Beltrones-Marín: Acuerdos y desacuerdos
La Quinta Columna
Mario Alberto Mejía
La reciente unción de Manlio Fabio Beltrones trae consigo algunas cuentas pendientes con priistas poblanos.
Y es que como señalamos en este espacio hace unos días, el virtual líder del CEN del PRI tiene en la familia Morales a sus aliados más cercanos en la entidad.
Eso sí: también existen viejas afrentas con un exgobernador.
¿Cómo olvidar que en pleno 2003, cuando la disputa interna entre Marin, Germán Sierra y Rafael Moreno Valle arrojaba fuego, Fernando Morales sirvió de Puente con Beltrones para que ayudara a Marín a acercarse a Roberto Madrazo?
Madrazo era a la sazón el dirigente nacional del partidazo.
Beltrones hizo su parte y contribuyó a la puesta en escena que culminó con la ascensión de Marín a Casa Puebla.
Fiel a su estilo, Marín se olvidó del apoyo brindado y hasta acordó con emisarios del gobierno foxista operar en contra del tabasqueño en la elección presidencial de 2006.
En el saco de la ingratitud echó también una acción brutal: cuando el caso Marín-Cacho llegó a la Suprema Corte de Justicia con los tambores de guerra tocándole al oído, Beltrones, poderoso coordinador de los senadores priistas, le ayudó a cabildear para que los ministros no lo enjuiciaran.
Ya en 2009, salvada su piel de la Corte y con Madrazo en el retiro político, Beltrones envió una tarjetita a Casa Puebla para que el gobernador Marín hiciera candidato a diputado federal por el distrito de Ciudad Serdán a Fernando Morales Martínez.
Marín vio el mensaje, esbozó una sonrisa y ordenó a sus personeros que ungieran como candidato al maicero Efraín García Bello.
Los manotazos no se dejaron esperar.
Beltrones hizo saber su enojo a un poderoso interlocutor de Casa Puebla —Javier López Zavala— y le recordó uno por uno los favores hechos al marinismo.
De inmediato Marín reculó y aceptó nombrar como candidato de Serdán al hijo del exgobernador Melquiades Morales.
Fernando, pues, resultó ser diputado federal lejos de cualquier contingencia.
Hoy que los dados marcan serpiente y escalera alguien debe estar muy intranquilo en su Notaría de Huexotitla: el mismo que no duerme pensando en que será senador en 2018.
Ahora que ante la debacle del voto duro, Beltrones mira a los ciudadanos para recomponer al PRI, ¿estará pensando que los notarios —todos— cumplen ese perfil para ser tomados en cuenta por el Dedo de Oro?
