González Magaña, al OPLE
Ricardo Morales
Serpientes y Escaleras
Efekto 10
Si todo sale como el morenovallismo lo ha planeado, el nuevo Organismo Público Local Electoral (OPLE) por supuesto que de nueva cuenta llevará el sello de la administración estatal, la cual ha logrado colocar varias piezas dentro de los finalistas para hacerse de las vacantes, y no podía ser de otra forma.
Un proceso tan importante y de tanta envergadura no podía quedarse suelto, por lo que desde ahora anote el nombre de Federico González Magaña para que sea el nuevo presidente de este organismo, el cual quedará integrado en octubre.
González Magaña es un consumado morenovallista que ha confirmado con creces su fidelidad al régimen que le cambió la vida y que lo favoreció al designarlo integrante y presidente de la CAIP.
Federico era un gris académico frustrado, dizque representante de la sociedad civil, de esa que gustan mucho disfrazarse algunos personajes, hasta que decidió entregarse en los brazos del proyecto político del hoy gobernador Moreno Valle, de quien es un soldado.
Desde sus espacios se dedicó a criticar la falta de transparencia de la administración marinista. Ironías de la vida. Como premio, Magaña recibió en pago ser incorporado a la nómina gubernamental a través de la CAIP, donde ha hecho muy bien su papel como buen guardián.
Celoso de quedar bien con sus amos, Magaña ha reservado bajo miles de “candados” varios temas muy importantes para la opinión pública, so pretexto de que se trata de temas clasificados, los cuales pueden quedar bajo reserva durante varios años. ¡Patrañas!
El “campeón de la transparencia” en el marinismo terminó convertido en todo lo que alguna vez combatió, por eso ahora recibirá una nueva promoción en gratitud a los servicios prestados cuando se convierta en el próximo presidente del OPLE, merced -eso hay que reconocerle- a que es el personaje que ha obtenido los mejores puntajes.
Por cierto, a quien será el nuevo presidente del OPLE de Puebla le gusta retar e intimidar a los reporteros, lo cual ha hecho con varios compañeros del medio; uno de ellos, mi jefe de información, Jorge Castillo, el cual a través de varios recursos de acceso a la información ha doblegado a González Magaña.
Magaña es, pues, hoy el campeón de la opacidad, pero será bien recompensado, ya que su nombre ha sido “palomeado” para que una vez que concluya el proceso sea designado como nuevo presidente del OPLE en la entidad, con lo cual estará siete años como integrante de este organismo.
Otro de los que seguramente estará dentro del OPLE es Juan Pablo Mirón, hombre de todas las confianzas del aún secretario general de Gobierno, Luis Maldonado Venegas, con quien trabajó como su secretario particular.
Juan Pablo es también, de manera indirecta, miembro del clan de los “Kennedy poblanos”; su hermano, José Luis, es yerno del exgobernador de Puebla, merced a estar casado con una de sus hijas.
De hecho, fue Melquiades quien recomendó al joven Juan Pablo para que ocupará la posición de secretario particular a su lado, tras la llegada de Luis a Puebla.
Juan Pablo es un joven brillante, el cual se perfila para ser otra carta más del morenovallismo dentro del próximo OPLE.
También dé por hecho que al interior del nuevo organismo quedará uno de los actuales consejeros que buscaron la reelección: ya sea Olga Lazcano, quien estaría solo tres años, o Fidencio Aguilar Víquez, quien es una académico que se ha ganado su posición al interior de los órganos electorales merced a su experiencia, aunque es cuñado del periodista Rodolfo Ruiz Rodríguez, director del periódico digital e-consulta.
El nuevo OPLE llevará el sello de la presente administración, faltaba más, aunque -por supuesto- hay que reconocer todo el mérito que tuvo: preparar muy bien a sus cuadros para “infiltrar” el órgano electoral, pese a todos los exámenes de oposición y varias aduanas.
Se dice que algunos consejeros del INE, mediante una módica cantidad, se dedicaron a instruir de manera privada a varios de los prominentes cuadros que el morenovallismo colocará al interior del OPLE, aunque eso es solo lo que se dice.
Ricardo Morales Sánchez
