Moreno Valle y sus enemigos (tractatus mínimo)
Hay que decir que el gobernador Rafael Moreno Valle tiene muchos enemigos entre eso que alguna vez fue la clase política local –la prensa incluida. No podía ser de otra manera.
El gobernador creó una nueva Clase Política sobre los restos de la poblana.
Y es que eliminó a políticos que habían sobrevivido a 6 gobernadores: Toxqui, Jiménez Morales, Piña Olaya, Bartlett, Morales Flores y Marín.
A algunos los jubiló.
A otros los exilió.
A unos más los exterminó.
Bartlett lo quiso hacer en su momento.
No pudo.
Peor aún: terminó cediéndole sus laureles a un miembro conspicuo de esa clase: Mario Marín Torres.
Emisario visible del piñaolayismo, Marín llegó a los brazos de Bartlett en una posición muy menor y terminó siendo su discípulo más destacado, tanto así que el hoy senador lo hizo secretario de Gobernación, presidente del CDE del PRI y alcalde de Puebla.
Una vez que Marín llegó a la gubernatura, Bartlett se mostró orgulloso de su triunfo y se apresuró a presumirlo por todo el país.
Poco le duró el gusto.
Y es que una vez que Marín cayó en desgracia, por el caso Lydia Cacho, Bartlett empezó a alejarse de él hasta terminar llamándolo “gobernador desprestigiado”.
Pero regreso al tema de origen.
Moreno Valle eliminó prácticamente a todos los miembros de la Clase Política poblana y sobre sus desechos creó una nueva.
En ese vaivén, echó también a operadores políticos y electorales priistas y a algunos funcionarios honestos de segundo, tercero y cuarto nivel, mismos que colaboraron toda una vida (36 años) en los ámbitos del gobierno y del partidazo.
Al principio la estrategia de solución total sonó atrevida.
Hoy, a tres años del arranque de su gobierno, ha demostrado su eficacia.
En efecto: Moreno Valle pudo haber trabajado con los mismos hombres y mujeres con los que trabajaron sus antecesores.
Era lo más cómodo, lo menos arriesgado.
Hizo en cambio lo contrario.
Uno por uno fue seleccionando a quienes con anterioridad había medido y los mandó al desempleo.
Sobre sus cenizas hizo algo más atrevido: creó una nueva Clase Política con los suyos: su grupo compacto: los morenovallistas puros.
A éstos les sumó políticos y operadores de otros partidos.
El resultado lo estamos viendo.
Esto, por supuesto, no deja de generar reacciones encontradas.
La clase política expulsada urde venganzas en la sombra y en algunos medios de comunicación.
No toleran haber sido expulsados de su paraíso.
Y desde hace tiempo apuestan por el derrumbe.
Para ello hacen circular toda clase de versiones catastrofistas.
Y más: inflan los números del desencanto y quieren hacer parecer a Puebla como un Michoacán en llamas.
Algo los contradice: los estudios de las organizaciones civiles nacionales que ven una Puebla muy diferente a la que ellos desean.
Y es que un eventual fracaso de Moreno Valle sería un triunfo para sus ánimos de venganza.
Hoy por hoy auditan al gobernador como nunca, jamás, lo hicieron con Marín.
Este miércoles, en el Auditorio de la Reforma –sede de las añejas glorias de los hoy resentidos-, veremos en las primeras filas a los integrantes de la nueva Clase Política.
Eso sí: desde el exilio y los matorrales escucharemos los gritos de quienes de una u otra manera fueron desechados.
De los Enemigos. Nacido en pleno Imperio Romano en el siglo I después de Cristo, aunque estudió Filosofía en Atenas, Plutarco fundó una academia de “inspiración platónica” desde la que educó a sus discípulos en temas cruciales como la amistad.
En mayo de 2002, la editorial del célebre Jacobo Siruela –llamada Siruela simplemente- publicó un librito en su Biblioteca de Ensayo titulado “Cómo sacar provecho de los enemigos”.
A propósito del Tercer Informe de Moreno Valle he rescatado algunos fragmentos elocuentes que tienen que ver, por supuesto, con los modos y los perfiles de la multicitada ex Clase Política local.
Vea el lector: “El enemigo está siempre acechando y velando tus cosas y buscando la ocasión por todas partes, recorriendo sistemáticamente tu vida, no mirando solo a través de la encina (…) ni a través de ladrillos y piedras, sino también a través de tu amigo (…) indagando, en lo que es posible, lo que haces, y escudriñando y explorando tus decisiones. Pues muchas veces, por nuestro abandono y negligencia, no nos enteramos de que nuestros amigos están enfermos y se mueren, pero de los enemigos nos ocupamos incluso de sus sueños. (…) Sobre todo está pendiente de los yerros y sigue sus huellas. Y así como los buitres son arrastrados por los olores de los cuerpos muertos (…) así las cosas enfermas, malas y dolorosas de la vida mueven al enemigo, y contra éstas se lanzan los que nos odian, las atacan y las despedazan.”
Plutarco, es claro, está más vigente que nunca.
La Noche de los Muertos Vivientes (Breve Historia del PRI). Luego de tres años de ser sodomizado día y noche, el PRI en Puebla descubrió que es oposición y que, en consecuencia, tenía el deber de comportarse diferente: lejos de la actitud sumisa y servil con la que se ha venido moviendo.
Esta historia de terror la pudieron haber dirigido Tarantino o Robert Rodríguez.
¿Y qué decir del reparto?
En el papel del PRI: la gordita negra que protagoniza la película "Precious": ésa que una y otra vez era abusada por su padre.
En el papel del Verdugo: Cristoph Waltz: el inolvidable nazi de "Bastardos sin Gloria".
Imagine el lector: un día, tras dos años de abusos cotidianos, la negrita recapacita y entiende que su papel debe dejar de ser pasivo para convertirse en crítico.
La respuesta del Verdugo no podía ser otra.
Y es que se burla hasta el cansancio de la gorda y termina por sodomizarla de nuevo.
El público rié a carcajadas en varios momentos: sobre todo cuando la negrita se transforma en crítica de su verdugo.
Algo similar está ocurriendo en Puebla.
El PRI gordito hace el recuento de los últimos tres años y cae en la cuenta de que su vida en ese lapso ha pasado de la felación a la sodomía.
Indignado, redescubre su vena crítica y decide levantarse contra su verdugo.
Entonces convoca a una rueda de prensa en la que hace todo tipo de argumentaciones.
El público, faltaba más, estalla en carcajadas.
Baja el telón y aparece la leyenda: "Esta historia continuará".
