la responsabilidad de ganar es del sonorense, pero en Hidalgo, no hay escusas, es tierra de Osorio y él debe de responder. Así las cosas.
Pero en el PAN la situación no está mejor. El llamado “niño maravilla” Ricardo Anaya ha resultado toda una fichita, a nadie le cumple, el proyecto de Anaya, se llama Anaya.
Las señales encontradas que ha enviado desde que arribó a la dirigencia nacional del albiazul, ya le provocó un distanciamiento con el único gobernador, cuya administración podía presumir, la de Rafael Moreno Valle.
Anaya olvida que lo hecho por Moreno Valle, es lo único que puede presumir el PAN hundido en la corrupción de Padrés en Sonora y la tibieza de un Kiko Vega en Baja California, pasando por la mediocridad de Marcos Covarruvias en Baja California Sur.
El queretano debería de pensar mejor las cosas cuando habla de la corrupción del PRI, le puede caer la porquería en la cara.
Lo que detonó la ruptura entre Moreno Valle y su otrora aliado el “niño maravilla” Anaya, fue la modificación al artículo 48 del reglamento interno, realizada en asamblea extraordinaria del albiazul, mediante la cual Ricardo amplió el tiempo que un dirigente de partido puede permanecer en el cargo si busca contender por un puesto de representación popular. Es decir, Anaya se agandalló el poder ser dirigente y candidato al mismo tiempo en el 2018, lo que le cayó como un gancho al hígado al gobernador de Puebla.
La respuesta de Moreno Valle no se hizo esperar, no asistió a la reunión del consejo político nacional el PAN, pero como no hay espacios vacíos, el “niño maravilla” respondió placeando a Margarita Zavala la “Kirchner mexicana” y a su príncipe consorte, el expresidente Calderón.
Pero el gobernador también sabe jugar sus cartas y a últimas fechas se ha dejado ver cerca, muy cerca del delfín peñista, el secretario de Educación Pública Aurelio Nuño, a la vez que refuerza su alianza recién construida con Osorio Chong, para enfrentar juntos a Beltrones, es cuanto.
