Blanca tiene la sartén por el mango
Serpientes y Escaleras por Ricardo Morales
Desde hace mucho tiempo en este mismo espacio lo adelantamos, Blanca Alcalá es la elegida para ser la candidata del PRI a la minigubernatura de un año y 8 meses, solo falta que hable con ella, quién tiene que hablar con ella.
La exalcaldesa de Puebla y ahora senadora de la República es quien cuenta con los mejores números, y ya ha sido llamada en múltiples ocasiones desde Bucarelli tanto por Osorio Chong como por Luis Miranda para que vaya haciendo los amarres necesarios en Puebla para en marzo hacerse de la candidatura y en abril, comenzar la campaña.
Ya la estructura del subsecretario federal de la Sedatu, Juan Carlos Lastiri está a sus órdenes, así lo ha dejado de ver el zacatleco, quien le ha organizados sendos eventos a la exalcaldesa, precisamente en Puebla capital, con el pretexto de “dizque” informar de los avances de los programas federales, pero que más bien son predestapes a favor de la legisladora. Al más reciente, realizado en el Tecnológico de Puebla, Blanca no pudo acudir por encontrarse en Perú, pero si lo hizo su hija la regidora Karina Romero, en su representación.
La única duda que aún tiene la expresidenta municipal de Puebla es en torno a la lealtad del priismo poblano y su respuesta.
La senadora quiere que sea el propio presidente de la República Peña Nieto, quien le de todas las garantías de por medio y que a través de gobernación se comprometa a todos los grupos a darle su apoyo, sabedora de que los priistas poblanos, se han vuelto antropófagos y que su comida favorita es devorar a los de su misma especie.
Alcalá sabe que hay varios grupos interesados en que ella vaya para hacerla perder y eliminarla de una vez por todas del camino rumbo al 2018, de todos modos gane o pierda se la quitarán del camino, aunque mezquinamente algunos piensan que les conviene más que la legisladora pierda, para enterrarla políticamente.
En tanto desde la ciudad de México, Blanca suma adeptos a su proyecto, sabedora de que si no se da en estos momentos la nominación, las puertas estarán abiertas para el 2018, fecha que de nueva cuenta muchos voltearán a verla, al ser de la pocas opciones frescas que aún le quedan al priismo poblano.
Blanca tiene la sartén por el mango y es que mientras muchos corretean a la libre sin alcanzar, mientras otros solamente la esperan y solita cae.
Morena Puebla, la historia de una traición.
El Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en Puebla está destinado a ser fracaso.
Llama la atención, el nivel de aceptación que tienen este partido político en la entidad y el bajo nivel de convocatoria que tiene entre su militancia.
El pasado fin de semana, la dirigencia estatal de Morena en el estado, convocó a los militantes de este partido a las llamadas asambleas distritales en la ciudad capital a fin de elegir a quienes serán los delegados distritales de este partido para representar a este instituto político en el 2016.
Se celebraron un total de 7 asambleas distritales correspondientes a cada uno de los 7 distritos de esta capital, a los cuales acudieron, no más de 160 personas en cada una de ellas, en su mayoría gente acarreada por el personaje interesado en resultar electo como delegado.
Es decir, en Puebla capital la “grandiosa” estructura de Andrés Manuel López Obrador, logró movilizar a no más de mil 140 personas en la ciudad.
Me queda claro pues, que ese es el nivel de convocatoria que tiene en la capital, la “dizque” estructura del “Peje”, con eso no le alcanza para el 2016 y 2018 para nada.
Los responsables de este rotundo fracaso, no son otros, que los expriistas que encabezados por Manuel Bartlett tienen secuestrado a Morena en Puebla.
Esta es la historia anunciada de una traición en Puebla, por parte de quienes manejan a Morena en la entidad, partido que se ha convertido en lo que tanto antes odiaba, un club de “Tobi”, en el que no hay entrada para nadie que no sea del exclusivo círculo del exgobernador.
