Respaldan 31 presidentes estatales del PAN a Micalco
Los 31 presidentes estatales del Partido Acción Nacional (PAN) de todo el país se solidarizaron con su homólogo de Puebla, Rafael Micalco Méndez, ante los ataques que ha promovido en su contra el gobernador albiazul Rafael Moreno Valle Rosas para quitarlo del cargo.
Ayer los dirigentes partidistas firmaron un documento de respaldo a favor de Micalco que entregaron al Comité Ejecutivo Nacional (CEN), durante la reunión de presidentes estatales que se celebró ayer en las oficinas del CEN.
En el cónclave participó el dirigente nacional, Gustavo Madero Muñoz, para hacer una evaluación de los resultados electorales del 7 de junio, y llamó la atención la presencia de la diputada federal morenovallista Blanca Jiménez Castillo, quien acudió con el único propósito de deslindar al gobernador de la derrota de Puebla y achacársela a Micalco.
Micalco se defendió señalando que fue excluido de la estrategia electoral, por lo que tuvo que continuar el trabajo partidista alejado de las campañas de los candidatos.
Gustavo Madero tuvo que intervenir en el debate inesperado que se generó entre Micalco y Jiménez, señalando a todos los presentes que el caso de Puebla ya es atendido por una comisión especial que tiene el objetivo de generar coincidencias.
En entrevista con La Jornada de Oriente, el dirigente del panismo poblano lamentó la injerencia de la legisladora y secretaria de Vinculación del CEN en el encuentro nacional, ya que éste se organizó para que los presidentes del instituto político intercambiaran puntos de vista sobre los comicios.
No obstante, aclaró que dejará los diferendos a un lado para seguir con el trabajo del partido, en espera que la comisión especial defina lo conducente para Puebla, luego de que la Comisión Permanente desechó la solicitud de destitución que presentó en su contra el consejero nacional Roberto Grajales Espina —quien es otro de los perfiles cercanos al mandatario local.
Advirtió que él defenderá, por la vía jurídica de ser necesario, la culminación de su mandato en diciembre próximo, ante la intención del grupo morenovallista de adelantar su salida en agosto, pues recordó que tiene derechos adquiridos que no pueden vulnerarse.
Consideró que una de las salidas al conflicto podría ser la de convocar la renovación de la dirigencia en los plazos que piden sus detractores, pero posponiendo la toma de protesta del nuevo dirigente hasta que concluya su gestión para respetar la ley.
