Regidores despiden asistentes para juntar para su bono de marcha
Cada vez que se acerca la conclusión de un ciclo de gobierno a nuestra clase política se le olvidan los compromisos, el prestigio y los propósitos. Una muestra de ello es lo que está pasando con varios regidores del cabildo de Puebla, que con tal de tener partidas económicas adicionales en sus últimos meses de gestión no les ha importado empezar a despedir al personal que les ayudó a lo largo del trienio, sin importar las consecuencias que tendrá para estos trabajadores quedarse sin empleo mucho antes de que concluya la actual gestión municipal.
Se dice que varios regidores se acercaron al alcalde Eduardo Rivera Pérez para solicitarle un bono de retiro, por el fin de la administración municipal. Al respecto el alcalde les respondió que no se tiene fondos para crear pagos adicionales a los ya programados.
Sin embargo, en esas reuniones entre regidores y funcionarios del ayuntamiento surgió una idea para obtener mayores ingresos para los primeros, consistente en adelgazar las nóminas en los últimos tres o cuatro meses del actual periodo gubernamental.
Dicho de otra manera más sencilla y llana, que se corrieran a los colaboradores –entre secretarias y asesores– de los regidores, para que éstos se quedaran con el dinero que se pagaba a ese personal.
No todos estuvieron de acuerdo y algunos regidores ignoraron esa medida, que les pareció injusta y excesiva.
A otros les agradó, ya que ello les puede significar aumentar sus ingresos económicos entre 25 y 30 mil pesos por mes, de aquí a que concluya el mandato de Eduardo Rivera.
Donde más se acató esa disposición fue en el grupo de regidores del Partido Revolucionario Institucional, que se supone eran la única oposición al ayuntamiento panista de la ciudad y siempre se ponían a defender los derechos laborales de los trabajadores. Se dice que los regidores Octavio Castilla y Julio César Sánchez Juárez ya aplicaron esa medida.
De quien más llama la atención es de Julio César Sánchez Juárez, cuya familia desde hace décadas se ha dedicado a controlar la FROC–CROC y se supone son defensores de la clase trabajadora. Pero queda claro que al hermano del líder de esa central obrera, René Sánchez Juárez, le interesa más su bolsillo que el bienestar de quienes colaboraron con él.
Los otros regidores del PRI están analizando la opción y es probable que se sumen al adelgazamiento de nóminas.
En el PAN no se sabe quiénes adoptaron esa medida, pero es un secreto a voces de que cada vez se ve menos trabajadores laborando en ese grupo del cabildo.
Lo ominoso de este comportamiento es que los regidores juraron para ser representantes populares por tres años y aún falta tres meses y medio para que termine su mandato, periodo en el cual todavía habrá muchos temas y conflictos que son de interés de la ciudadanía y tendrían que ser atendidos por los regidores.
Aunque queda claro que les interesa más lo que se van a llevar, que atender las necesidades actuales del conjunto social del municipio de Puebla.
