Moreno Valle y Nuño los acuerdos.
Serpientes y Escaleras por Ricardo Morales en Efecto 10:
Para muchos ya desde ahorita hay un favorito para hacerse de la candidatura del PRI a la presidencia de la República y ese no es otro que Aurelio Nuño Mayer, actual secretario de Educación Pública en el país.
Nuño inició el sexenio como jefe de la oficina de la presidencia, lo cual le dio una posición de privilegio, cerca, muy cerca de su amigo el presidente Peña y con todo el poder que le otorgaba ser el jefe del gabinete.
A pesar de su posición de privilegio Nuño arrancó el sexenio como la tercera opción presidencial, detrás de los poderosos secretarios de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong y de Hacienda, Luis Videgaray Caso.
El pacto por México, el cual fue operado por Nuño lo proyectó a las “nubes” en el tema de la confianza y los resultados, varias de las decisiones más importantes de la administración peñista comenzaron a pasar por la manos del jefe de la oficina de la presidencia.
Mientras Chong y Videgary comenzaban a desgastarse, Aurelio Nuño, cuyos orígenes son poblanos, crecía y crecía en la confianza y en los resultados, no en balde en este mismo espacio fuimos de los primeros en mencionar que este personaje comenzaba a crecer rumbo a la sucesión presidencial.
Así es como Nuño pasó a ocupar los primeros planos rumbo a la sucesión presidencial, proceso que ya está en marcha. Se le dio un foro interesante, el cual resultaba de alto riesgo, la secretaría de Educación Pública con todos los problemas que representa la evaluación docente y también el poner en orden a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, la CNTE.
A la par de Nuño también se le dio escenario al excanciller, Antonio Meade Kuribreña, para competir por la designación, aunque a diferencia de Nuño, el titular de la Sedesol, se ha visto mucho más mesurado que su otro compañero de gabinete.
De esta forma mientras Nuño crece como opción para ir por la candidatura del PRI a la presidencia de la República, las opciones de sus demás adversarios se reducen, pese a que en el rubro del conocimiento aun sus cifras no son nada relevantes.
La más reciente encuesta levantada por la empresa Parametría de Francisco Abundis, lo coloca con tan solo el 9 por ciento de las preferencias, pero “ojo”, con un muy alto nivel de confianza, lo cual lo hace muy interesante.
En niveles de confianza Nuño ya se codea con figurones como el jefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera, al que también no hay que perder de vista, Margarita Zavala “La Kirchner” mexicana, Ricardo Anaya el “niño maravilla”, el exrector Juan Ramón de la Fuente, los cuales solo son superados por el nuevo fenómeno de la política Jaime Heliodoro Rodríguez Calderón, mejor conocido como el “Bronco”.
Lo interesante es que Nuño, al que ya se le comienza a ver como el “delfín” del presidente Peña, ha establecido una excelente relación con el gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle Rosas.
Nuño y Luis Videgaray son parte del mismo equipo, el que acompañó al presidente Peña desde sus tiempos como gobernador del Estado de México.
Videgaray, Nuño y Chong, han cerrado filas en torno al presidente de la República y a su vez, tienen ya muy claro que un enemigo a vencer dentro de sus propias filas para hacerse de la candidatura, es el actual presidente nacional del PRI, el sonorense Manlio Fabio Beltrones.
En su más reciente visita a Puebla la semana pasada, Aurelio Nuño cenó y pasó un buen rato con el gobernador de Puebla, aliado de su grupo político rumbo al 2018, ya que ambos representan a los mismos intereses.
El propio Luis Videgaray ha servido como puente entre Nuño y Moreno Valle, quien para dar muestras de amistad ha mantenido a raya al magisterio poblano. A diferencia de otras entidades en donde ha existido resistencia a la evaluación magisterial, Puebla ha sido modelo de cumplimiento.
Rumbo al 2016 la triada Chong, Videgaray y Nuño, han dado ya constantes muestras de querer proteger a su aliado poblano, Rafael Moreno Valle, ante la embestida del “priismo duro”, sabedores de que Beltrones quiere poner a Puebla como la “perla” de la corona, para sustentar sus aspiraciones presidenciales.
Los dos bloques han quedado plenamente perfilados, el grupo compacto del presidente Peña a favor de seguir manteniendo el grupo de aliados que pueden ayudar a mantener la presidencia en el 2016 y el grupo de Beltrones con el priismo duro, que ya sufrió un duro golpe con la detención del expresidente del Partido Verde Arturo Escobar.
Puebla es uno de los escenarios en donde se verán las caras en el 2016, así las cosas.
