Funcionarios cobran cuotas a sexoservidoras de Texmelucan
Sexoservidoras denunciaron que el titular de la Dirección de Seguridad Pública Municipal, José Luis Ojeda, semanalmente recibe 3 mil 600 pesos de cuota de las 72 prestadoras de servicios sexuales que trabajan en Texmelucan, de lo contrario son hostigadas y encerradas en la cárcel municipal.
De manera anónima y para evitar represalias de los policías municipales y del propio responsable de Seguridad Pública, una de las mujeres que ejercen la prostitución, señaló que en los dos últimos meses en la ciudad de San Martín se ha incrementado el número de sexoservidoras, pues anteriormente había un censo de 42, y ahora se han sumado 30 más para un total de 72.
"Normalmente los servicios sexuales se ofrecían en la calle Morelos y en hoteles del primer cuadro de la ciudad, que era la zona permitida, pero con la llegada de nuevas sexoservidoras, que son de Apizaco, Tlaxcala y San Andrés Calpan, éstas se pueden observar en el zócalo, calles céntricas y en la zona de la Gran Bodega", afirmó.
Pero con la llegada de José Luis Ojeda como encargado de Seguridad Pública, tras la salida de Ofir Picazo Garrido, resaltó, éste exige una cuota de 50 pesos semanal a cada una de las 72 sexoservidoras que es cobrada por una mujer que se llama Bárbara, pero hay 8 trabajadoras sexuales que no pagan porque no están de acuerdo, y obviamente quien no cubre la cuota es hostigada, intimidada o encarcelada.
La entrevistada señaló que en los últimos meses ya no tienen revisiones médicas por parte del Ayuntamiento, ni de la Jurisdicción Sanitaria 05 como se les exigía con anterioridad, por lo que las sexoservidoras tienen que hacerse el chequeo médico con un doctor particular y que obviamente ellas pagan, prueba de ello, que en semanas pasadas tres sexoservidoras tenían infecciones y continuaban trabajando.
Finalmente, las sexoservidoras piden a las autoridades municipales que encabeza Teodoro Ixtlapale Caporal que cesen los hostigamientos de José Luis Ojeda y los policías municipales, así como haya un orden en el trabajo sexual porque las nuevas sexoservidoras que han llegado han venido a romper la zona de tolerancia.
