Pésimos gobiernos municipales, un lastre del morenovallismo.
Columna Serpientes y Escaleras por Ricardo Morales Sánchez
Algo que le debe de preocupar y mucho al gobernador Rafael Moreno Valle, en vísperas a la elección del próximo año, es el hecho de las pésimas administraciones municipales que actualmente se encuentran en funciones, muchas de ellas identificadas con el proyecto político del mandatario.
Otro hecho a tomar en cuenta, es que tras la salida de Luis Maldonado Venegas de la secretaría General de Gobierno, se creó una especie de vacío, el cual generó en algunos puntos de la entidad ingobernabilidad, lo cual se ha reflejado en eventos como los ocurrido en Chietla donde la población tras un asesinato se declaró en rebeldía casi una semana, Cohuecan en dónde la población linchó de manera brutal a dos presuntos secuestradores y Chiautzingo en donde el alcalde está en la mira de las autoridades, luego del asesinato de su exdirector de Seguridad Pública.
Esto solo es una muestra de que las cosas al interior del estado no andan bien y aquí lo hemos denunciado en varias ocasiones, se trata de una generación de presidentes municipales, "endiosados" por estar en el poder 4 años y 8 meses y que se sienten intocables.
Se trata de una generación sacada de la película "La Ley de Herodes", verdaderos "Varguitas", insaciables en el ejercicio del poder, insensibles a los llamados de sus poblaciones, pero además protegidos desde el poder, ya que el Congreso hace caso omiso a las denuncias que hasta el momento se han presentado.
Casos significativos de ediles que ya deberían de haber sido destituidos de su cargo son: Inés Saturnino López Ponce en Tecamachalco y Rafael Núñez en san Martín Texmelucan, ciudades en donde reina el desgobierno y la inconformidad.
Inés Saturnino López Ponce es todo un caso, previó a ser electo por segunda ocasión como presidente municipal de Tecamachalco, un acontecimiento enluto a la sociedad de este lugar, el asesinato de un joven estudiante a manos del padre el entonces aspirante a la primera regiduría.
Los hechos nunca fueron claro, hay quienes aseguran que fue Inés y no su padre, quien ajustició al joven y que el padre se echó la culpa para no truncar la carrera política de su vástago.
Este hecho fue un antecedente de lo que más adelante ha sido esta administración, la cual no se parece en nada a la primera. López Ponce quien presume la amistad del gobernador, se ha cansado de humillar a su gente, a su cabildo, en especial a una regidora.
El edil de Tecamachalco se ha convertido en un auténtico sátrapa, dueño y señor de vidas, que hace valer solo su ley en este lugar ante la complacencia del Congreso y las autoridades locales, quienes solpan sus excesos de poder.
Otro personaje que debería ser ya destituido es Rafael (Rata) Núñez, aún presidente municipal de san Martín Texmelucan, cuya población algún tipo de karma ha de deber de otras vidas, pues han tenido los alcaldes más ineptos en los últimos años.
Sabas López Montaño del PRI, Rubén Garrido del PAN, Noé Peñaloza de Movimiento Ciudadano, Carlos Sánchez Romero PRI y Rata Núñez ahora del PT y todos han resultado un verdadero fiasco, han resultado ser corruptos e ineptos, lo cual debe ser digno de una análisis.
Núñez llegó como producto de una coalición de partidos políticos, pero desde su primer día como presidente municipal, quedó claro que su administración iba a ser un verdadero desastre.
Las denuncias en contra de este personaje se incrementan ante la pasividad de la secretaría General de Gobierno y del Congreso local, que solapan la ineficiencia de este tipo, el cual ha demostrado que además de torpe es un corrupto.
Otra de la "joyitas" que Puebla tiene como presidente municipal, es Rogelio Roque Torres, edil de Nopalucan de la Granja, el cual ya sido citado en otras ocasiones en este mismo espacio.
Este asiduo cliente de las serpientes y escaleras, ya debería de estar en la cárcel pues son múltiples sus abusos de poder y sus pillerías.
A la contratación de grupos dejando a los empleados de su ayuntamiento sin el pago correspondiente de sus salarios y a los gastos realizados de manera innecesaria en el nosocomio que dejo inconcluso la pasada administración se le suman ahora las amenazas de muerte en contra de su regidor Rubén Díaz Avelino, el cual ha sido el único en denunciar sus excesos y su corrupción.
Muchos problemas enfrentará el morenovallismo para contar con el apoyo de la población del interior del estado, debido a la pésima actuación de estas autoridades, que solo son una muestra de varias cosas que suceden al interior de la entidad.
Ricardo Morales Sánchez
