Los motivos de Blanca
Ricardo Morales
Ayer la senadora de la República estalló en contra de quienes aprobaron -en el Congreso local- la reforma constitucional para armonizar la legislatura local con la federal, con lo cual quedó que por única ocasión habrá un minigobernador de un año y 8 meses en Puebla.
En entrevista para Efekto10 noticias la legisladora tronó en contra de quienes no pugnaron por llevar a cabo una reforma para ampliar el periodo constitucional a 4 años y 8 meses para empatar las elecciones locales con la federal hasta 2021.
La senadora poblana aseguró que el PRI dejó pasar una “oportunidad histórica” al no oponerse a la reforma mediante la cual se dejó el periodo del sucesor de Rafael Moreno Valle Rosas tan solo en un año y 8 meses.
Y es que Alcalá era la principal interesada en que se pudiera modificar el periodo constitucional del nuevo gobernador, porque, ahí sí, ella se veía beneficiada y, por supuesto, era la aspirante número uno para hacerse de la candidatura del tricolor y pelear de “tú a tú” con Tony Gali por Casa Puebla.
Blanca encabeza las preferencias en el PRI para ser la candidata a la gubernatura, pero para ella no es lo mismo ir por un año y 8 meses que haber ido por un periodo de 4 años y 8 meses, que sí son atractivos.
La expresidenta municipal de Puebla es vista desde el CEN del tricolor como la carta más fuerte del PRI para enfrentar al morenovallismo, pero para Blanca, en lo personal, es poco atractiva la minigubernatura. Es mejor esperar a 2018 y terminar su labor en el Senado.
Blanca, en varias reuniones con el CEN del tricolor, había urgido a Ivonne Ortega y a César “el Relojes” Camacho para que presionarán a favor de la ampliación del periodo constitucional, pero nunca llegó la indicación desde Bucareli para la bancada del PRI en el Congreso local, que encabeza la talentosa Silvia Tanús.
Tanús, siempre inteligente, aclaró con el morenovallismo desde el primer momento que su decisión en torno al tema de la reforma política estaría dictada desde Insurgentes Norte y desde Bucareli, pero ninguno de estos dos entes objetó el asunto de la minigubernatura.
Pero, volviendo al tema de Blanca, a la exalcaldesa le sobran razones para estar molesta, y tiene razón: el PRI dejó pasar el momento provocado por su triunfo electoral en el proceso federal.
Tenían todo a su favor para haber capitalizado políticamente un buen arreglo con Casa Puebla y acordar la ampliación del periodo constitucional, pero “misteriosamente” no se realizó esta situación, lo cual tiene muy molesta a la exalcaldesa, quien había vislumbrado esa posibilidad que se acomodaba a sus intereses.
Las razones por las cuales el CEN del PRI y Bucareli decidieron no pugnar por la ampliación del periodo volvieron a ser vistos como una señal negativa para el priismo poblano, que buscaba capitalizar el triunfo sobre el morenovallismo y de una vez por todas recuperar Casa Puebla, pero para un periodo de 4 años y 8 meses.
La decisión de no buscar la ampliación del periodo de sucesión del gobernador Moreno Valle fue una mala señal de las más altas esferas del poder, respecto a lo que realmente quieren que pase en Puebla.
La traducción de esta medida es que pareciera que se busca darle manos libres el gobernador para que opere a su antojo su sucesión y pueda colocar a Tony Gali en su lugar mientras busca después la candidatura del PAN a la Presidencia de la República.
De ahí la molestia de Blanca: una mujer institucional, pero quien sabe que una señal en el sentido de ampliar el periodo constitucional de la sucesión habría sido más atractiva, y a la vez se decodificaría como que el PRI quiere ir con todo para recuperar Puebla.
Alcalá puso el “dedo en la llega”. Aun así es un hecho que entre ella, Enrique Doger Guerrero y Alejandro Armenta Mier saldrá el próximo candidato del PRI a Casa Puebla, y quien habrá de disputarle la hegemonía de la entidad al morenovallismo.
